Ven y enloquece

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Ven y enloquece apoya la campaña de Nino Ortea a favor de la lectura responsable y los sentimientos apasionados

martes, 7 de febrero de 2017

Retrato de un hombre a la espera

    Era casi el mediodía del 1 de enero, él sabía que hacía horas que su tiempo allí había pasado. Escuchó unas pisadas familiares acercarse. Llegaba el momento que él tanto había temido, el instante en el que ella, tras haber dejado de verlo útil, pasaría a tratarlo como si fuera un objeto inservible. Ya no lo buscaría con la mirada, ni le sonreiría en esos días en los que él se mostraba ante ella coloreado de alegría festiva.
    Él, que había marcado el paso del tiempo en aquella casa, hacía pocas horas que se había convertido en un pecio de un tiempo pasado, en algo que Alma trataría con el mismo desapego con el que trata las fotografías de su infancia que su madre le regaló enmarcadas para su último cumpleaños; imágenes que Alma siente que le reflejan una realidad que para ella ya no existe y a las que sólo habla en las noches en que llega a casa de día y despeinada.
    Prefería irse con dignidad a permanecer ignorado, a que ella le consienta seguir allí por piedad, para acabar dejándolo enmarcado al recuerdo, como un cuadro a la pared pegado.

    La vio entrar con la mano en el que sería su sustituto. Por última vez sintió cómo ella se acercaba a él y lo miraba con atención. Fue entonces que Alma empezó a compartir con el nuevo los detalles que hasta entonces sólo habían sido de ellos dos: sus teléfonos, sus citas, sus recordatorios… ocasionalmente se volvía hacia él, insegura, como queriendo asegurarse de que lo que hacía estaba bien, de que no se equivocaba al cambiarlo por otro.

"Woman sitting in kitchen in the shadows" by Getty Images
Mientras esperaba a que la pastilla de Alka-Seltzer acabara de disolverse en el vaso de agua, Alma se planteó si no era mejor que cambiara la ilustración anodina del nuevo calendario por la del almanaque que acababa de retirar de la pared. Sustituir una lámina por la otra sólo le llevaría unos minutos, incluso en su estado resacoso le sería fácil hacerlo. Aquel retrato de un hombre a la espera tenía algo especial que había hecho que ella se sintiera, con agrado, observada y acompañada a lo largo del año que acababa de finalizar…

Este relato está escrito inspirado por el primero de los "52 retos de escritura" que se nos proponen desde el blog "El libro del escritor":
Reto 01: Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo
http://blog.ellibrodelescritor.com/52-retos-de-escritura-para-2017/


16 comentarios:

  1. Un personaje de lujo te tocó, nada menos que mi paisana de Hurlingham.
    Y estuvo brillante ese giro argumental, en que alma cambió el alma-naque, pero pensando en mantener la ilustración de anterior.
    Bien contado.

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    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      Sí, la lectura de los relatos que Alma lleva escritos hasta ahora dentro de la convocatoria de “52 retos” me animó a ponerme a fabular: si disfrutaba tanto leyendo, confiaba en disfrutar también escribiendo.
      Me gusta jugar con las palabras, me alegra que te agradara la imagen de “alma naque”.
      Gracias de nuevo por tu ánimo, Demiurgo.

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  2. Me muero... ojalá pudieras ver mi cara...

    Yo sabía, sabía que lo harías genial, a la grande... lo que jamás imaginé es que yo pudiese ser un personaje tuyo, o servirte de inspiración... me siento totalmente halagada, y me dejaste sin palabras (aunque lo disimulo bien, ya lo sé!).

    El relato es excelente... te lleva, es ágil, dinámico... me encanta!!! Y de verdad, nada tiene que ver con que me incluyeras... sabés que soy sincera, me gusta tu forma de escribir, te admiro y... bueno nada, porque me estoy repitiendo.

    Ya quiero leer los otros!!! ...jajajajajajaja! Un besote enorme Nino y mil gracias por este hermoso detalle.

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    1. Buenas tardes, Alma;
      Tus alabanzas me dejan sonrojado, cual festivo en el almanaque.
      Me gusta cómo escribes, transmites mucha cercanía. Leerte me anima a intentar escribir textos menos distantes que los que habitualmente comparto. A escribir menos “enninado” y más humano. Leer tus relatos a partir de los retos es lo que me ha animado a empezar a “retorelatar”.
      Mi idea es escribir y publicar el relato el mismo día, día que imagino que está cercano, aunque mi déficit de atención hace que esté con muchos proyectos a la vez. Me cuesta centrarme. Confío en ver como un reto el fabular los 51 relatos restantes.
      Un fuerte abrazo, Alma.

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  3. Hola, Nino. Vengo a leerte que me han dicho que merecía la pena...Obviamente, así es.
    Y bienvenido a esto de los retos.
    Nos seguiremos viendo.
    Un beso enorme.

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    1. Buenas tardes, Mag:
      Siento una alegría doble al leerte; por un lado al saber que no te ha decepcionado la lectura y por otro al no haber dejado mal a la persona que te aconsejó acercarte.
      De tu comentario deduzco que también participas en el proyecto, no miré ningún nombre al inscribirme ni he visitado a ningún otro retorelatante, pero ahora mismo me paso por tu blog.
      Gracias, Mag.

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  4. Muy bueno, Nino!! Me encanta ese romanticismo de la historia. Besos.

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    1. Buenas tardes, Ángela:
      Me anima el saber que te ha gustado la atmósfera romántica que he intentado escribir, creo que no se me dá bien el reflejar sensaciones y es algo que quiero trabajar en estos retorelatos, pues en mis “enninaciones” suelo centrarme en el placer de jugar con las palabras y fabular situaciones.
      Un abrazo, Ángela.

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  5. Felicito a Nino y por supuesto a su protagonista, Alma.
    Qué bonito texto!!

    Mil besitos para cada uno.

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    1. Buenas tardes, Auroratris:
      Gracias por tu lectura comentada,
      Un abrazo y dos mil cosquillas.

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  6. Hola Nino Un texto latente que te salio del " Alma "

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    1. Buenos días, Mucha:
      Me alegra el que te haya gustado el texto.
      Feliz jueves.

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  7. Me ha encantado. Muy bien escrito, y como haces seguir el hilo... Lo de "Alma" es todo un acierto, y ese juego de palabras con las que tu te llevas tan bien. Mucha calidad literaria, veo yo por aquí.
    El final es un lujo.
    Felicidades, Nino. Y a por el siguiente!
    Un abrazo.
    Buena semana, escritor.

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    1. Buenos días, Clarisa:
      Si ya me siento contento con lograr mantener tu interés lector con mis fabulaciones, ¡¿cómo te voy a describir la alegría que me supone el saber de tu encanto con esta historia?!

      Estoy aprendiendo a escribir, estas semanas que llevamos de año las he dedicado a analizar mis modos y maneras creativas. Más allá de los momentos de inspiración, tengo claro que en mi caso necesito dedicarle horas a practicar, a aprender el oficio. Por eso he parado la escritura de mi novela; me gusta mucho, pero creo que está demasiado escrita a mi gusto. Como bien sabes, Clarisa. No buscamos escribir al gusto de todos, pero sí lograr que nuestros textos alcancen un poder comunicativo mínimo con el exterior. Tengo mucho que mejorar en ese aspecto, y es innegable que el recibir vuestros comentarios y opiniones me ayuda. Y más cuando esas opiniones muestran una valoración positiva. Además de que, en realidad, me ayuda en lo fundamental: a conocerme y a desintoxicarme de los prejuicios ajenos que me provocan inseguridad en mi valía personal dentro de la sociedad.
      Confío el que el escribir estos “retorelatos” me ayude a mejorar mi narrativa, a encontrar ese equilibrio necesario entre mi voz caprichosa en lo creativo y la voz ecuánime en lo narrativo (si busco comunicar, necesito encontrar el tono entre “yo” y “nosotros”)

      Una vez más, te agradezco tus palabras, y agradezco el momento en el que me llegan. Ayer asistí a una presentación literaria (me cuesta mucho participar en estos actos) y volví tan desanimado que me replanteaba si mi lugar está los que yo creo que son mis iguales.
      Bueno, la migraña me obliga a alejarme del teclado y a salir al frío de la calle, al abrigo de vuestros comentarios.
      GRACIAS, Clarisa.
      Nos leemos.

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  8. ES un cuento ruptural. Innovador. Cuánto puede la efigie de un hombre en el almanaque despertar un sentimiento, y una surrealidad. Un abrazo. carlos

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    1. Hola de nuevo, Carlos:
      Me siento honrado por tu valoración. Mi cuento cobra vida cuando vosotros me lo contáis, se me presenta más sugerente en las palabras que me escribís que en las que yo me leo.
      La vida es una realidad y los vivos somos unas surrealidades que la habitan, hay objetos que hablan de vida y tienen el valor totémico de hacer llevadera la realidad.

      Gracias sinceras por la realidad de tu compañía, amigo Carlos.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.