Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

sábado, 11 de febrero de 2017

Ya lo había contado


Como conclusión por mi parte a nuestro intercambio de impresiones sobre el conflicto entre el creador y los descreídos, quizá os interese la lectura de una entrada de este blog fechada en el 8 de octubre de 2008: Once again.

En ella comparto por primera vez mi desencanto con los cazadores de realidades en fantasías ajenas.

Por cierto, he podido/sabido recuperar alguno de los comentarios que acompañaron a esa entrada –al borrar en su momento este blog, hice algo mal al confeccionar la copia de seguridad, y no pude adjuntar los comentarios al relanzarlos–.

Si os apetece leer lo que pensaba entonces y repienso ahora, sólo tenéis que pinchar en este enlace.


Espero no estar resultando muy pesado con el tema.

8 comentarios:

  1. Interesantes planteos.
    Creo que para ser autor de ficciones, que tengan un mínimo de interés, es necesario tener algo de oscuridad, impulsos de destrucción, contenidos. Para poner todo eso en ficción, que es algo que necesita de conflictos.
    En la ficción funcionan los estereotipos y los cliches. Y ayuda la vida personal, no necesariamente para hacer una transcripción de las actividades diarias, sino para trasmitir algo del estado de animo, para aplicar esos climas a ficciones. Para eso sirve la extrapolación de conflictos.

    Y están las musas...

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    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      De las personas a las que conozco, eres el autor de ficciones que mejor ha creado un universo creativo donde convergen los conflictos de tus personajes; a lo que se une el cuidado con el que nos informas a tus lectores de las diferentes interacciones entre tus creaciones. De ahí, Demiurgo, que sólo pueda mostrar mi acuerdo con lo que comentas.
      ¿Las musas? Últimamente me tienen bastante distraído.
      Un abrazo, Demiurgo.

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  2. 9 años después y continúa a ser tan actual... vos ya sabés lo que pienso de este tema, y no hay mucho más por decir. Soy una que recuerda, lo hago para volver a disfrutar de los buenos momentos vividos; para no volver a repetir errores, ya que hay siempre nuevas formas de equivocarse; y para estar un poquito orgullosa de no ser aquello que tanto he combatido... Y hablando de recuerdos, como decía mi nonno, "si los perros ladran, es señal que vamos galopando..." ...así que Nino, a ciertos individuos sólo hay que dejar que ladren.

    Besotes.

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    1. Buenas tardes, Alma:
      Si los 20 años cantados por Gardel no son nada, estos 9 años blogueados por Ortea son una ninada, je je.

      Sí, ya me has comentado con anterioridad tu opinión sobre el tema, opinión que es la lógica no sólo en una escritora, sino que en una persona sana de espíritu. Como me comentaba ayer Juan Carlos en otra entrada es difícil aceptar que esos “malentendidos” sigan existiendo, en plena sociedad digital y más en blogs como los nuestros que son recreativos y no intentan divulgar ninguna verdad o razón universal. Quien nos lee, aunque llegue a nuestros textos por la casualidad de un buscador, no busca aprender conceptos o descubrir secretos ocultos, nos lee para entretenerse en nuestra compañía. Si donde mostros fantaseamos que combatimos nuestros monstruos, ellos creen que envestimos contra sus molinos, si cuando cabalgamos por imaginaciones fértiles, ellos aseguran que traspasamos sus propiedades áridas, su quejarse tiene fácil solución: en vez de ladrarle a nuestras fantasías, que hablen con su realidad taciturna, que le pregunten cómo pueden estar tan secos de gracia ellos que beben de todas las fuentes de ignorancia.
      Un abrazo, Alma.

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  3. Interesante lo que decías en aquel 2008. Hay muchos detalles para destacar en esas frases, detalles que lo hacen un texto atemporal.
    Y eso que por lo general, lo que le pasa a uno es que a lo que decía años antes le gustaría poder modificarlo, no utilizar todo, sino algún extracto y descartar aquello de lo que se arrepiente.
    Al menos me pasa eso con muchas entradas mías.

    Abrazo!

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    1. Buenas tardes, Frodo:
      Sí, lo que entonces escribí desde la bisoñería, ahora lo reafirmo desde la experiencia: el mediocre que desea mejorar, sino que los otros empeoren; no quiere aprender, sino que otros olviden, no quiere evadirse en la ilusión, sino encerrarnos por ilusos.

      Entiendo este blog como mi taller de escritura: a la vez que aprendo y mejoro, compruebo que hay ciertas constantes en mi escribir, descubro que tras mis fantasías está la verdad de lo que siento. Al igual que te ocurre, Frodo, muchas de mis antiguas entradas me provocan cierto sofoco creativo: al releerlas encuentro faltas ortográficas, descuidos gramaticales y torpeza expresiva. De hecho llegué a borrar este blog y a abrir otros donde intentar escribir “mejor”. Y quizá escribí mejor, pero me aburría. De ahí que volviera a darle vida a éste.
      Me arrepiento de haber borrado “Ven y enloquece”, pero creo que me arrepentiría más de no haberlo hecho, pues hice lo que necesitaba hacer para alejarme de mi frustración personal, a la que asociaba con esto de “veniryenloquecer”.

      Gracias por tu compañía, Frodo.
      ¡Feliz domingo!

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  4. Es que en el fondo somos contadores de historias, nuestra alma lo es... Y eso no acerca a la realidad contada en primera persona , sino a la capacidad de captar y trasladar, de crear y dar vida propia.

    A veces las palabras brotan de nuestro adentro y pensamiento ..Pero otras tan solo son pluma que sobre la piel va enlazando vocablos hasta dar lugar a lo que lanzamos a ojos del universo.

    Mi abrazo siempre
    Gracias

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    1. Buenas tardes, AtHeNeA:
      Creo que eres una de las pocas personas que al escribir desde tu isla, al iluminarte como AtHeNeA, logras captar tus emociones en palabras y trasladarnos sensaciones con tus poemas. Enhorabuena, AtHeNeA.
      Al resto somos meros contadores de historias, aunque algunos correspondan con sus histerias.
      Por ejemplo, si vuelvo al espejismo del inicio de este blog, en las reacciones de amigos y allegados tras leer mis “enninaciones” creí encontrar más interés hacia mi personaje que hacia mi persona, lo que me animaba, ya que éste es un blog realmente ficticio –salvo en las contadas ocasiones en las que quien firma los textos soy yo, Nino–, e hizo que empezase a confiar en unas cualidades comunicativas que siempre me fueron negadas dada mi execrable condición de “egocéntrico” excéntrico en este universo de “empáticos” loables.
      Hace poco, unos 3 días, un otrora lector desinteresado de este blog volvió a disfrazar como “consejos” personales sus prejuicios altaneros hacia mi persona. El muy empático no se da cuenta de que aún quedo con él, al igual que con otras personas, para así saber los modos y modismos de los miserables. Hay que conocer las técnicas del enemigo para poder combatirlas.
      Un fuerte abrazo, AtHeNeA.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.