Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

domingo, 21 de junio de 2015

Un regalo de Mónica



Nuevo cierre de convocatoria juevera y nuevo regalo: nuestra musa y anfitriona Mónica, autora del blog Neogeminis, nos ha dedicado esta imagen a cada uno de los participantes.



Participar en cada una de las convocatorias creativas de los jueves supone adentrarse en un nuevo mundo habitado por relatos ficticios, textos intimistas, poemas sentidos... Quizá tú que me leer estás pensando en unirte a nosotros; si es así te animo a que lo hagas. Te voy a contar mi experiencia:

Con permiso de Blogger tengo un blog; y por caprichos del destino disfruto una vida. Soy quien soy gracias a mi obrar a mi capricho y sin pedir permiso; de ahí que lleve tan mal esto de tener mi cibervida pendiente de un hilo que puede cortar el antojo ajeno. A esta inseguridad se une la precariedad de mi acceso a Internet (suelo acceder tomando prestada una señal wifi ajena), lo que dificulta mi lectura de otros blogs o el dejar comentarios. El tercer ingrediente de mi desencanto blogeístico está en mi incapacidad para progresar creativamente.

Toda esta confluencia de hechos y circunstancias lleva que a veces me aburra del blog y esté alejado de él una temporada. Mi decidirme a probar la experiencia de los jueves fue resultado de ese aburrimiento; mi permanencia en el grupo es resultado del estímulo y del afecto que recibo cada jueves.
De hecho, si te fijas, verás que últimamente apenas publico nada que no tenga que ver con el jueves y con mis compañeros.

Estoy en un buen momento anímico, en el que me apetece disfrutar de la luz de los días largos y de la intensidad de las noches cortas. Habitualmente me gusta mi vida, pero ya sólo ocasionalmente la disfruto con intensidad. Hace semanas que estoy en uno de esos periodos en los que vivo intensamente para luego contarlo plácidamente. Hasta ahora siempre cerraba “Ven y enloquece” cuando me invadía esta sensación de plenitud; ahora aún no lo he hecho. Y eso se debe a lo mucho que disfruto, aprendo y recibo con cada convocatoria juevera, en la que me convierto en explorador de nuevos mundos y me descubro en todos ellos.
Espero leerte pronto entre nosotros.
Un abrazo.

jueves, 18 de junio de 2015

Este jueves, un relato: Un nuevo mundo



Hoy jueves, es nuestra compañera Mónica quien coordina e inspira  en su blog Neogeminis una nueva convocatoria creativa, bajo el tema: Un nuevo mundo
En este enlace podrás encontrar los textos de mis compañeros

Mi aporte a la convocatoria es la tercera entrega del relato protagonizado por Carmila y Larry. Con él finalizo, de momento, la serialización de estos trasuntos vampírico-lupinos que comencé con este capítulo. El texto supera en catorce palabras el máximo sugerido.
Gracias por vuestro ánimo.
Un abrazo.



364
En estos doce años poco ha cambiado en las vidas de Carmila y Larry. Ella irradia la misma belleza que en su reencuentro en París; él luce tenues mechones canosos en su cabello oscuro, lo que lo vuelve más deseable a ojos de su compañera, que en estos momentos juguetea con los rizos de su amado. El viaje hasta Berghof resulta más largo de lo que esperaban, pero saben que esta cita cambiará sus vidas.
Larry, recostado sobre Carmila, apenas habla. Después del plenilunio siempre le invade melancolía, añora ser ese amante que sacia a Carmila. Ella respeta su silencio mientras se recrea en sus recuerdos.


París había dejado de ser lugar seguro; el caos en Alemania durante la República de Weimar les pareció un escenario perfecto para sus intereses. Fue trascendental conocer a Adolf en aquella cervecería de Múnich donde entraron huyendo de la lluvia. Adolf pronunciaba un discurso incendiario ante un grupo de parroquianos más pendientes de las curvas de las camareras que de sus palabras. Carmila lo abordó tras finalizar su soflama: había quedado cautivada por su arenga sobre el “Lebensraum” y la recuperación del espacio vital alemán que usurpaban naciones del este, países donde ella fue perseguida y sociedades hacia las que siente un odio similar al del político.

Durante el encarcelamiento de Adolf, Carmila vampirizó la resistencia interna al líder, quien a su salida encontró un organigrama fiel y extremadamente pálido. El matrimonio no tardó en desvelarle al político sus “peculiaridades”, lo que agradó a Adolf dada su fascinación por lo sobrenatural y al encontrar en sus aliados una encarnación de las leyendas arias. Les confía que su nombre significa “lobo noble” y que sus íntimos lo llaman “Herr Wolf”. Ve en Larry al guerrero fiero que Alemania necesita y en Carmila la guardesa de su pureza de sangre.


Esa noche en Berghof conocerán al doctor Mengele, quien asumirá los estudios de sus genes: finalmente el Führer había aceptado asumir su destino como líder de la nación aria vampírica. Invadida por la excitación, Carmila muerde el cuello de Larry. Le había jurado no hacerlo, pero necesita recibir el Nuevo Orden Mundial con una venganza que la libere del pasado.

Imagen tomada de Internet

sábado, 13 de junio de 2015

Un regalo de Charo



Está claro que nos gusta pecar, máxime cuando el placer es compartido.


La escritura creativa nos convierte a todos en autores, tanto cuando redactamos como cuando leemos. Nos incita a conocernos en pieles de otros, en épocas ajenas y en vivencias impropias. Nos estimula a preguntarnos las razones, a cuestionar las verdades y a creer en lo imposible como improbable.


Tanto la escritura como la lectura son actos que se inician en soledad y culminan en compañía, nos ayudan a aceptar al diferente y a no ser indiferentes ante los miserables. La escritura es un deseo de inmortalizar los deseos y la lectura es una realidad que combate el olvido.


Quizá por eso, lectura y escritura, son actos punidos como pecados y penados con penas capitales en sociedades donde lo impropio es conocerse, se silencia a quien cuestiona, se persigue al diferente y al individuo se le confina a la soledad de la masa.



Gracias a mis compañeros jueveros, leer y escribir se convierten en placeres compartidos.

Compañeros como Charo, autora del blog ¿Quieres que te cuente?, quien ha inspirado y coordinado la convocatoria creativa de esta semana. Ajena a toda avaricia, su generosidad ha alcanzado el detalle de dedicarnos una ilustración a cada pecador lujurioso por contarse a los unos y leerse en los otros.




Gracias, Carmen.

jueves, 11 de junio de 2015

Este jueves, un relato: Pecados Capitales




Este jueves es nuestra compañera Charo quien nos recibe en su blog ¿Quieres que te cuente?, donde nos invita a intercambiar historias espoleadas por alguno de los siete Pecados Capitales.

En mi caso, he optado por continuar el relato que escribí la semana pasada, por lo quizá te apetezca leer la primera parte.

Muchas gracias por tu inspiración, Charo.

Puedes encontrar el resto de relatos de mis compañeros pulsando en este enlace.


Gracias por tu lectura.





Ira y lujuria 350



La luz del sol no alcanza el fondo del barranco. Pero Carmila no puede confiarse, a su esencia apenas le queda energía tras el viaje astral hasta Los Cárpatos: necesita encarnarse en Laura para no desvanecerse. Por suerte, la nieve ha mantenido el cuerpo en buen estado. Después de pronunciar el conjuro, comprueba la verdad de la leyenda: el cadáver incorrupto de una doncella virgen puede volver a la vida.

 

Fotografía “Surreal Storm” por Christopher Martin



París es una fiesta. Sus calles están repletas de extranjeros que acuden a la ciudad atraídos por su libertad. Montmartre acaba de declararse república independiente; y es allí donde Larry lleva residiendo un par de semanas, aunque la mayoría de sus conciudadanos abarroten Montparnasse. Apenas hace vida social, salvo contadas veladas en que se junta con Ernest y Scott. Con ellos charla de literatura y vida, de pasiones y excesos... Esta noche se verán en Chez Nino.





A Carmila le ha costado llegar a Paris. Sin la documentación de Laura no podía cruzar las fronteras. Conocer a aquel falsificador resultó providencial para moldearse una nueva identidad, acorde con sus cambios físicos: su tez y cabello son casi albinos, lo que contrasta con el negro intenso de sus ojos. Echa de menos la luz del sol. Ahora sólo vive de noche. Lo mismo que aquella bestia que cobró vida en luna llena para desgarrarle el cuerpo y atraparle el corazón. Ningún hombre la había hecho sentirse deseada como Larry, quien pasó de comérsela con los ojos a devorarla con sus colmillos.



París es una ciudad licenciosa llena de hombres acaudalados. La condesa Dorotoya Fanu ya ha dejado huella en alguno de ellos. Esa noche le apetece probar sangre joven. Ha quedado con un fornido norteamericano con ínfulas de escritor en un café cercano a su hotel. La luna creciente la acompaña en su paseo hasta el local. 


Imagen sin acreditar tomada de Internet

 Al poco de entrar distingue la risa ruidosa de Ernerst. Al acercarse, se le encoje el estómago y se le acelera la sangre cuando ve a su pretendiente charlando con Larry. La “ira” y la “lujuria” se alían para dar color a sus mejillas.