Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

domingo, 1 de marzo de 2015

¿Dónde está la salida?





Capítulo III: ¿Dónde está la salida?



—No… por la ventana, no…Salga por la puerta.

—-/*-(/&%”!!!
Si intentara abrirla sin darle cabezazos, seguro que le sería más fácil salir.

—Gracias, doctor. Me voy, que quiero leer el Marca para saber si Cristiano sigue soltero, y con suerte me ayuda a dejar de estar entero. Que puestos a dudar, ya cuestiono hasta mi condición de hetero.

—Hasta pronto, señor Protea. Espero impaciente a que vuelva a ser mi paciente.



Abrir la puerta y sentir ganas de ir al baño tras el esfuerzo, fue todo uno. Pero, Costantino había decidido que si Gandhi se había alimentado de su orina, él se bañaría en su micción sin prestar atención a otra loción. Dado que el doctor le había aconsejado que en esencia fuera él, qué mejor que impregnarse de su propio extracto.

De repente, una voz femenina le hizo girarse, lo que lo llevó a dibujar en el suelo un gracioso caracolillo de la que añoraba que su calva luciera un flequillo.





—Perdone, don Costantino. ¿No se lleva su equipaje? –le preguntó desde su mesa Vanessa, otrora voraz contorsionista y ahora reconvertida en oficinista ineficaz.

—¡Dónenlo a la Ciencia! Junto con mi surtido de prótesis y mi colección de airgamboys. Por cierto, señorita…

Debería dejar de ponerse la ropa de su hermana pequeña, pues lo que en ella era una camiseta a usted apenas le cubre las ubres. Y procure poner más atención cuando se vista, que se ha abrochado ese cinturón tan ancho, pero se ha olvidado de vestir falda.

Mala memoria la suya, ¡le aconsejo que coma zanahoria! Quizás si leyera usted menos, y viviera más, le iría mejor. Se lo digo por experiencia.



Tras posar el ejemplar de la Cuore, los ojos de la peliteñida se agrandaron tanto que parecían querer emular el tamaño de sus siliconadas pechumbres.

Por fin había encontrado a un hombre al que le atraía su intelecto, y no sus entrecarnes. ¡Iba a ser la envidia de sus amigas cuando lo contara por guasap!

Avergonzándose por primera vez de sus curvilíneas formas, deseó estar cubierta por un saco que la hiciera digna de que aquel prohombre de pantalones humedecidos –seguro que lo de llevar la entrepierna humedecida era el último grito en París– la invitara a pasear.



—¿Le llamo un taxi, señor Protea?

—No gracias. Iré paseando marcha atrás hasta mi casa; y cada 500 pasos me detendré a entonar el “Gaudeamus igitur” versión tutto castrati.

—¡Excelente idea me ha dado! Esta tarde tiraré todos mis tangas, me pondré una faja y empezaré a caminar en zig-zag por los pasillos de Novedades Eloina mientras busco una bata que me sirva también de gabardina.




Locura posterior

10 comentarios:

  1. No me gustó eso de andar retandola a Vanessa. Es obvio que más ropa le haría dificil lo de ser contorsionista en la oficina, disciplina que le puede ser util para buscar papeles en lugares reconditos de los archivos. Que tal sea un reto para disimular los verdaderos pensamientos.

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    1. Buenos días, Demiurgo:

      Vanessa es de por sí un reto para los sentidos. Su cadencia a la acrobacia hace que las mentes estrechas la acusen de indecencia, cuando ella en realidad lo que hace es aprovechar sus habilidades naturales en un entorno tan artificial como el laboral.
      El problema está en que Tino es un desatino andante, de esos que no ven lo evidente y cree que la belleza está quieta en los museos y no moviéndose en las aceras.
      Un abrazo, Demiurgo.

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  2. No sabía que Gandhi bebía su orina. Al Sr, Protea, le debía hacer atractivo el llevar sus pantalones llena de ella...

    Me agrada que el Sr. Protea no solo estuviera pendiente del físico...

    Es muy ameno y muy simpático tu escrito.

    Muchos besos

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    1. Buenos días, Carmen:
      Son muchas las leyendas sin rimas que se atribuyen a Gandi, quizá esta de la orina sea un mero delirio de Tino.
      El Sr. Protea sólo está pendiente de lo que tiene en mente. Dado lo apurado de su situación, más que buscar la belleza externa lo está de aliviar su caudal interno, je je.
      Muchas gracias por tu comentario, Carmen,
      Un abrazo.

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  3. Además de entretenidos tus escritos son divertidos. Vanessa es muy elástica, igual surge una historia de amor o amistad entre ellos.
    Me divierte leerte.

    una lluvia de besos

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    1. Buenos días, Maduixeta:
      Las memorias apócrifas del Sr. Protea darían mucho juego en este país de locuelos gobernados por chiflados.
      Creo que Vanessa y su contorsionismo seguirán estirándose en este relato.
      ¡Ah, el amor! ¡Quimérica locura para el quijote de Tino!
      Un abrazo, Maduixeta.

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  4. Una historia entretenida
    Pero
    ¿ donde dejaste al Dr Psiquiatra que tanto me atraía

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    1. Buenos días, Mucha:
      El Dr. Zorba está muy entretenido recontando los delirios de Tino. La redacción de su magna obra “Si el mundo está chiflado, relájese tomando un helado”, está llamada a cambiar la cultura occidental y el desconocimiento universal.
      Pronto, muy pronto, sabremos más de él.
      Un abrazo. Mucha.

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  5. Me encanta El doctor Zorba.tan correctamente
    cortés simple y perfecto Se ve que es un buen siquiatra
    ya que habla corto y al grano..no anda con boludeces
    jaj
    que tengas un dia lleno de sol
    El mio lo sera

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    1. Buenos días, Mucha:
      ¡Los hay con suerte!... Y luego está el Dr. Zorba hombre admirado por las mujeres más sugerentes. Como bien escribes, él no anda con boludeces, sino con hermosuras. Aunque creo que su corazón doctorado palpitará más acelerado tras saber de tu aprecio.

      Lluvia, viento y 9 grados. El de ayer fue un día en el que el sol no gijoneó.
      Feliz día, Mucha.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.