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martes, 31 de marzo de 2015

Kong (re)vive VII: Un corazón en tinieblas



¡Kong (re)vive!

Un cuento (re)contado por Nino Ortea

Capítulo VI

Un corazón en tinieblas





Mientras todos le prestaban atención al invisible, reparé en un tipo que me miraba con expresión tripulante mientras bebía de una botella. Se acercó hacia mí de la que me ofrecía un trago. Aunque el marinerito tenía pinta de pensar que lo del “aseo” era cosa de asiáticos, acepté su oferta. Había acariciado con mi boca labios más ponzoñosos que esa botella y aquí sigo vivo para bloguearlo.

¡Ron!, miré la etiqueta, era de 1902. Buen año, y buen licor, pese a estar destilado en El Congo. Pensaba que allí sólo bebían ginebra African Queen. Todos los días aprendes algo.

Cuando le iba a devolver la botella con un gesto me invitó a quedármelo.




–¿Has visto a Kurtz? Es calvo como tú –me preguntó en un inglés roto, cercano al polaco.

–Creo que no. Pero no hace una hora que me han escupido en esta isla, así que apenas conozco a nadie.

Tras presentarnos, Marlow me empezó a contar una historia sobre su corazón en tinieblas. Bueno, otro que me iba a dar la turra hablándome de una petarda que le había partido “il cuore” Por solidaridad entre despechados, lo escuché sin prestarle ninguna atención. Más tarde pensaba hablarle de mi Tassepé, ¡esa sí que es un mal bicho!



Justo cuando Marlow me tenía con la soga al cuello de su relato, se nos acercó un tío con alitas en los pies, y me dijo que Kong quería verme. Tras eso, se fue tan rápido como el mercurio. El capitán se levantó, me dio la mano y aseguró que ya nos veríamos.



Me dirigí hacia la corte del rey gorila. Todos se apartaban para dejarme paso, mientras me observaban expectantes. Como a esas alturas ya me había cerciorado de que tenía subida la bragueta, estaba seguro de que lo que atraía su atención era mi cinturón de Naranjito.




–¡Nino, posa esa botella y acércate! Este tribunal está en sesión –me ordenó un Kong revestido para la ocasión con un toldo azul de helados Camy.

–Oye, Kong, fiera. Tengo hambre, y me gustaría echar una siesta… ¿No podemos dejar todo esto para más tarde.

Si las miradas matasen, yo estaría ahora remando en la barca de Caronte. Me senté y escuché.




¿Qué escuchó Ninín?


16 comentarios:

  1. Me gusta lo descriptivo que eres, me haces ver al personaje.
    Todos tenemos problemas, las historias se repiten, y si los desconocidos, nos cuentan sus penas, podríamos llegar a ahogarnos en la tristeza.
    Me ha encantado la palabra Tassepé… Nombrando las mismas cosas, hay palabras que se hacen dulces como sueños.
    Me quedo con las ganas de saber que te iba a contar Kong…

    Muchos besos

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    1. Buenos días, Carmen:
      En primer lugar agradecerte tus palabras de aprecio; siempre se agradece aquello que te ayuda y te guía, los aprecios silenciosos son algo que no sé interpretar.
      Son muchas las veces en que una charla con un desconocido ha sido más esclarecedora que una conversación con un amigo; es un efecto al que produce leer un párrafo de un texto y sentir que su autor ha escrito esas palabras pensando en que tú las llegarías a leer.

      Me gusta inventarme palabras o usarlas por su mera sonoridad, no por su significado. En el caso de la palabra francesa “Tassepé”, su dulce sonoridad me parece apropiada para evocar a un ser mitológico fascinante, que envenena sueños y embrutece corazones.

      Un cálido abrazo, Carmen.

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  2. Bueno comienzo de nuevo
    se borró lo de antes comenzaré de nuevo

    Muchacho de la sonrisa sabor canela
    tus escritos
    tienen sabor a licores
    descafeinados
    de momentos inventados
    por tu mente rica en licores
    sabores
    momentos
    que has vivido o creado..
    .me gusta tu estilo claro donde se puede ver quien eres
    integramente vos muchacho de la sonrisa plena

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    1. Querida Mucha:
      Gracias por tu ramillete de comentarios. No es sólo lo que me escribes, sino cómo lo haces, lo que me llena de satisfacción. El despertar esta complicidad en alguien a quien admiro es todo un regalo. Y más cuando tus palabras van dirigidas a textos que son un mero divertimento, sin ninguna profundidad reflexiva o inquietud creativa.
      Te agradezco tu persistencia pese a los problemas a la hora de compartir tus comentarios, tu reiteración es una muestra de que tus palabras son sinceras, lo que me agrada profundamente.
      Me ha emocionado tu “muchacho de la sonrisa plena”, es una frase que define mi estado cuando te leo cerca, Mucha.
      Y sí, aciertas, al escribir fantasía recreo momentos que creo haber vivido. Mi autobiografía es una obra de ficción articulada con la ilusión de los ensueños vividos.

      Me gusta saberte a mi lado, Mucha. Me ayudas a recomenzar el día sin renegar de la noche.
      Un abrazo ficticio basado en un sentimiento real.

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  3. eres auténtico
    se percibe esto
    en cada letra
    que pones cuando vas escribiendo tus momentos

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    1. Desde luego, Mucha, lo que estoy es auténticamente encantado con tu compañía.
      Feliz jueves.

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  4. Muy divertido, me he reido una barbaridad.

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    1. Buenos días, Oriol:
      Siempre he sido bárbaro y no romano, con lo que me alegra que seas de la tribu de los "divertidos2, yo soy de la de los "kinconudos".
      Un abrazo, Oriol.

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  5. Mis ausencias me deben haber hecho perder el hilo de la historia :s
    De todas formas me quede pegada casi en el comienzo, recordando la cantidad de veces que he compartido (cuestiones de ebria y motivos de sobra xD!!!) picos de botellas, y entonces pienso y repienso, cuántos más hombres (y mujeres, claro!) de los que pensé, habré en realidad besado????
    xD!!!!
    Disparates de la fiebre que se rehúsa a abandonarme... grrrrrrrrrrrrrr!

    Beso de lejos, que no deseo contagiarte :)

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    1. Muy buenas, febril Nicky:
      Pues gracias por despegarte de la melaza de mis palabras para regalarme la gracia de las tuyas.
      Sí, el de Kong quizá sea un relato laberíntico, dilatado en el tiempo y sin una trama central, de ahí que se pierda el hilo de la historia. Eso sí, vuestra compañía es el hilo que me ayuda a salir de este galimatías, donde anida el ninotauro.

      Me gusta leer cómo te expresas, Nicky, la expresividad de tu lenguaje.
      Y sí, las nieblas etílicas hablan de la soledad de nuestro corazón en tinieblas. El alcohol y los excesos nos han acercados a besos que no deseábamos y alejado de otros que anhelábamos. Muchas veces creo que esos apagamos de recuerdos tienen mucho que ver con la vergüenza que me producen ciertos actos.

      Vivimos en un mundo demasiado aséptico, así que ¡Un beso enfebrecido de cerca y que los pusilánimes enfermen de envidia!

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    2. No no!!! Pero es que yo me refería a aquello de posar los labios donde otro acababa de posar los suyos (por aquello de compartir pico de botellas) -beso indirecto, pero beso al fin y al cabo-.
      (Y vamos!!! No es que lo que tú entendiste no fuera tal y cual LMAO!!!!!)

      Que enfermen entonces!!!!!!! ;)

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    3. Buenas tardes, mi paciente Nicky:
      ¡Sí, sí, sí! Digamos que uno entiende lo que quiere y, en mi caso, mi pasado hablo por mi presente.

      Bueno también podía excusarme en las picardías de la lengua... Sí, verás: aquí, en nuestro uso de la lengua española, decimos “darse/compartir un pico” a besarse en los labios por un periodo breve (nada de realizar un pleno ejercicio lenguo-bucal, en cuyo caso decimos “morrearse”)

      ¡¡Requete sí!! ¡Que enfermen los envidiosos de nuestros besos caprichosos!
      Un besazo, Nicky.

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  6. Veo que estás en plana forma, echaba de menos leer tus aventuras trepidantes.
    Encantada con tus letras, voy a seguir dando tretas.

    una lluvia de besos, Sir Nino

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    1. Tú que me lees bien, Maduixeta:
      Imagino que, en gran medida, lo que importa no es la realidad, sino que nuestra percepción de ella; por lo que, el que a uno le vean bien es señal de que puede llegar a estarlo. Ilusión no me falta; ¡y menos tras juguetear con las tretas que compartes y las letras que regalas!
      ¡Bañémonos pues, milady Maduixeta!

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.