Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

domingo, 26 de febrero de 2012

Atrapado en el tiempo.


No todos podemos hacer como el escritor Marcel Proust.
Insatisfecho con las circunstancias que lo rodeaban Proust decidió remodelarlas. Para ello no necesitó estremecer a sangre y fuego las calles. Para revolucionar el Mundo, le bastó con encerrarse en una sala acolchada y escribir la heptología À la recherche du temps perdu (En busca del tiempo perdido), obra en la que remodela la realidad con el cincel de los recuerdos. Está claro que pocos tienen el talento de Marcel Proust y contados son los que pueden permitirse eso de aislarse de manera acolchada del mundanal ruido, con lo que su medida nos resulta desmedida o inalcanzable.


Bien como escritores o como lectores, todos personalizamos nuestras vivencias; o dejamos que nos las particularicen. Y la mayoría participamos del anhelo de recuperar el tiempo perdido. Pero de ahí a la obsesión con retroceder en el calendario que les ha entrado a los mandamases de este país, queda una demasía. “Tempus fugit”, dice el aforismo latino, latinizado por los ladinos de los aforados y los forrados patrios en “Tempus lucrandi est”.

Llama la atención la desmemoria y desvergüenza con la que algunos políticos, recién llegados a la oposición, encabezan protestas sociales ocasionadas por sus políticas trileras. Aunque ellos se empeñan en endosárselas a quienes los han sucedido, hace apenas dos meses, en sus cargos y poltronas gubernamentales, a ellos se debe –por acccción u omisión– esta fractura social.

No dos meses, sino a casi 16 años atrás es donde nos retrotrae el actual Gobierno. Empeñado como está en presentar como garantías de sus logros futuros, sus “teóricos” éxitos del pasado.
Nuestros gestores son conscientes de que, tras la implantación de sus medidas econocicas y laborales, serán más partido y menos populares; de ahí su revivir un tiempo refugiado en los calendarios. Nuestros gestores son inconscientes de que, al recordarlo, todos tenemos un pasado glorioso; al igual que, al añorarlo, todos los calvos describimos un cabello sedoso.

Por el cabello quiere arrastrarnos la Patronal a caballo pasado. Al herrado hace apenas un siglo, cuando el “paternalismo burgués” permitía a los empresarios descuidar, como hijos (abandonados), a sus empleados; en una estructura de prebendas y abusos similar a la que aún rige organizaciones tan rentables como “La Mafia”. Es preocupante el que estos prebostes acusen a los desempleados de aspirar a vivir de subsidios. Cree el “urdangarín” que todos calzan su calcetín, pues estos apandadores laborales deben sus beneficios a subvenciones, desgravaciones y aportaciones de dinero público a sus empresas privadas.

Dicen que el Arte es reflejo de la Vida. Quizá por eso las dos películas con más nominaciones a los Premios Oscar son una producciones que evocan tiempos cinematográficos pasados. Esta noche, Hollywood despejará las incógnitas. En España tardaremos un poco, un poquito más, en poner el reloj en hora.
Nino Ortea.

lunes, 13 de febrero de 2012

No faltarán quienes nos llamarán vehementes.



Ayer me enviaron varios correos electrónicos con archivos adjuntos de imágenes. Normalmente interpreto este tipo de mensaje como un saludo cibernético, como un “Me he acordado de ti”. No entiendo el que haya personas a las que les molesta recibir este tipo de correo de parte de un amigo. Supongo que nada les molesta más que el que las eche de menos quien no les importa.

Volviendo al tema de los correos, uno de ellos trataba sobre cómo Islandia ha reorganizado sus estructuras políticas; y ha llevado a los tribunales a algunos de los culpables de la situación de bancarrota sufrida por el país. El envío concluía con una reflexión sobre cómo se ha intentado silenciar esta revuelta pacífica desarrollada por los islandeses, frente al eco con el que los medios de comunicación han reverberado el ruido y la furia que acompañan a La Primavera Árabe o, ayer mismo, a las protestas griegas.

Es como si alguien ahí fuera estuviera intentando que interioricemos el concepto de “protesta social” con el de “terror a sangre y fuego”.

Antes de nada, me gustaría dejar claro que no temo que ningún agente gubernamental esté asignado a clasificar mis despojos en la basura, sé que mis vecinos no espían mis movimientos y estoy seguro de que mi alopecia no se debe a la excesiva cercanía de un satélite que me espía.
No veo en la inhabilitación a Baltasar Garzón ninguna amenaza para la Democracia, no pienso que la política laboral del PP vaya a ser más dañina de lo que ha sido la del PSOE; y confío en que llegaré a ver a nuestra democracia dejar de estar coronada por una aristocracia.
Soy más dado a las fobias que a las filias, así que nunca he estado afiliado a ningún partido, sindicato u organización. Evito tanto a las teorías conspiratorias como a los teóricos con aspiraciones. Sin embargo…

 
Me extraña –y no es que ella me eche de menos, pues me tiene muy presente– esta crisis. No le veo sentido. No me creo que la casusa sea económica. El dinero que antes fluía no se ha secado, ha hecho el Guadiana y riega otras tierras. Tierras en las que los derechos sociales y las libertades individuales son minifundios. ¿Cómo puede ser que la economía de los países en desarrollo esté a pleno rendimiento y la de los países avanzados se encuentre en aprietos? ¿No será que a los que quieren poner en aprietos es a los ciudadanos? 


Creo que los poderes económicos están intentando readaptar el poder político a un nuevo orden –y que conste que no estoy escribiendo esto añorando ningún Blue Monday–. Tras comprobar la rapidez con la que en los otrora estados comunistas se ha impuesto el capitalismo salvaje, ya no es necesaria la existencia de un estado del bienestar que frene la pujanza en Europa Occidental de los partidos de izquierdas (de los de verdad, no de aquellos que lo de “socialistas” y “obreros” sólo lo llevan en sus siglas) Toda una serie de conquistas sociales van desapareciendo. Nuestros padres ven cómo sus hijos heredamos un mundo más injusto que el que ellos han construido. Pocas cosas hay más tristes que oír de gargantas que apaga la silocósis, que la vida del trabajador era más fácil durante la dictadura.


Lo bueno de ser libre para equivocarnos es poder contarlo en libertad. No hay que tener miedo a la Libertad. Por miedo uno puede alejarse de un barranco, dejar de fumar o empezar a tomar fibra. Pero no podemos dejar que el miedo a que la situación empeore nos haga desertores de nuestras ilusiones. Dentro de nuestras capacidades, debemos intentar defender nuestros derechos en el día a día. Aunque por ello no faltarán quienes nos llamarán vehementes, exaltados o radicales.
Vivimos tiempos difíciles, en nuestro ánimo está el intentar mejorarlos. Ese ánimo no nos lo podrán quitar.

Nino Ortea.

martes, 7 de febrero de 2012

Millonario en ilusiones 1/2


Quizá la conclusión más evidente de toda esta crisis social que nos asola, es la desolación de comprender que no importa la Ideología sino la Economía. Por eso, en España no importa si nos declaramos republicanos o monárquicos. Lo que cuenta es que somos pobres.

Abandonada toda esperanza de triunfar en €urovisión y con serias dudas de reeditar el triunfo en la €urocopa, todas nuestras perspectivas uropeizantes parecen reducidas a que no nos expulsen del grupo del uro.
Sin pretender ir de marxista, quizá ha llegado el momento de darnos de baja de este club que nos ha aceptado como miembros. Puede que se deba a mi condición de marinero varado en las tierras gijonesas; pero no le veo ninguna ventaja a la permanencia a este distinguido club. Y ya van diez años desde que nos han estampado el carnet de permanencia.

No suelo llegar más lejos de donde me lleva el caballo de cartón de mi ilusión, así que hace más de diez años que no corono Los Pirineos. Con lo que me cuesta llegar a fin de mes, como para plantearme cruzar a Hendaya. Honda ya es la brecha que aquí me separa de lo que hay más allá de los escaparates locales, como para dejarme llevar por la tentación de disfrutar del placer de la compra en mercados internacionales.
Soy una de esas personas a las que el redondeo del uro las ha dejado aplanadas. Quizá sea un pesetero, pero se me hizo muy duro el paso de pagar cien céntimos por lo que antes costaba veinte duros. Acaso el que lo primero que pagué en uros fuera una caña, resultó una alegoría de lo que me iba a dar esta moneda.

Ahora resulta que quienes defienden nuestra permanencia en la moneda uropeizante, por eso de la reacción de los mercados, son también los que mercadean con nuestras ilusiones. No sólo nos definen como pobres en lo económico, también nos condenan a ser exiguos en esperanzas.

Millonario en ilusiones 2/2

A quienes inspirándonos en la Europa que ellos reducen a €urozona, defendemos que nos dejen elegir entre Monarquía o República como forma de gobierno, se nos denosta por manirrotos. Pues eso de vivir en una república es algo muy caro, dado que los gastos que conllevaría la organización de elecciones presidenciales nos dejarían sin reales para mantener a tanto vivales que vive del cuento. 

Poca importa que los países que nos marcan el paso lo hagan a ritmo republicano. Francia y Alemania son modelos en lo conómico pero pésimos en lo ideológico.

Estos uroexpertos afirman que la monarquía es el régimen más apropiado para mantenernos a dieta de dispendios. Y de todos los reinos destaca el coronado por Don Juan Carlos, quien tiene el presupuesto más bajo de la realeza uropea y “da de comer a 150 trabajadores cada día” (cita directa de un titular que aparece en el número 3.151 de la revista Diez Minutos)


Pero hay cosas que uno no quiere ni regaladas. ¿O acaso la vida es una sección de saldos donde estás condenado a comprar lo que te sirve y no lo que te queda bien? Puede que mantener la casa real española cueste menos de lo que supone cualquier otra monarquía o república uropea. Pero, ¿qué valida a un sistema de gobierno, el que sea barato o el que sea eficaz? Además, si la unidad de medida que utilizamos es el uro, nos quedamos cortos. Ya que si el salario medio en España es un 20% inferior a la media de la UE, es lógico que el sueldo del jefe del estado español sea más bajo que el de sus émulos continentales.

Seremos pobres en dineros pero no en ilusiones. Sin necesidad de comparaciones con nuestros convecinos, hay aspectos en los que el conformismo no es aceptable. 

¿Se imaginan que, en esta Noche de Reyes, les hubieran regalado una colonia de bazar chino en vez del perfume que habían pedido? ¿O tener que envolver sus regalos con ese celo que no pega y venden de pega en las tiendas asiáticas? ¿No sería una tortura china?


Todo indica que La República Popular de China –y no €uropa– está llamada a ser la economía reinante en los años por venir. Pero eso no implica que no nos quede otro porvenir de cargar con la china de ser súbditos de un linaje hereditario. Ya que eso de las elecciones presidenciales resulta tan caro, propongo jugarnos a los chinos quién ostenta la jefatura del estado cada año bisiesto, sin que ello conlleve privilegios para sus biznietos.


Y, respecto a los actuales regentes, siempre pueden hacer las maletas y buscarse un futuro mejor.


viernes, 3 de febrero de 2012

Chi non lavora non fa l'amore

Entre reírme o enfadarme, últimamente intento optar por lo primero. Procuro controlar mi carácter airado y, por fortuna, no me veo solo en mi intento. Pero…
Vivimos tiempos difíciles y no faltan cretinos que amenazan con empeorarlos.
Soy asturiano y vivo en Asturias. Me resulta más fácil ironizar sobre los políticos italianos que sobre los asturianos. Lo de aquí me manca, lo de afuera sólo me hace daño. Así que me volveré transalpino para escribirle a un cretino supino.


Mio caro presidentino Mario Monti. ¿comme stai?
Ustede non mi conocherá, ma non tengo capello e mi apello Marcello, conochido en la mía casina a la hora di manguiare (“mangiare” de “comere” no de “mangare e robare”) come Nino più di Ortea di Xixon.
Johannes Sembach repesentando la opera "Pagliachi"
Il caso e che per questi lari li periodisti van dichendo que voi ha afirmatto un pensamiento troppo insensatto Que los jóvenes se acostumbren a no tener más un trabajo fijo para toda la vida.”
Io penso qui voi non ha ditto cuesta paridonna, ma che la culpa e dil traidore dil traduttore de vostri palabri, ecco mi ofrezzco como traidore ufficiosso al spagnolo de li vostri parole antti de che voi li dichi. Posso a fachere il ridiculino, voi preferira qui lo hagga io, Nino, e non tu. Cossí, sempre podrei deccire qui il pagliacchi e aloltro non io.

Parlo molto bene il Italiano, cassi tanto comi lo scribo; sin llegare a la categorie urdagariniana, me piacche molto la pa$ta, il mio payasini favoritini e Berlusconi e il mio cantantano favorittano e Adriano Celentano (anti eri il afroameicano Prince, ma alora sono un republicano totale e tutto lo che sembra  monarquico mi senta fattale)
Quichá perque no sonno guiovanni ma viejonni, mi piachería tenere uno trabaglio statico, per sabere como si sente in questa situacione descognitta per me e altri chinque millionni y medii di spagnolos. E non me importare si esso di tenere un laboro stabili e tropíssimo aburrisisimo, cuome voi assegurai. Io sonno tan liviano qui mi distraiguino con il vuelino de una mosquina.
E lo qui e peori, si non encontro trabaggio prontino, la mía donna mi mandará al cuernino.
E tale e come canti Celentano: "Chi non lavora non fa l'amore!" Questo mi ha detto ieri mia moglie!

A la spera di la sua correspondentza, mi despiddo, eminentza, con tuttol il respetto debitto.