Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

jueves, 15 de octubre de 2009

14-X-09


-->

Buenos días, Miel:
¿Te comenté hace un rato que necesito un transplante?
Bueno, dejemos los temas mudables para el final.
Confío en que ese baño te haya sentado bien, y no dejado fría o enfriada; aunque ante el más mínimo constipado te recuerdo mi condición de pesado, cual manta mora.
A tu edad, también era bastante amigo de excesos como un baño diario, leer el diario o ir al Café Diario; pero ahora que sólo descumplo promesas a diario, procuro mantenerme alejado del agua, las corrientes y los vulgares.
¿Ya te hablé de mi necesidad de un transplante?
Se suele decir que a lo hecho pecho, y que el agua para las ranas. Aunque en tu glorioso chapuzón de esta noche, habría dado hasta el último pelo de mi ilusa melena por ser nenúfar o sapo en ese estanque doméstico en el que te sumergiste. Pero, aquí estoy acariciando las teclas en lugar de tu marfil. Y puede que cuando tú madrugues aún le esté hablando a la Luna de ti y acariciando nuestro reencuentro.
¿Sabías que las personas transplantadas desarrollamos nuevas sensibilidades?
No sé si esta tarde, mañana o en Pentecostés piensas repetir ese ritual que bendice el agua con tu cuerpo, y mi piel con tu espuma. En tal caso, te comento que tengo un carné en toda regla de patoso de goma (operativo en charcos, cuencos o pilas).
Así que estaría encantado de que me bañes en tu risa, con o sin ninguna excusa, sólo por el placer de chapotearme, mecido por las olas de tu contoneo.
Respecto a lo del transplante —bueno, creo que el capilar se llama implante— es algo pelo-agudo. Mejor te lo cuento bajo un secador y tú encima.
Mañana, después de comer, daré rienda suelta a mi fantasía favorita: ¡suena el teléfono, y eres TÚ quien me llama! (Si me desmayo de la ilusión, no te preocupes, hay chinchones que se lucen como galones)
Bueno, ya sabes, Miel: Si te aburres en el baño… ¡Soy tu pato!
¡¡Cuak, cuak!!
Y si al verme, sonríes, sabré que habrás leído esto en ese blog que aparentas no saber que existe.
Buenos días, te sienta como a nadie el sol de la mañana.
Un beso en esa boca que hace que la vida me sepa diferente.
Nino

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.