Ven y enloquece

Ven y enloquece
Hola, este año 2018 me voy a centrar en incorporarme al mundo “profesional” de la creación literaria. Eso se traducirá en que mi presencia en la blogosfera no será tan asidua como debería ser. No malinterpretes mi ausencia como desatención, atentoLector. GRACIAS

«Fotograma correspondiente a la película "Isla de perros", por Wes Anderson»

jueves, 17 de marzo de 2011

Aunque esté en el frenopático

Hola a todos:

Más de una y más de dos –no me pidáis que siga calculando, pues soy de los del puño cerrado y no lo abro ni para contar– me han trasmitido su extrañeza ante mi pereza blogueística.

No es pereza ni vagancia. Tampoco he cometido la bajeza de unirme a la realeza, ni fugado me he a Francia. Es que me falta entereza tras mi traslado en ambulancia —les confieso sin petulancia.

¿Ambulancia? ¡Tú, con tal de no gastar suelas, cuando no corres, vuelas! A falta del gran Vázquez, aquí está el nimio Ortea; quien no saca la cartera por si se le estropea. Seguro que te querías ir de vacaciones y, a falta de hotel, te fuiste a un hospital sin gel —comentan los muy veraces cual rapaces.

Y como explicación les cuento la historia que os chisteo a continuación. Eso sí, permitidme dos consejos:

1. De la verdad, manteneros siempre lejos.

2. A las enfermeras karatekas no les miréis…. las cataratas.

El caso es que el pasado 24 de febrero mi capricho me preguntó: ¿Con cuántas mujeres has dormido desde que este año ha nacido, Ninín?

Yo –tan impaciente por comenzar, como inconsciente al verborrear– le contesté: Solo contigo, mi amor. Las demás me mantienen despierto…

¡ZAS!

¡¡PUM!

¡¡CRASH!!

De su cama a este hospital.



Habitación 666. Horario de visitas: de 10 a.m. hasta 8 p.m.

No me traigáis flores, ni bombones. Sólo cosquillas y ternurillas.


ninO