Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ya está disponible en Amazon mi antología «Nada ha sido probado». Gracias por vuestro interés.

domingo, 26 de octubre de 2008

La llegada del ¡Vicio¡


Parece que se va a poner de moda destapar el Destape.
Basta con deshojar cualquier publicación sesuda —digamos… ¡El País!— o descambiar de canal televisivo talantero —por ejemplo… ¡Cuatro!— para encontrarnos a expertos asexuados glosando las excelencias del cine de despelote como precursor de los valores cívicos recogidos en Educación para la Ciudadanía.
Vamos, que cuando le dije en clase a la Barrilete —la profe de Inglés— que mi peli favorita era Sueca bisexual necesita semental, ¡no fui un salido, si no un avanzado! Aunque mi señor padre, no se lo tomó así cuando llegué a casa con la nota de expulsión…

Rebobinemos antes de desnudarnos.


Sabido es el dicho: “Si eres guapa y con dinero… ¿qué más quieres, mujer florero? —bueno, en este caso Mar Flores—. Y es que la actriz / modelo /empresaria / madre y trepamuros, es la punta de lanza más lanzada por la promoción de una peli que protagoniza junto con otras sufridas vicetiples, donde se plasma toda la denuncia social de la condición de la mujer oprimida que subyacía bajo filmes reivindicativos como Yo soy ninfómana… ¿Y usted?


Ante la poesía de este título —ya sabía yo que tantos años de ojear el Lib me iban a dar sus frutos— no puedo silenciar por más tiempo mi orgullo al airear lo que soy: Yo fui uno de esos fulanos de tal que con el sacrificio de su raquítica paga financió este cine que enterró a la España más rancia.

Y es que, mientras mis sufridos padres me daban dinero pensando que yo iba a ir a ver películas protagonizadas por simios y monolitos, o colosos en llamas, me dedicaba a apoyar al innovador cine español que me hablaba de ligueros mágicos o mujeres de fontaneros —angustiado por el mercado laboral, me veía trabajando en una lencería o una fontanería, no en el circo o de bombero— a la vez me transmitía un profundo optimismo.
¿Optimismo?
Pues claro que sí… ¡No seáis pesimistas!
El que a mujeres crujientes, como Nadiuska o Bárbara Rey, se les deshilacharan las costuras de su ropa por trapisóndicos, como Alfredo Landa o Fernando Esteso, me llenaba de esperanza. Pues, de aquella, ya tenía claro que yo no era ningún Robert Redford.
Además, este cine impregnado de denuncia social —del fallido golpe de estado, al desempleo; de la especulación inmobiliaria a la corrupción política— cuyo prohombre fue Mariano Ozores, no olvidaba el componente didáctico en su enfoque: alternando las lecciones de Geografía e Historia —Cristóbal Colón: de oficio descubridor— con las de Anatomía —Desnuda inquietud— o Religión —El hijo del cura—.
Vamos, ¿para qué iba a ir yo al insti, si lo tenía allí todo a mano…?

Otro valor de este cine despelotado, era el que nos equiparaba con Europa, pues nada tenía que envidiar al de actorazos como Alvaro Vitali o megacojonudas como Edwinge Fenech. Además, fueron numerosas las coproducciones, e incluso las pelis de países raros beneficiados por el deshielo del Destape.
Lo verde no empezaba en Los Pirineos, si no en las taquillas de los cines —bueno, si soy sincero, allí empezaba lo sonrojante, ante el temor a que me vieran haciendo cola mis papis (os recuerdo que me imaginaban descifrando 2001)—. El deslinde por el estrecho de los acomodadores, revestía mayor dificultad que coronar El puerto del Tourmalet. De hecho, fueron muchos los que no llegaron a culminar su ascenso.
Yo, por una vez, me vi beneficiado por mi aspecto lupino, y con mi expresión facial de “déjeme pasar, señor ticador, que me estoy miccionando” nunca era frenado.
Aquellos fueron buenos tiempos, incluso para la lírica.

Ahora, al igual que antes, nos acechan momentos inciertos en lo económico. Vuelven las colas del paro, los discos de vinilo y las chaquetas con hombreras.
Vuelve el cine de Destape.
Así que a ti, que eres tan moderna, y siempre vas a la última… te propongo ¿por qué no sigues la boga y nos despelotamos?
Si quieres podemos jugar a La profesora y el último de la clase… o a Con las bragas en la mano… o a…
¡*##|/\ÇÇ!
Créeme, no hacía falta que fueras tan gráfica en tu rechazo…
¡Voy a por hielo!
©Nino Ortea Gijón, 26-X-08

9 comentarios:

  1. Hola, Nino, muy bizarra tu entrada

    Siempre he pensado que lo mejor de estas peliculas era sus títulos como "No me toques el pito que me irrito", o sus carteles censurados en algunos períodicos (imagino que tendrás una buena colección de ellos, por cierto, ¿cuántos carteles tienes en tu colección?)

    Además, algunos de ellos como "El fontanero, su mujer y otras cosas de meter" han pasado a formar parte del folklore popular.

    Un abrazo

    Ricardo

    ResponderEliminar
  2. Vaya,vaya nunca hubiera imaginado que una persona tan culta como tú cayera en aficiones tan deprabadas como el cine español setentero.
    A mi estas pelis de destape me parecen surrealistas en el sentido que nunca entedí como se podía fornicar a una tía en pelota sin quitarse el calzón, pero alla tú y tus vicios amigo Nino.
    Si me permites recomendarte un titulo memorable de esa época dejame aputarte la de "yo hice Roque III" de Andres Pajares.(En lo que acabó el hombre de estar rodeado de semejantes hembras y solo arrimar un poco cebolleta. Eso tiene que desquiciar a cualquiera).
    Por cierto lo de Logan va por Lobezno, como bien has rectificado... y sí macho lo siento por tí pero soy un tío.

    ResponderEliminar
  3. Hola, Ricardo:
    Pues sí, los títulos son impagables... y algunos de un ingenio apabullante como los que has citado, y otros de gran candidez: "Bragas calientes, En busca del polvo perdido..."

    Los recortes de los carteles de prensa, hace años que dejé de archivarlos (desde 1987) salvo en el caso de prensa extranjera. no te sé decir los que tengo.
    acabo de mirar el último recuento que hice en 2003, y tengo 21736 carteles, así que probablemente tenga más de 24000



    De hecho, acaricio la idea, para cuando me jubile de las clases y el hotel, de abrir un cuaderno con una selección de programas, carteles y cosillas vinculadas.



    Ah, y obviamente figurará alguno de los que me trajiste de Turquía.



    Cuídate



    Nino

    ResponderEliminar
  4. Hola, Logan:

    Te veo más suelto que en tu primera vez, se ve que le vas cogiendo gusto a esto de comentar.
    ¡Me gusta!

    Pues sí, me encantaba ese cine y las películas bufas italianas de la época, con 14 y 15 años mis hormonas estaban en plena escuela de calor. Lo de culto, ahí me has llegado al alma… Obviamente, una persona de mi condición, en realidad estaba estudiando empíricamente el comportamiento rijoso del vulgo y la plebe… Yo, en casa, en mi cinexín veía hasta la saciedad clásicos del cine soviético, mientras leía incunables en austro-húngaro.

    Quizás, Logan, seamos incluso coetáneos; en tal caso espero que no padezcas presbicia por el vicio de ver estas pelis tan indecorosas.

    Roque III, la podría agitar cantes de usarla, es una obra maestra del despropósito despelotante. Pero, a mí me marcó "Los Chulos".

    Tranqui, Logan, en cuanto se entere Mar-ce-li-no-Jo-sé de que hay chico nuevo en la oficina… se perfumará en Farala, y se pondrá divina.


    Venga, ¡a por Kitty Pride!

    Ninezno

    ResponderEliminar
  5. Que tiempos aquellos en que los Cines Hollywood de Gijón se llenaban con este tipo de cine a principios de los 80.

    Más tarde lo intentaron con películas en versión original, guardo un gran recuerdo de "La condesa descalza" entre otras, aunque la cosa duro muy poco.
    En los últimos años eran casi los únicos que proyectaban alguna película independiente. Tampoco funcionó.

    Al final cerraron, como todos los cines de barrio de Gijón: Robledo, Albéniz, María Cristina... D.E.P

    ResponderEliminar
  6. ¡Hola, José!

    Ya veo que tú también recuerdas con añoranza la sala 3 de los cines Hollywood. Los llamados “multicines” a los que creo haber asistido en su inauguración con la película “Phamtasma” —la del tío aquél que iba arrasando pueblos y las bolas voladoras— junto a mi hermanilla que me coló a esa peli para mayores.
    Porky’s, Mad Max 2, El retorno del Jedi, Vértigo, Primera Plana… tiempos vividos, tiempos sentidos.
    En esos cines, Psicósis 2, me senté junto a la espectacular Beatriz —la mujer por la que no pasa el tiempo— sin darme cuenta al lado de mis padres. Aún recuerdo su escotada camisa blanca, y la retranca que se trajeron en casa, pues los hice levantarse y yo ni me fijé en ellos.

    Por cierto, José, me han propuesto escribir una serie de semblanzas sobre recuerdos asociados al cine, ¿te apetece unirte? Ya te comento con calma tomando un café.
    Por cierto, me debes un artículo sobre Galáctica, cilónico.

    Para mí los cines de barrio fueron el F.A.C., el Goya, El Brisamar y en menor medida el Rivero; los cines de estreno, los de mi barrio, tardé mucho en frecuentarlos.

    Nos vemos / leemos

    Cuídate

    Marcelo

    ResponderEliminar
  7. Nino, al unisono que Phantasma, echaban Los Energèticos, y jurarìa que el Acorazado Potenkim. Adivina a cual entro el Hombre Enmascarado (mas bien embozado, para pasar desapercibido)No habìa escena de las escaleras, pero si unos tipos muy extraños,de todas las edades con cara de -que apaguen la luz de una puta vez- y un ambiente inclasificable.
    Era el HOLLIWOOD 3. Toy emocionau.
    Eso si era un ambiente Friki,Bizarro todos los calificativos que se te ocurran.
    Otro dia, tienes que dedicar unas palabras al GOYA.

    ResponderEliminar
  8. Si, no te jode, donde ya tengo yo buena fama, hacer una historia del cine "s" gijonès es justo lo que me faltaba.(Blancanieves y los siete onanistas, podrìa titularse ¿no?).
    Na,ademàs, lo veo mas bien como pelìcula,que como enciclopedia en fascìculos.Ahi te dejo una idea para un guiòn cojonuda. En realidad,la historia no estaba en el rodaje de las peliculas, sino en la "fauna"que acudiais(iamos)a verla.
    Serìa una especie de Cinema Paradiso, pero en vez de ternura y buen rollo, darìa asco,pena y dolor.
    (por supuesto, santiago segura saldrìa)
    SALUD Y REPÙBLICA.

    ResponderEliminar
  9. ¡Probin Espirituoso!

    ¿Así que tienes mala fama? ¡Pues hazte del psXe, apúntate a un gimnasio o compra productos de comercio justo! Eso es lo que hacen los trapisóndicos que quieren desertar de nuestras filas.

    A ver… ¡erótico enmascarado! Coincidirás conNino en que figurar en la lista de despreciados por los despreciables, es todo un honor.

    Tenemos un pasado y lo vestimos orgullosos, (si, vale, ni tú ni yo somos modelos del pret-a-porter)
    Además, otra cosa no sabremos, pero divertirnos y disfrutar de la vida, se nos da muy bien.

    Con Blancanieves había toda una serie de variaciones, yo recuerdo ahora una con 7 enanos negros… pero no me acuerdo del título, y tengo tal fartura de albóndigas y potarros con patatas que no estoy para pensar

    La idea sobre los asiduos al meneo cinematográfico, merece ser desarrollada. Eso sí, en su adaptación cinematográfica podemos lanzar al estrellato a la madurita Cariñín, y demás frenopáticas de la pandilla detritus.

    ¡Salud, República y albóndigas!

    ¡Voy pal baño!

    ResponderEliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.