Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

martes, 19 de enero de 2016

No sé lo que voy a hacer a partir de ahora, pero os aseguro que no seré aburrido



Todos tenemos una habilidad especial para algo. Esa habilidad puede brillar durante mucho tiempo o resplandecer con tal intensidad que su fuerza nos consume en instantes.
En este momento y en algún lugar está sonando el We can be heroes, just for one day del inmortal David Bowie. La sensación a la que canta esta canción la hemos vivido todos. Todos en algún momento nos hemos sentido invulnerables al desánimo. Todos hemos soñado con ser hacedores de mundos donde lo efímero se convierta en eterno.




Primero, (en)soñar; luego, vivir. Para que algo exista tenemos que concebirlo desde el deseo. Debemos imaginar lo que queremos ser, para que así nos sea más fácil llegar a serlo. Visualizar nuestros objetivos ayuda a saber lo que no queremos.
El problema es que, muchas veces, dejamos que los prejuicios ajenos atenúen nuestro brillo. Optamos por tonos grises deslucidos o por reflejar brillos ajenos. Nos apagamos en un proceso al que ensalzamos como “maduración”, por ponerle algún eufemismo que apalabre nuestro miedo al ostracismo social. Nos apagamos por pavura a esta sociedad que a los inútiles ricos los llama “excéntricos” y a los “piterpanes” pobres nos diagnostica como “trastornados”.

Este que vivo no es mi tiempo, o puede que simplemente no quiera adaptarme a él. Me gusta ser un inadaptado, no rendirme frente a lo absurdo de lo consuetudinario: me hace sentir como un héroe en eterno combate frente al dragón de la vulgaridad y al kraken del aburrimiento; me trasmite la ilusión de que brillo, cuando la que brilla es mi armadura de ilusiones.


Me despido del luto apalabrando una promesa que nos hizo David Bowie: “No sé lo que voy a hacer a partir de ahora, pero os aseguro que no seré aburrido”.


11 comentarios:

  1. Buenos días, Mr. Ortea!!
    Pues David Bowie lo dijo muy bonito, yo lo suscribo también...o lo intentaré.
    Seamos "pierpanes trastornados", nada me gustaría más.
    Muchos besos y feliz martes, Mr. Ortea!!

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    1. Muy buenas tardes, Teresa:
      ¿A qué estamos esperando entonces? ¡¡Vayámos a sacarles la lengua a todos los miserables y capitanes Garfio!! De paso, puestos a volar, podemos acercarnos hasta algún nunca jamas donde la música de Bowie nos haga bailar, sentir y curiosear.
      Un abrazo, Piterpana.

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  2. De eso doy fé, donde quiera que esté seguro que no estará aburrido.

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    1. Buenas tardes, Tracy:
      No sólo das fe, sobre todo das esperanza con tu compañía estimulante.
      Un abrazo, Tracy.

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  3. siempre luchar por lo que queremos, aunque no sea "lo común"....

    y Bowie bien que sabía lo que quería, siempre...

    a seguir siendo diferente entonces, con actitud... salu2...

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Buenas tardes, JLO:
      Uno de mis problemas es que ocasionalmente se me olvida mi luchar por lo que quiero. Mi descuido se suele deber a mi ímpeto por beber del deseo, que lleva a que se me olviden mi quién y mi qué.
      Otros, como Bowie, saben acercarse a lo que son sin alejarse del placer. Por eso nos abren un camino que seguimos con despiste.

      Había comenzado a escribirte una anécdota, pero he optado por guardarla para desarrollarla y publicarla como entrada en el blog.
      Un abrazo, JLO.

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  4. De hecho, el texto no es nada aburrido ;-)
    Un saludito.
    Se me hace raro leer piterpanes...pero supongo que peterpanes se me haría más raro todavía.

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    1. Buenas tardes, David:
      Me alegra saber que mi entretenimiento no te aburre, no habría sido la primera vez que mi divertimento privado lleva al bostezo.
      El ser raro sale caro en esta tierra donde el diferente es desterrado al “munca jamás serás aceptado”. Yo, en mis aleteos, creo que la ilusión no debe aferrarse con garfio, sino resonarla con campanillas. De ahí que unas veces me sienta ruidosamente un “kincón” y otras un “piterpán”, estados emocionales tan caprichosos como lo es mi escritura.
      Un abrazo, David.

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  5. Así se hace, luchar contra la realidad establecida con las garras y con los dientes, y al que no le guste, que no venga a tomar un café con nosotros. Ellos sí que son aburridos, como los niños malditos, todos piensan igual, da hasta miedo. Bravo por ser un loco de remate social, ya somos binomio... :))

    Beso, compi.

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    1. Buenas tardes, Verónica:
      Creo que esa es la actitud, al menos es la que intento practicar: luchar en defensa de. Actitud que aunque uno esté a lo suyo son legión los que sienten que va contra lo de ellos, lo que convierte una lucha por la subsistencia personal en una agresión a lo social.
      Respecto al aburrimiento, me preocupa ocasionalmente el sentirme habitualmente más estimulado cuando estoy solo que en compañía. Cuando estoy solo suelo cantar, bailar, leer en voz alta en inglés o, simplemente, sentarme a ensoñar; me fuerzo a relacionarme, pues temo convertirme en un huraño, para acabar harto de escuchar lo que no le resulta interesante ni a quien lo dice.
      Un placer disfrutar de nuestro binomio. Un honor que me hayas elegido, compi.
      ¡Café con tarta!

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.