Ven y enloquece

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martes, 4 de noviembre de 2008

Los ojos del observador


La belleza está en los ojos del observador”, asegura el dicho.
Y dichoso me he sentido en más de una ocasión aferrándome a él, para así poder justificar mi obcecamiento por leidis de corazón integrista y belleza cubista.
Sabido es que la atracción es un sentimiento más personal e intransferible que el D.N.I.; así que, en cuanto alguien se te queda mirando al ver la escotofia por la que fuiste y enloqueciste, siempre puedes escudarte en eso de: “Sí, vale es una petarda… pero tiene su atractivo”. O ya puesto —y si estás ligeramente embebido— aduces al “Ye ne sé cuá”, que diríamos los afrancesados, que le encuentras a la desdentada.
Pero, ahora, no voy a hablar de los abismos de la pasión; pues, hoy por hoy, prefiero despeñarme por ellos y luego quejarme. Da mucho juego —y no sólo literario— eso de lastimarte de la desatención de la que jamás te atendió. No voy a desaprovechar ese recurso, no.
Hoy voy a compartir con vosotros un tema menos venial, pero no más banal.
Enloquecidos y enloquecidas, hoy hablaremos de…
¡Los ojos del observador!
Y es que, una de las ventajas que tiene la creación en un medio como Internet, es el contacto directo con el lector. Por cierto, amigo lector, ya que estás ahí… ¿Te sobrarán 100 euros que me puedas dejar? Es para poder mantener a iKong, iNino, Mar-ce-li-no-jo-sé y demás heterónimos famélicos.
Bueno, lo que os decía, en La Red se abren las ventanas comunicativas, permitiendo ventilar la estancia creativa con el aire de la opinión ajena. En mi caso, tras escribir, no tardo en recibir vuestras respuestas —sigo esperando por los cheques— que me guían, no sólo respecto al texto publicado, si no sobre aspectos muy generales, como: “La empatía del lector”.
Es curioso ver los textos a través de los ojos del observador, no del creador. En un primer lugar, como ya os he agradecido, me sorprendieron vuestras muestras de ánimo, apoyo y solidaridad. Sinceramente, os estaré reconocido por siempre.
Ahora —con el ego recuperado, hasta el punto de que no falta quien me considera un “ególatra”— son otros aspectos los que me atraen en vuestras reacciones a mis posteos: Seguís sin mandarme cheques, pero sé que es que los guardáis para enviarlos en Navidad.
Mi “egocentrismo” no me impide reparar en la desaforada empatía con la que algunos lectores deconstruyen y reconstruyen mis escritos, llegando a deducciones evidentes, que a mí me pasaron desapercibidas a la hora de teclear.
En más de una ocasión me he encontrado con descifradores que creen que me refiero a ellos cuando hago referencia a algo / alguien. Al no sufrir ellos de egocentrismo —el “egocéntrico” soy yo— sus conclusiones son evidentes: “Hablaste de un tío con el que charlaste el otro día. Tú y yo nos cruzamos por la calle hace un mes, así que está claro que te referías a mí”.
Encuentro que mis explicaciones les suenan a excusas: “Verás, mi mundo llega más lejos que el ancho de tus caderas”. “Bueno, es que me relaciono con más personas que contigo”. “Tengo 43 años, y a ti te conozco desde hace 4 meses, ¿no crees que desconoces casi todo sobre mí?” Y noto que se quedan con la seguridad de haber llegado al corazón de mis tinieblas narrativas.
En un principio, esta realidad me condicionaba y me llevaba a incluir explicaciones en ciertas entradas. Ahora, me maravilla, y me hace darme cuenta de que, en algunos casos, alcanzo una comunicación plena con ese lector para quien en el fondo escribo, sin tenerlo presente al crear.
Vamos, y salvando las distancias —que puedo ser un egocéntrico, pero no un ególatra— es como cuando abres El buscón, del gran Quevedo, y una vez leída cierta descripción de un hombre a su nariz pegado, te preguntas si el tal Quevedo se esconde detrás de tu espejo.
Escribo para ser leído, gracias por leerme.
Perdonad si encontráis el texto insolente, hoy ha sido un día espectacular, y esta noche podría coger La Luna con las manos.
Lo dicho, me encanta que me hagáis partícipe de vuestras percepciones. Y, sed conscientes, de que la belleza de este blog radica en la pureza de vuestros ojos observadores.
¡Sed felices!
©Nino Ortea Gijón, 3-XI-08

9 comentarios:

  1. Hola Nino:

    Voy a ser breve, ya te escribo un correo electrónico a lo largo de la tarde.
    Es una pena que no puedas venir a las jornadas de noviembre. Ya he hablado con Ricardo al respecto.

    Hoy voy a trabajar con “Ayer la vi” con los alumnos de primero. Los capítulos de King Kong los usaré en un taller literario que coordino. Ya te mantengo al tanto.

    Firmas un trabajo increíble.
    Mantente firme, tú sigue así de vivo.

    Es un auténtico placer leerte.

    Montse

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  2. Tienes razón Nino. Hay mucho experto en vidas ajenas, muchos que saben todo sobre ti. Mucho frustrado que solo se siente bien si juzga a los demás y te dicen: A mi me vas a engañar, que lo sé todo.
    Te leo desde mediados de agosto gracias a una amiga común, y, verdaderamente creo que tienes altibajos y hay veces en que eres muy disperso, pero el tuyo es un blog de incuestionable contenido literario, y hablas a los que te leemos.
    Quien intente limitar tu capacidad creativa a la de usar el blog para ajustar cuentas, tiene mucho que leer y vivir.
    Pregunta:¿por qué has limitado el contenido de los feeds?


    Besos

    Daisy

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  3. Hola, Montse
    Gracias por tus palabras de ánimo.

    La verdad es que no entiendo el éxito de "Ayer la vi". Es una entrada que gusta a gente muy diferente, y es, con mucho, la más leída. Me parece tan lejos ese agosto, y al releerla siento que estoy hablando de mi Pleistoceno.

    Una vez más, se muestra la distancia entre el creador y lo creado, pues no sólo no es mi texto favorito a nivel artístico, si no que es uno de eso posteos que surgieron mientras me tomaba una cerveza en casa y oía a Los Secretos, tras una noche de domingo muy agradable con Carmen y Zukki.

    Lo de Kong es otra cosa. Ya son textos que como mínimo han dormido 24 horas en mi ordenador. Tengo un mero esbozo, y luego dejo que las ganas de narrar me lleven a deambular entre ideas peregrinas, guiños al ficcionario y reflexiones disfrazadas de digresiones. Mi idea es alcanzar 100 entregas, más o menos dos años, aunque voy con retraso, como en todo.

    Mentiría si no te dijera públicamente que tu interés alimenta mi ego, me reafirma en mi presentimiento de que si persevero y mejoro, quizás logre acercarme a lo que busco.

    Gracias, Montse.
    Más pronto que tarde nos acabaremos conociendo.
    Espero ese correo con gran curiosidad
    Cuídate

    Nino

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  4. Ninin, ninin… ¡NiniN!
    Asi que ya te ves de academico de la Lengua
    Te recuerdo que tienes faltas de ortografía, y que hay veces en que en tus textos no hay lagunas, si no oceanos, asi que,te aconsejo y te pido que esto de convertirte en material de estudio no se te suba a la cabeza
    Tu siempre tienes clase, que no te importe que te usen en clase
    Eso si, animo y sigue asi, quizas se haya empezado a olvidar de ti tu amiga malasuerte

    Felicidades, imagino que estas ilusionado

    Besos

    Laura

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  5. Espero que hayas cogido esa luna en tus manos...si no ha sido asi te daras cuenta que ni eso necesitas. Ni que te leamos (aunque yo este encantado). Con solo tener en la cabeza ese atropello de imagenes e ideas yo me sentiria pleno.
    Animo tio!

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  6. ¡ Por Dios !

    Me encanta German (¡!)
    De lo mejor que he leído últimamente en comentarios
    (salvando a Montse).
    Enhorabuena German. Mundial.
    Y como no,enhorabuena a tí,
    Marcelo.

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  7. Como es habitual, German, es un placer oírte o leerte.
    Tienes mucho que decir, como toda persona que sabe escuchar e imaginar, pero prefieres centrar tu creatividad en aspectos organizativos y en animar a otros.

    No pienses que llegaré a olvidar tus constantes muestras de ánimo y aprecio. Ahí, el alzheimer tendrá una batalla muy dura.
    Sé que de siempre me has valorado como persona, y apreciado como colaborador cultural.

    Y, créeme, el saber que sigues ahí, me alegra después de lo que ha llovido.
    Un abrazo, te debo algunas cervezas, Señor Menéndez Florez.

    Nino

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  8. Ganô Obama, .No se por que llevo todo el dia acordandome de un chiste que trata sobre una familia de negros y una màquina de hacerse blancos. En fìn, nadie puede negar que en USA las minorias no tienen oportunidades, ahora un negro, antes un retrasado, en fìn, por lo menos este parez "buen rapaz"
    Desde Borneo,perteneneciente al eje del mal.
    SALUD Y REPUBLICA

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  9. Nino, no quiero ir de petarda o pellejuda (la verdad es que no tengo clara la diferencia para ti) pero creo que hay veces en que se te olvida eso de que escribes para ser leido.
    Por ejemplo, sigo esperando a las respuestas que pediste que te hiciéramos en aquella entrevista.

    Por otro lado, la verdad es que hay veces en que es muy dificil seguirte. No sólo escribes mucho también lo haces con un estilo muy personal y rico. En concreto lo de King konng es algo lleno de lecturas, no me sorprende que esa chica te lo pidiera para dar clase.

    Creo que deberías ir lago más despacio, establecer unos días en los que cuelgas y otros no, y, aunque te sorprenda, yo te aconsejaría que no contestases a ¡TODOS! los comentarios. Eso debe de dejarte agotado.
    No se de donde sacas el tiempo, no ya las ideas. Hay veces que entre tus textos y comentarios te ddebes de pasar el día en internet.
    No se como lo aguanta tu novia.
    ¿Me contestarás?

    kisses

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.