Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

sábado, 16 de agosto de 2008

Batman: La dulce victoria de Loeb y Sale 03


Las largas estaciones

Los cuatro prestigios que conforman Superman: Las cuatro estaciones (Norma, 2001) componen un relato brillante.
Su atractivo reside, en gran medida, en el acierto de los creadores para plantear relatos diferenciados que se estructuran perfectamente como unidad narrativa.

Si todo gran poder conlleva una gran responsabilidad, ¿cómo te sentirías si tuvieras más superpoderes de los que pudieras entender?
¿Cómo reaccionarías si fuera tu hijo quien se levanta diariamente con la misión de salvar al mundo, y se acuesta apesadumbrado por no evitar las desgracias cotidianas?
¿Cómo te sentirías sabiendo tu chico es un semidiós, que en lugar de su corazón te confía su secreto?...

El título de cada entrega coincide con una estación, de primavera a invierno. Los episodios presentan el discurso de un personaje vinculado al kriptoniano. Este monólogo no marca el desarrollo de la acción, pero su adecuación a las imágenes a las que acompaña ayuda a configurar un mensaje único, surgido de la unión de voces dispares.
La inhumanidad de Luthor frente a la humanidad del extraterrestre, se plasma en el contraste entre la egolatría del soliloquio del magnate y la humildad en los diálogos de Superman.

Sale firma uno de sus mejores trabajos. Juega constantemente con el tamaño de Superman, contrastándolo con el de personas o edificios. No nos encontramos ante un atleta musculoso, sino que ante un granjero con aire desgarbado y cara redonda.
Se aleja del contraste entre focos de luz y sombras, resultando un dibujo más pormenorizado, a la vez que suaviza el entintado integrando su trazo con el coloreado de Richard Starkings, adquiriendo su arte un aire pictórico que evoca el espíritu del New Deal.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.