Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

lunes, 9 de febrero de 2015

En la salú, nonainonainona, la liberta-aa-á




—Muy agradecido, preclaro doctor.
Tras este tratamiento tan caro me temo arruinado y me siento retoñado… ¡Y pensar que hace apenas dos meses estaba obsesionado con escribir en ese blog enloquecido, desvivirme por vivarachas pellejudas y asentar mi peluquín!
Ahora, cual Lázaro, he renacido y no desaprovecharé las oportunidades engrilladas ni desoiré sus consejos.
De vuelta a casa, me pararé en Corporación Terroestética (donde creo recordar que me dijo que trabaja su hermano genético, Méngele). Y, tras someterme a unos arreglitos, consagraré mi vida al estudio de los dramas protogermánicos y a cortejar a mujeres aerofágicas, como su sudada esposa. Cuyos olores guarde Hades muchos años.

—No hay de qué. Eso sí; en este momento no me dé las gracias… ¡Me conformo con que me devuelva mi pluma, que usted ya tiene bastante! Aunque, Ninín, debo admitir que para mí fue todo un reto lograr que se bajara del seto de su imaginación torticera, del que constantemente se empeñaba en despeñarse, cual gorila precipitado de un rascacielos.
Recuerde: frecuente círculos alternativos. Allí encontrará la compañía más excelsa: falsos librepensadores y auténticas mujeres barbudas. ¡Con su verborrea insulsa, lo mismo acaba usted de líder sindical sin romper su voto de no trabajar en su vida!

—De sindicalista, no sé si acabaré, pues me falta vocación y me sobra intención. Pero… ¡tenga por seguro que les dedicaré a usted y al cornudo del marido de su esposa, mi primera transcripción al sanscrito del escrito de las memorias de Espinete!
¡¡40 años y aún crina sus púas, y ya ve yo… 49 otoños y sólo peino bombillas!!

—Bueno, Ninonino, no se desespere que la ciencia avanza que es una barbaridad. Quizás algún día diseñen un teleñeco que funcione de peluquín.

Y, ahora, déjese de engolarse en oír su voz, y salga a la calle a airear la buena nueva: ¡sin haber estado muerto, ha resucitado!.. Por cierto, ese cheque sin fondos con el que me había pagado puede intentar colárselo al rompetechos de mi hermano. Siempre va presumiendo de que no trabaja por dinero, sino que por corregir los fallos con los que Dios afrenta a sus creaciones.

–Doctor Alexander, a opinión de este locuelo es usted un picaruelo. ¡Nunca sé si me habla usted en serio o en sirio! Como no le escucho, la verdad es que no le entiendo.

Leer tercera entrega

12 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho, lleno de humor y a la vez, crítico.

    Muchos besos

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    1. Buenas tardes, Carmen:
      No sabes el buen gusto que me deja el saber que este texto es de tu gusto. Aunque no es tan dulce como el regusto que me queda tras contar contar con tu compañía,
      Sin humor sobre lo propio, mal puedo entender lo ajeno.
      Un abrazo, Carmen.

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    2. Muchas gracias :) Creo que todos tus textos, hasta ahora son de mi gusto :)

      Es un placer estar aquí.

      Muchos besos

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    3. Buenas tardes, Carmen:
      Lo que para ti es un placer, para mí supone la suerte de contar con tu compañía estimulante.
      Y allá en tu blog, tus reflexiones suelen tener un efecto espejo en el que reconocerme.
      Un abrazo, Carmen.

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  2. Fui para ti una pellejuda vivaracha?

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    1. Hablando de humor y entender lo ajeno, lo tuyo es un mal chiste.

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  3. Buenos días amigo Nino, ¡no esperaba encontrar a Espinete haciendo publicidad de tu Blog! Me he reído y me has desperezado en esta mañana que se presenta nublada y fría - a juzgar por el paisaje urbano que alcanzo a vislumbrar a través de la ventana. Mis más sinceras felicitaciones por esta resurrección. Hablar en serio o en sirio, me encanta el juego de palabras. Coincido con Carmen, me ha fascinado el humor negro/crítico que dejas escapar entre líneas. Un placer leerte, que tengas un marvilloso martes. Un beso fuerte. Gema

    "Para tener buena salud lo haría todo menos tres cosas: hacer gimnasia, levantarme temprano y ser persona responsable."
    Oscar Wilde

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    1. Buenas tardes, Gemaestrata;
      Aprendí a contar hasta tres, contando globos que se me escapaban. Luego vinieron otras lecciones, algunas con rosas y otras con espinas. Espinete me pilló de adulto, sentido por la inocencia de ojos ajenos. Entonces decidí que tenía que volver a ser un “Nino” y no un adulto aburrido.

      Recuerdo mis fantaseadas tardes con Óscar, cuando hacíamos tiempo para llegar a destiempo a las fiestas, yo siempre le comentaba que para ser salvaje, le sobraba la “e”.
      Por cierto, pocas vulgaridades me parecen más insalubres que eso de vestirse para sudar haciendo gimnasia. Con lo que uno ejercita sus neuronas leyéndote, Gema.
      Aquí hace una tarde soleada, la noche será gélida como cobarde es su obscuridad.
      Un abrazo, Gemaestrata.

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  4. Hola Nino,
    Me encanta tu conversación con el Doctor.
    Menos mal que, seguro que no te ha curado! qué iba a ser de nosotros, locuelos y locuelas que te seguimos, enarbolando el estandarte de la locura como mejor modo de vida en este mundo y que solo nos dejamos seducir por la cordura en contadas ocasiones.
    Gracias por llenar de humor negro/crítico (como dicen anteriormente) una parte del ciberespacio y hacernos sonreír.
    Me encanta que espinete también te siga.

    Una lluvia de besos para un martes soleado (aquí).

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    1. Buenas tardes, Maduixeta:
      El venir no sería enloquecer de no encontrarme tus arrebatadoras palabras.
      Lo mío no tiene cura, quizá por eso de no estar como un jamón y evitar las iglesias salvo para besar a las novias.
      Imagino que cada uno vive como puede dentro de lo que le dejan. Como a mí ya no me dejan, sino que me abandonan, no dudo en entregarme a la pasión del arrebato, pues hace que mi percepción de la realidad mejore un rato.
      Hubo una vez que creí haberme vuelto cuerdo, pero todas mis voces coincidieron en que me había vuelto insoportable. Quizá esta sea la única lección que ha aprendido este mal estudiante: “Tu vida es tuya, vívela como si no fueras de nadie: en libertad y con dignidad”.

      Espinete es una gran amigo, cuando lo vi me pareció muy punk, pero no tardé en descubrir que compartíamos debilidad por Roxy Music.

      Aquí también brilla el sol y no sopla viento que me despeine. Salgo a pasear y fantaseo que me hacéis compañía.
      .
      Feliz tarde, Maduixeta.

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  5. Qué buenos ratos nos haces pasar, Nino! Coincido con el resto de los navegantes ciberespaciales, haces que tus cotidianos paseos coloquiales, o soliloquios al encuentro de tu loquero, nos vista de sonrisas para un rato, y, nos lleves a una fiesta...
    Me encanta tu máxima:“Tu vida es tuya, vívela como si no fueras de nadie: en libertad y con dignidad”.
    También espero que te dure esta "dulce locura" con la que nos salpicas y nos contaminas. A mi, me dejas los ojos como cuando miras sin pestañear las luces de neón, y los pelos como escarpias, igual, igual, que a espinete. Je.
    Feliz tarde, Nino. Aquí en mi orilla, está que si llueve o no llueve, pero que acabará decidiéndose a llover.

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    1. Buenas tardes, Clarisa:
      Aquí nos reencontramos en uno de esos textos en espiral , tal y como tú los bautizaste.
      Al final van a tener razón las que me califican de “pegajoso”, ya que parece que lo bueno que compartís al escribir se me queda pegado.
      Creo que no habrá más fiestas mañana, así que no dejo el festejo para la hora de las siestas, en cuanto puedo y me dejan, procuro celebrar lo festejable y disfrutar lo disfrutable; mientras el cuerpo aguante la singladura, no veo razón para recalar en el puerto de la cordura.
      Pocas cosas buenas, más allá del amor, surgen de la pureza. Lo bueno de la vida está en mezclar olores, combinar colores y apurar los sabores. Si las palabras mantuvieran su pureza, no las podríamos conjuntar para hablar.
      Sol frio y luminoso entra por mi ventana. En el invierno, nonainonainona, la liberta-aa-á es caminar al sol.

      Un abrazo, Clarisa.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.