Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

miércoles, 12 de febrero de 2014

Traducción de Star Trek: Deep Space Nine: Emissary, by J.M DILLARD II de III



El primer encuentro de Ben Sisko con Jean-Luc Picard destrozó su vida para siempre.
En la fecha estelar 44002.3, una flota de cuarenta naves de la Federación recibió la orden de dirigirse a Wolf 359, para interceptar un navío borg que se dirigía a la Tierra. La Saratoga fue la primera en llegar.


Benjamin Sisko servía como primer oficial de la Saratoga. Al igual que el resto de la tripulación, nunca había visto un borg y sabía poco sobre esa raza, salvo que el Mando de la Flota Estelar la consideraba una gran amenaza. Sabía que los borg eran tenidos por más traicioneros que los romulanos, y que la mayoría de los que se habían enfrentado a ellos habían perecido. Pero no sentía miedo. Tenía fe absoluta en sí mismo, en su capitán y en la flota.
Aunque no estaba preparado para el tamaño del objeto.
En la pantalla central del puente de la Saratoga, el bajel borg aparecía gris e inmóvil sobre un fondo estrellado; su desmesura llevaba a que la nave de la Federación pareciera diminuta. A juicio de Sisko ni siquiera era un navío, sino un enorme cubo disforme, construido con metal aeroespacial entrelazado por miles y miles de conductos, tubos y compartimentos diminutos, dispuestos sin ningún criterio. Carecía de presencia, atractivo o de cualquier muestra de que sus constructores hubieran mimado, cuidado o disfrutado con su diseño. Parecía como si una fuerza irracional, algún instinto, los hubiera llevado a colocar cada pieza metálica, cada celda, una a una. Al igual que un pájaro que construye su nido, pensó Sisko.
O una colmena. Insectos que construyen una gigantesca colmena metálica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.