Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Pierce Brosnan’s writen tribute to Roger Moore



This article first appeared in the May 30, 2017 issue of Variety.

As a boy of 11, I left Ireland for London on Aug. 12, 1964 — the same day Ian Fleming died. That weekend I saw “Goldfinger” with Sean Connery at the ABC Cinema on Putney High Street with my mother, May, and my stepfather, Bill. How could I know then that my life would be entwined by the great alchemy of a cinematic hero such as James Bond? There I sat, that first weekend in my new life in London, motionless and spellbound by the beauty of CinemaScope. I had discovered the movies and Bond, James Bond. However, it cost money to go to the pictures. And that’s when I discovered my first real hero, Roger Moore. Simon Templar, the Saint, all rolled into one man.
Only on reflection do I see how much of an influence Roger Moore had on me as a young Irish immigrant lad from the banks of the River Boyne. I guess the combination of Bond and the Saint ignited a flame for fame in my heart of innocent wonder. I wanted to be up there. Roger as the Saint made me believe in his world. And before I knew it, the man who was the Saint transformed into James Bond, an even greater hero to me as a boy.

Having by now fully immersed myself in the magic of movies, and with my appetite for more informed and character-driven work in films, I guess I slowly dreamt of being an actor as I watched their work, which never really seemed like work to me. Of course, I was only 12 years old. Only now after 40 years as an actor do I know the hard road it takes to be one. It’s only now, after all these years, that I know he was a hero.
He became James Bond — not an easy task for any man. As an actor he must have known the job at hand was Herculean, with an expectant world awaiting; who was next in line? Sean Connery had set the bar high, and George Lazenby, with mighty flair and a valiant heart, had given it his best. Now it was Roger’s turn. He knew his time was now, and he reigned over seven movies as James Bond with exceptional skill and comic timing laced with a stiletto vengeance. He knew his comedy, he knew who he was and he played onstage and off with an easy grace and charm. He knew that we knew.
We fell in love with a magnificent actor. Never forgetting the audience, never letting the begrudgers in, Sir Roger enthralled the world for many years as Bond. Sir Roger played it to the end with impeccable good manners and a wicked sense of irony that was born of years upon the stage. He saved our world, for heaven’s sake, with his movies as James Bond.
He is the only actor I ever asked for an autograph. I was 12 years old, and my mom and dad had taken me to Battersea Park. I lined up by the Ferris wheel and waited my turn to get his autograph. I wanted to be somebody like him. Maybe that’s why I waited. Little did I know my time would come to someday enter onto the stage as 007.
Many years later I was a working actor with a wife and children, and Roger and his Bond came to save the day. My late wife, Cassie, and our family were living in Wimbledon. I had just finished a yearlong run in the West End with a production of “Philomena” directed by Franco Zeffirelli. And then nothing — no work.


One day, Cassie got an audition for a James Bond movie called “For Your Eyes Only,” and bingo, we were off to the races once more. The film shot in Corfu. Cassie played Lisl von Schlaf — not a great name, but what a great time. By then Roger was the man — the world was at his feet. He was most gracious to the children and myself. I was there for less than a week, because I got the lead in a six-part series called “The Manions of America.” That miniseries would lead me to play Remington Steele and then, eventually, James Bond.
By the time I came to stand on the stage as Bond, the performances of Sean Connery and Roger Moore were difficult to shake from my DNA. Roger came down to set one day on “GoldenEye” and wished me well. I was still in awe of the man.
Last time I saw him was at the Albert Hall for a tribute to Cubby Broccoli. What more can one ask for? I am so proud to have known the kindness and humanity of Sir Roger Moore.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Gracias Sr. Moore, Roger Moore



Son muchas las veces en las que al llegar un final, me viene al ánimo un principio.

No soy un gran aficionado a las películas de Janes Bond; pero hubo un tiempo en el que lograr entrar a verlas en el cine era todo un rito iniciático, una gesta de pubertad que celebrabas con satisfacción frente a las imágenes exultantes en la pantalla.



Mi primera película de Bond fue La espía que me amó, protagonizada por el ayer fallecido Roger Moore y la sugerente Barbara Bach.



Luego vinieron otras, muchas otras, pero ninguna me estímulo como la primera.

Gracias Sr. Moore, Roger Moore.

On a fait des trucs terribles avec toi




Mi querida Sidonie:

Respecto a lo de ayer,  hoy he comprendido que tienes razón: reconozco que me divierte el que me señale como “rareza” aquél cuya conducta gregaria me seca de la pereza.

Aunque al "trostélido" de ayer, no es que aparentara ignorarlo, ¡es que no lo vi! Estaba absorto admirándote, al igual que ahora soy feliz recordándote.
 
Claudia Cardinale et Jean-Paul Belmondo, 1961

Por suerte la misma vejez que me impide colarme con agilidad por el balcón de tu escote –y es que más que un sujetador deportivo, lo que vistes parece un cepo al furtivo– viene en mi ayuda: ya que entre mi presbicia y mi repulsión a lo vulgar, ni veo ni saludo al maldiciente aunque lo tenga enfrente.


Desconozco cómo me afectaría el que me enseñases a tolerar lo que ahora me avergüenza. Ya sabes, Sidonie, que cuando tú enseñas, lo que es raro es que no te preste toda mi atención.

Pero,  lo que sí que conozco es que, si estoy bajo el paraguas de tu sonrisa, no me miran por “raro”, sino que por afortunado.

Siempre tuyo.

Nino

lunes, 22 de mayo de 2017

Premios “Carlos Giménez” de la Historieta española


La feria Heroes Comic Con, antes conocida como Expocómic, ha creado los premios Carlos Giménez de la industria de la Historieta  española, unos galardones que rinden homenaje al autor de obras como "Paracuellos", "Barrio" o "Los profesionales". Giménez ha siso elegido para dar nombre a estos premios por ser, un "mentor", un "genio", "el estándar de calidad al que todos pretendemos acercarnos".

Según ha informado la organización del certamen, que se celebrará el 11 y 12 de noviembre en Madrid, el autor ha dado su beneplácito a que estos galardones lleven su nombre.

domingo, 21 de mayo de 2017

Samurai Jack CI


Esta noche confío en ver el episodio ¿final? de la imprescindible serie de animación Samurai Jack –creada por el gran Genndy Tartakovsky–.



©Genndy Tartakovsky–Cartoon Network.

¿Sobrevivirá Jack, vencedor en todo combate cuerpo a cuerpo previo, a la definitiva batalla carnal entre el deber y el deseo?
©Genndy Tartakovsky–Cartoon Network.



viernes, 19 de mayo de 2017

Punished to Live, alcanza el puesto 38 en ventas Kindle

¡Gracias!
Mi novela Punished to Live ocupa el número 38 en la Tienda Kindle dentro del apartado “eBooks en inglés > Literatura y ficción”.

https://www.amazon.es/Punished-Live-Where-Memory-Dwells/dp/1546352600/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1495131018&sr=8-1&keywords=punished+to+live


Sé que esta posición es efímera; pero no por eso deja de suponer para mí una ilusión imperecedera el comprobar que hay un grupo de personas que estáis interesadas en leer mis fabulaciones.
No se le puede poner precio a un sueño –desde luego, el precio de mi sueño literario no son los 99 céntimos que cuesta la edición electrónica de mis publicaciones en Amazon–; aunque sí que puedo apreciar la estima solidaria que hay detrás de cada segundo de lectura que le dedicáis a unas enninaciones que temía solitarias.
No sé cómo puedo llegar a compensaros por lo generoso de vuestro interés lector. Confío en ingeniar la manera de hacerlo.
Hasta entonces, sólo puedo agradeceros sinceramente vuestra estima invalorable.
¡Salud y suerte compañeros!
Nino

miércoles, 17 de mayo de 2017

Cuando llega la penumbra, antología de relatos de Jaume Cabré

Seis años después de su venyenloquecedora novela "Yo confieso", Jaume Cabré regresa a las librerías con los trece relatos que conforman "Cuando llega la penumbra", donde ilustra las "actitudes humanas más crueles, violentas e inhumanas". Un conjunto de cuentos oscuros donde cultiva la rabia, la ironía, la fantasía o el juego; relatos en los que no hay ninguna muerte natural y sí unos cuantos asesinatos. 

"Cuando llega la penumbra" es un compacto de relatos incisivos y llenos de pasión que cuentan historias tocadas por la oscuridad y la rabia, pero también por la ironía, la fantasía y el juego.
Por sus páginas transitan un niño asustadizo que se rebela contra la tiranía de un maestro, un candidato al Nobel ante una visita inoportuna, un escritor que amenaza a su editor con una novela inquietante, un anciano que pasea por los escenarios que lo vieron luchar durante la guerra, y un personaje que se refugia dentro de un cuadro del pintor realista Jean-François Millet.

No es necesario, amigo lector, que esperes a que llegue la penumbra para acercarte a esta antología estimulante de Jaume Cabré. Cualquier momento es bueno para dejar que las fantasías ajenas estimulen nuestra imaginación.

Gracias.