Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ya está disponible en Amazon mi antología «Nada ha sido probado». Gracias por vuestro interés.

domingo, 24 de agosto de 2008

Sin City: Más letal es la mujer 05



Venganza es nombre de mujer.
“Ahí fuera hay todo un mundo, caballeros. Con muchas clases distintas de familias”.

Valores Familiares, presenta a Dwight que llevado por su amistad y agradecimiento hacia las rameras que lo han ayudado a recuperar su sitio en el mundo, participa junto a Miho en una sangrienta venganza.

Miller cuenta una historia de amor y fidelidad más allá de la muerte, en un mundo en el que las parejas no tienen que ser de diferente sexo, pues la pasión no por ser entre iguales pierde su pureza.
Al igual que Daisy uno no mataría ni por patria ni por bandera sino que por los seres queridos.

Sin City Blues.
“Ten cuidado recuerda al viejo enemigo. Cómo sonreía y te decía que el sexo siempre te volvía estúpido”.

Alcohol, chicas y balas, recoge historias ya publicadas y la inédita Otra noche de sábado.
En los relatos reencontramos a los a estas alturas ya amigos, Marv, Miho,... junto a noveles como la nena que excita a papi con carne fresca para el matadero, o la monja vestida de rojo que enreda antes de su boda divina.
De todas las incorporaciones destaca la de Delia, presentada en Ojos azules y llamada a más altos fines en el universo de Sin City. Delia es una asesina, a medio camino entre Elektra y Miho, cuya prueba de fuego consiste en matar al único hombre que amó.

Este dañar a quien más te quiere, caracteriza a muchas felinas que alegran nuestras calles. Tras un encuentro con ellas, tu cuerpo nunca será el mismo. Y acabas dedicándote al fino arte de la papiroflexia, o al pernicioso deporte del levantamiento de vidrio.


La Delia azul.
“Puede que no le preocupe el seguir viva, pero con seguridad le preocupa su aspecto”.

Hell and back, es el más reciente viaje de Frank a Sin City.
Esta novela de 9 episodios, publicada por Dark Horse bajo el sello Maverick, es definida por el autor en la portada como una historia de amor, en la que el galán sería Wallace y las primas donnas serían Esther y Dalia.

Miller recupera temas ya abordados, unidos a tramas iniciadas anteriormente.
Wallace comparte con Dwight la práctica de un trabajo que le desagrada y el peso de un pasado acechante, aunque el de Wallace es en el de un héroe merecedor de la medalla al valor.
Ambos tienen habilidad para el combate. Wallace, remiso a la violencia, al practicarla es contundente, el cuerpo de Matute lo prueba.

Lo que los une son sus problemas con las mujeres.

Wallace conoce a la enigmática Esther salvándola de un intento de suicidio. La escena que muestra el cuerpo de aquella apunto de lanzarse al agua, remite a las viñetas en que Dwight observaba a Ava antes de saltar al líquido.
Tras un efímero encuentro Esther es secuestrada, emprendiendo Wallace una senda similar a la de Marv en venganza de Goldie.
Sabemos que ha sido raptada por una organización que busca hacer de ella una mujer nueva. Su jefe es El coronel, introducido en Alcohol, chicas... y la asesina más letal de la banda es Delia, ese perfecto cuerpo siempre enfundado en azul, presentada como la compañera de Esther.

Cuando vemos a Esther, recordamos a esas mujeres a las que la casualidad te unió y el diablo te emparejó, pues sólo problemas, aunque involuntarios por su parte, el conocerlas te trajo.
Al recuperar a Delia, comprendemos que el hombre es el único animal que conscientemente tropieza las veces que haga falta con la misma piedra, pues, merece la pena encontrarse con mujeres gustosas de alegrarte los sentidos antes de dejarte inerte.

Al nacer su apego al sexo opuesto, Frank perdió su aliciente por los tebeos.
Por fortuna tanto su interés como el nuestro por las señoritas no ha decaído, lo que se traduce por su parte en la creación de tentadoras heroínas, por la nuestra en una contumaz afición a investigar el misterio del eterno femenino.


Nino Ortea Gijón, 27-I-2000

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.