Ven y enloquece

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Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

viernes, 14 de octubre de 2016

Los tiempos no están cambiando



Mi querida Sidonie:

Ayer noche te noté más ausente, hasta disgustada. De tu silencio deduzco que quizá tu disgusto se debía a la concesión del premio Nobel de Literatura a Bob Dylan. Imagino que tú y tus musas deseabais el galardón para autores de menos relumbrón, para escritores comprometidos como Haruki Murakami o Ngugi wa Thiong’o.




Como bien sabes no me gusta Dylan, su voz y entonación me alejan de la escucha de sus canciones, por lo que tengo que admitir que sólo lo he oído como ruido de fondo en documentales sobre Contracultura o en entrevistas sin soltura. No he leído sus composiciones, pero no pongo en duda que las letras sean lo mejor de sus canciones; y es que puesto a leer, prefiero a mi Dylan favorito –Dylan Thomas– en cualquiera de sus poemas o novelas.



De todas formas, no creo que con la concesión de este Nobel las cosas estén cambiando; como bien sabes pienso que los premios deben llegar por vía de apremio ante lo efímero, no como reconocimiento a lo caduco. Y el de Dylan, me refiero a Bob, no es el primer Nobel inconsistente en opinión de este caprichoso: hace poco volví a intentar leer a Alice Munro, y una vez más me perdí en las alturas de tu recuerdo.


Tras lo de ayer, aseguran los exégetas que los tiempos están cambiando. Poco saben esos descocados que lo importante no es que las cosas cambien, sino que mejoren. Y por suerte, Sidonie, entre tú y yo las cosas sólo pueden mejorar.

Siempre tuyo.

Nino.

16 comentarios:

  1. Jejeje ... Temprano andaba hoy oteando las impresiones, más que nada por carecer de opinión.
    Y aún sin ella, lo que tuve claro fue la revolución ante esta decisión revolucionaria. Eso fue lo que pensé como simple espectadora.
    Difícil ¿ verdad ? unificar posturas ...

    Un abrazo

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    1. Buenas tardes, Juncal:
      Sí, unificar posturas es difícil; y mucho más cuando se hace desde la impostura der usar unos criterios ecuánimes (si valoramos el Arte desde criterios ecuánimes nos convertimos en fríos estudiosos academicistas) El Arte, para ser actual, debe estar/sentirse vivo, y el de Dylan (según los criterios por los que lo han premiado) lleva décadas muerto, siendo una referencia de lo pasado.
      Las revoluciones anunciadas son meros cambios de la nada, como esos que siempre amagan, pero nunca dan.
      Un abrazo, Juncal.

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  2. Que verdad eso de que no es importante que los tiempos cambien, sino que mejoren… aunque si viendo el panorama mundial temo que la dirección sea totalmente contraria… en fin, será que cada día me vuelvo más escéptica… y es que mientras más te confías, más te traicionan… tal vez si nada se espera, algo bueno llegue, o algo cambie para mejorar…

    Nino, que me haces reflexionar mucho desde la mañana temprano!! …un besote y buen fin de semana.

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    1. Buenas tardes, Alma:
      No entiendo esa obsesión social por el cambio sin más razón que el “quita y pon”. No hay mayor fuerza del cambio que el tiempo, y eso nos quita fuerzas y nos pone a los pies de la muerte ¿acaso es ése el cambio que queremos? No me gustaría ser inmortal –presumo que debe de ser aburrido– pero sí vivir bastantes años y que mis cambios sólo sean a mejor.
      Soy solitario e individualista, por lo que, por suerte, son contadas mis confianzas traicionadas. La esperanza la sitúo en nuestra mejoría individual y de ahí a social; de nada sirve vivir en una sociedad que se define como “libre” si dejamos que a cada uno nos aten nuestras insignificancias. Creo que el paso fundamental es ser lo que quieres ser, aunque eso conlleve vivir a contracorriente, y no lo que se espera que seas.
      Un abrazo, Alma.

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  3. Siempre tuyo
    Qué maravillosa manera de despedirse ...
    Siempre es ... Always

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  4. Siempre tuyo
    Qué maravillosa manera de despedirse ...
    Siempre es ... Always

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    1. Buenas tardes, Mucha:
      Soy muy nuestro, no puedo evitarlo. Soy esa parte de mí que comparto al escribir y esa parte de vosotros que añadís al leerme. Tu afecto hace que me leas afectuoso y tu capacidad para maravillarte convierte mis formas en maravillosas.
      Nada soy sin vosotros, Mucha. Incluso mis despedidas serían meros gestos al vacío de no ser por vosotros que esperáis mi regreso.
      Always in my mind.

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  5. Algunos cambios pueden ser un retroceso, una vuelta a lo peor del pasado. Así que en cierta forma no son cambios. Tampoco estoy enterado de la obra de Bob Dylan. Sé que algunos temas versionados por otros, suena muy bien. Tal vez tenga sus méritos.
    Aunque los criterios son erráticos. Tal vez Spinetta hubiera sido digno de un Nobel de literatura, por sus letras.
    Y no se lo dieron a Borges, un erudito en demiurgos.

    Pero creo que el tema central, tu verdadero tema es Sidonie. Y está bien que así sea.
    Saludos.

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    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      Coincido plenamente contigo: abundan los cambios a peor.
      Sin embargo, aquí en España existe una apología del “cambio”, se le presenta como la panacea universal cuando la cosa está fea. En política, ha partidos que se preconizan como “fuerzas del cambio” sin precisar si ese cambio nos va a dejar peor de lo que estamos. En la economía, vivimos una época de cambio, no por valía, sino que por consumismo: uno debe cambiar sus materiales de ostentación para ser aceptado.
      También opino que ciertas canciones de Bob Bylan suenan bien en voces de otros (Bryan ferry, Los Stones, Los Guns ‘n’ Roses) Hace casi cuarenta años que Bob Dylan no escribe una canción que conecte con el signo de los tiempos. Este premio literario llega con tanto retraso como atrasado tiene el reloj de sus sentimientos los señores académicos.
      Conocí a Spinetta gracias a JLO, ¡es un adelantado! No soy un lector afectuoso de Borges, me pierdo en sus laberintos.
      Un fuerte abrazo, Demiurgo.

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    2. Sí, aciertas: Sidonie es la razón detrás de cualquier excusa.

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  6. Me gusta Alice Munro, sus relatos son muy atmosféricos. A Bob Dylan apenas lo escucho. Me recomiendas alguna obra de Dylan Thomas?
    Besos

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    1. Buenas tardes, Ángela:
      Por suerte, cada uno tiene sus gustos y desapetencias. En más de una ocasión me he descubierto desandando las zancadas a las que me propulso mi petulancia ignorante y acabé acercándome a lo que en su momento desconsideré. He leído poco de Munro, estoy seguro de que ha escrito textos excelsos; al igual que Dylan compuso canciones que ayudaron a cambiar sus tiempos. Pero su tiempo no es ahora.
      Imagino que leerás a Dylan Thomas en español, en tal caso te aconsejo la novela “Muertes y entradas”, o su antología poética “Poesía completa2.
      Un abrazo, Ángela.

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  7. Pero qué chulo estás en la foto, Nino, me encantó la alegría que transmite tu cara.

    Qué razón tienes cuando dices que lo importante no es que las cosas cambien, sino que mejoren, totalmente de acuerdo contigo.

    Un beso.

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    1. Buenas tardes, María:
      Así da gusto comenzar cualquier tarde de sábado: en tu compañía.
      Sí, hace tiempo que comprendí que soy mi único contrincante. Por suerte no tengo enemigos, pero algunas veces me obsesiono con la idea de cambiar, de acercarme a lo que otros esperan de mí, sin plantearme si ese cambio conllevará una mejora. Lo más llamativo de este forzarme al cambio es que me gusta como soy y estoy cómodo en mi piel, por lo que suelo acabar preocupado por las razones que me invento para forzarme a un cambio innecesario.
      Un abrazo, María.

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  8. Acertada reflexión, Nino, que me sugiere que, en esto de los premios, lo difícil es acertar (ya de entrada, las bases en las que se apoyan algunos premios, son ya cuestionables). El Nobel es simplemente un "símbolo", no entro en calificaciones porque me perdería... Lo que me sorprende es que Dylan lo haya aceptado, según su trayectoria, jamás se vendió a intereses capitalistas, ¿o sí?...
    Lo mejor de todo, más que premios ni honores, como bien dices, es esa oportunidad de mejorar. Tener esa excusa para mantenerse alerta... El premio es poder tener tu propia autoestima en alza y elegir, mirar y ver. Dibujar aquí y allá palabras a Sidonie... Me encanta la estructura dialéctica tan sutil que has forjado.
    Un texto para sacarle un buen provecho, pienso.
    Tienes razón en lo del cambio, es bastante inútil cambiar para gustar a otros o para ser aceptados por otros. Cambiar siempre ha de ser por decisión propia y de cara al espejo de uno. Así pienso también.
    Un abrazo, Nino. Feliz semana.

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    1. Buenas tardes, Clarisa:
      Sí es difícil acertar plenamente con la concesión de un premio que no conlleva un reconocimiento, sino una selección. Pero esa dificultad forma parte de la dinámica selectiva y remunerativa. Creo que lo importante es que lo premiado encaje en el espíritu del premio, no en el capricho de los opinadores.
      Un reconocimiento como el Nobel, debería estar por encima de modas y ridiculeces, pues supone otorgar a alguien una distinción de excelencia. Creo que un compositor de canciones es tan escritor como una dramaturga o un poeta; pero si se le concede un premio Literario sus letras deben de tener valía narrativo-expresiva, no una trascendencia social (se supone que para eso están otros premios de Humanidades o Sociales) Las razones para su premio, al menos las que he leído, se anclan en el pasado y hablan de un artista que hace décadas que dejó de crear.
      Desconozco si Bob Dylan se vendió a intereses capitalistas, lo que sí sé es que siempre buscó el apoyo de grandes discográficas. Lo vi en concierto en Verona (Italia) en el otoño de 1987, y la gira estaba patrocinada, entre otros por Pepsi. Ha venido a tocar dos veces a Gijón; pero ya no me interesaba escucharlo (su concierto en Verona me había aburrido como pocos)
      Para mí es muy importante leer que te ha gustado este texto, es una mera excusa para hablarle a mis ganas de vivir, que no todos los días tienen las mismas fuerzas. Sidonie encarna lo más pulsante de mis ganas para el futuro, a la vez que esos sonrojos del arrepentimiento tardío.
      Sí, llegados a una edad en la que se refieren a ti como “señor”, la mejoría llega más veces por vía del perfeccionamiento/depuración que del cambio.
      Un placer contar con tu compañía, Clarisa.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.