Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

martes, 28 de octubre de 2014

Kong (re)vive: Monstruosa fiesta playera 1/2



Kong (re)vive!

Un cuento (re)contado por Nino Ortea

Capítulo IV

Monstruosa fiesta playera 1/2



 El golpe contra la arena fue lo mejor de aquel viaje nauseabundo a través de los intestinos del cetáceo. Sin tiempo para lamentarme de que el capitán Ahab no hubiera tenido mejor puntería, me dispuse a intentar despegar de mi cuerpo las babas pegajosas y los restos del flujo gástrico del animalito.

El sol naciente me daba de frente, y eso me impedía ver con nitidez. Cómo no escuchaba cerca de mí ninguna voz femenina, no me apetecía andar a palpo, así que esperé a que mis ojos se acostumbraran a la claridad. Frente a mí oía un millar de voces, y, casi a ciegas, me acerqué a esos sonidos con ganas de hablar sobre mí y mi blog.

No tenía ni idea de dónde me encontraba, pero imaginé que en una fiesta playera de monstruitos que celebraban de día la inminente noche de Jalogüín, imagino que para así verse mejor ya que a obscuras poco diferencia a los monstruos de los curas. Algunos de los asustadores estaban muy logrados, pero nada que ver con el verismo que alcanzan sus imitaciones en el Cine. Una leidi con dos cabezas se me quedó mirando fijamente, y no pude evitar bajar la vista para comprobar si tenía cerrada la cremallera. 

Más adelante, un huesudo capuchón, enfundado en un hábito raído, me hizo señales con su guadaña. ¡Sí, justamente en ese momento estaba yo pensando en ponerme a segar!








6 comentarios:

  1. "Jalogüín" y con diéresis, tilde y to!
    Ayy!! Me parto xD!
    Aquí son las 5:11am y yo ando pegando unas risitas...
    jajaja!

    Buen martes :)

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    1. Saludos y resaludos, Nicky_
      Gracias por tu enfebrecida fiebre lectora y comentadora.

      Pues sí, puesto a ser analfabeto me gusta serlo con clase, que si no me llaman “paleto”
      Pocas cosas me encolerizan más que la incultura blasonada como “lenguaje de género” y la degeneración del anglicismo ramplón como señal de refinamiento.
      Puestos a hacer las cosas, prefiero hacerlas a mi capricho y no como impone el dicho de cualquier mal bicho.
      Por un miércoles memorable, Nichy,

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  2. Querido redactor:

    Vengo de releer desde el principio y comentar en la cabeza del relato.
    Así es, amigo, no hay que palpar no hay fiesta. Si no eres poeta ¡Súbete la bragueta", no es broma, por qué será que los chicos es el primer lugar que se miran si se les mira fíjamente... ese y la delantera por si hay manchurrones en la camiseta. Bueno, los más chulitos ponen el brazo en la barra de forma estratégica para que se les note el musculillo de gimnasio que hace dos semanas menean...

    Sí señor, antes muerto que con faltas. Es lamentable que en algunos blogs se lean faltas ortográficas o brillen por su ausencia las tildes.

    Bueno, te dejo un cafelito ya semicaliente... que va llegando a cámara lenta el fresquete. MUAC.

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    1. Mi inspiradora redactora:
      Gracias por su agraciada compañía.
      Mi compañero niKong se ha desmayado de la emoción al ver que teníamos una nueva carta suya en la redacción. Es un simio muy sensible ante la belleza y apasionado del ingenio, así que cada una de sus cartas son para él un viaje a un paraíso perdido, o más bien donde le gustaría perderse de tanto mal gusto y peores gestores.
      Disculpe, no me había presentado, mi nombre es Ninosko Orteosko, dependiente de kiosco; y tendré el placer de ser quien le escriba.

      Pues sí, si no hay goce carnal una fiesta se convierte en un carcamal. Recuerdo mis años mozos en los que en lugar de acercarme e intimar con las mileidis, me hacía el interesante imitando al Travolta en Grease; y en cuanto me daba la vuelta la chica se estaba riendo de mis movimientos ridiculizantes en cualquier danzante. Ahora, dejo lo de bailar para los precios; y raudo y veloz no oculto mi interés hacia lo sugerente. Y si me mira fijamente, ya no compruebo si está abierta mi bragueta, sino que si tiene sincero su corazón. Será que ya no quiero ser poeta, sino feliz.
      A esta edad en la que uno ya no cuenta lo que le pasa, sino lo que le pasó, me sorprende ver cómo esos “chulitos de barra” continúan impenitentes en su dar la tabarra. Imagino que en el espejo no ven su reflejo, sino el de su estupidez. Y claro, ésta está en buen uso dado lo continuo de su ejercicio. Reconozco que, cuando estoy en modo quijote suelo arremeter contra ese tipo de fantoche.

      Respecto al tema del lustre cultural del que disfrutan los analfabetos funcionales, es algo desolador. Prefiero ignorarlos en su ignorancia, aunque en su infierno son legión y convierten en pedante al apóstata de su esnobismo.
      Aunque por preferir, prefiero compartir este café con usted, Verónica.
      Remuac (cuac cuac)
      Ya ve, su encanto me ha vuelto patoso

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  3. ¡¡¡AAaajajajajajajjaajaj, no estaría mal que la condena de esos analfabetos fuera hacer cuadernillos Rubio por toda la eternidad!!!!

    Has hecho un comentario para enmarcar, pio, pio.

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    1. Muy buenos días, leidi Verónica:
      Le agradezco sin dilación el contar con su atención. Eso sí, procuraré que ni Nino ni niKong sepan de su felicitación, ya que llevados por la envidia (de la mala, de la que china porque es cochina) seguro que me condenan a encargarme contestar los correos electrónicos de sus amigos spaneros “Enlarge your pennis” y “Dear friend”.

      Aún tengo por algún lugar de este kiosco esos cuadernos Rubio, que en mi caso era más bien Pelirrojo, ya que mi escribir siempre ha sido paticojo.
      Si primero los mencionamos, primero aparecen. Ayer tuve un encontronazo, por eso de lo que me dio el coñazo, con un petulante que creí que no me quitaba de delante. Para hacerse el interesante se empeñó en hablarme de lo que no me interesaba: de su nuevo coche, de lo bien que yo vivo sin trabajar, de lo mucho que él trabaja… y por supuesto venga a decirle lindezas a la belleza de la camarera.
      Yo aguanté lo que pude, ya que el muy tuneado me consiguió hace tiempo un trabajo y espero que haga lo mismo pronto. Hasta que cuando mi aburrimiento iba a convertirse en arremetimiento, por suerte empezó a “dolerme la cabeza” y “sintiéndolo mucho” me tuve que ir. Por suerte el engominado, es de los ignorantes que ignoran este blog, así que no leerá esto.

      ¿Pio, pio? ¿Me está usted comparando con Piolín? En tal caso le puedo asegurar que “Creo que estoy leyendo a una linda gatita”.
      Un verdadero placer volver a leerla, Verónica.
      Le deseo lo mejor a usted y los suyos.
      Ninosko Orteosko.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.