Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ven y enloquece apoya la campaña de Nino Ortea a favor de la lectura responsable y los sentimientos apasionados

miércoles, 22 de febrero de 2017

El mundo ha ido hacia Orwell


En la edición digital del diario “El país” podemos leer una interesante entrevista de BernardoMarín a Richard Blair –hijo de George Orwell y patrón de la “OrwellSociety”–.

Más allá de las interesantes reflexiones sobre nuestro acercamiento social al que se fantasea en la distopía «1984», encuentro muy interesante esta cita de las seis reglas de Orwellpara escribir con claridad:

No usar una metáfora o símil que estés acostumbrado a leer [los lugares comunes]; no usar una palabra larga pudiendo usar una corta; si sobra una palabra, elimínala; no uses la voz pasiva pudiendo usar la activa; no uses un término extranjero o científico pudiendo usar una palabra de uso cotidiano; y rompe todas estas reglas antes de escribir algo que esté fuera de lugar”. Y concluye con la definición de libertad que hizo su padre: “Libertad es poder decir algo que los demás no quieren oír”.

Para leer la totalidad de la entrevista sólo tienes que pulsar aquí.

jueves, 16 de febrero de 2017

Este jueves, un relato: Imágenes demiúrguicas

Este relato esta escrito a inspiración de El Demiurgo de Hurlingham, para leer más cuentos demiúrgicos, sólo tienes que pulsar en este vínculo:



Nos conocimos en “Tinder”. Los dos somos seguidores de No lo soporto.
Nos vimos antes de ayer.
Recuerdo esperar por su autobús. Ir a bares oscuros. A ella bailando sobre la barra mientras yo le pedía al pincha-discos que se dejara de milongas y pusiera una de Los Chichos. A ella salir en volandas del bar, gritándole al tipo cachas que la abrazaba. A mí siguiéndola en vano para devolverle su parte de nuestro fondo común para bebidas.
Recuerdo caer rendido en la cama… ¡y a la policía aporreando mi puerta, mientras me acusaban a voces de un secuestro!

Decidí irme de casa pitando, así que me fugué por la ventana sin reparar en mi desnudez, que cubrí en cuanto llegué a la acera colocándome el cartel del menú de un restaurante vegano. Desde entonces, no me he quitado el cartel ni para dormir bajo este puente.


En las hojas del periódico “Hurlingham Post” que acercó esta mañana el viento, aparecía una foto de la demiúrgica Regina Clamor en brazos de un musculoso que afirman que soy yo, ¡ya quisiera para mí ese cuerpo! El caso es que me acusan de ser su secuestrador, pues la clientela del bar me recordaba por mi mal aliento y la camiseta con el lema “Hola, soy Nino Ortea”, que me había rotulado a bolígrafo para que Regina me reconociera al bajarse del autobús.

¡No me podía creer que había quedado con la “Reina del Grito”, la aullante actriz de películas de terror! De hecho cuando le había comentado eso de “Tu cara me suena” me ratificó que se llamaba Inés Perta, pero la gente la confundíamos con una prima suya famosa. En cuanto pueda, ¡ESTO LO CUENTO POR “TWITTER”!.
Ahora sólo me queda confiar en que, dada su habilidad de escapista, Regina no tarde en fugarse de su secuestro; y declare ante la policía que soy inocente de su rapto, para después aclarar a los periodistas que lo de mi mal aliento es un burdo rumor. Y bueno, si luego en privado me pasa el “Facebook” de su fornido secuestrador… ¡Mejor que mejor!

martes, 14 de febrero de 2017

Retorelato II: ELDE Reto 10: Historia que evoca niñez

Poco a poco, de manera perezosa, la ciudad va recuperando su ritmo. Mientras el corazón de Tino avanza de regreso a su nueva casa, su mente callejea por el pasado.
Las mañanas de sábado siempre han tenido un encanto especial para él. Ya de niño le gustaba levantarse temprano para aprovechar en su plenitud ese día sin colegio; mientras sus hermanas disfrutaban a pierna suelta de un par de horas más de sueño, él se levantaba en cuanto escuchaba abrirse la puerta del cuarto de sus padres.

Papá lo recibía con un gesto dormido, que no podía entumecer su sorpresa al ver que su hijo volvía a preferir su cercanía a la de las sábanas. Era en esos madrugones de sábado cuando Tino más gozaba de la compañía de su padre, al que acompañaba invariablemente en sus visita semanales al garaje donde dejaba la camioneta del trabajo para que le echaran un repaso.
A Tino no le gustaban los coches, ni siquiera los de juguete, pero sí que le fascinaba la expresión atenta e inteligente que su padre ponía al volante. Normalmente papá estaba muy cansado cuando lo veía por semana –su rostro estaba apagado y su mirada sin brillo; su energía se había mareado tras tantas horas al volante–; al regresar del trabajo apenas hablaba con su hijo, y sus conversaciones más largas ocurrían cuando Tino volvía con alguna nota de castigo escolar a casa.
Foto sin acreditar, tomada de Internet y remontada para esta ficción

El garaje olía a humo y aceite, por lo que Tino solía quedarse a la puerta del negocio, conversando con alguno de los mecánicos a los que sorprendía que el muchacho no mostrara ningún interés por los vehículos que había dentro. Tino sólo estaba pendiente de su padre y en cuanto lo veía acercarse, corría hacia él.
El taller mecánico distaba de casa un paseo de diez minutos, de ahí que solieran volver caminando, a menos que hubiera roto repentinamente a llover. Efectuada la visita de rigor al quiosco-estanco, donde papá se aprovisionaba de su suministro semanal de tabaco y él de sus lecturas regulares de tebeos, les tocaba detenerse en la pastelería.
Bueno, primero se paraban frente al escaparate del establecimiento, desde el que Tino seleccionaba su futuro botín. Papá le dejaba escoger los pasteles para todos, menos para mamá. A ella siempre se los elegía papá de entre los especiales, que estaban guardados en una vitrina refrigerada.
De vuelta a casa, mamá levantaba a las hermanas y la familia desayunaba junta.


Ya de adulto, las mañanas de sábado siguen teniendo un encanto especial para Tino. De la que cruza el portal, a la vuelta de su trabajo nocturno en el servicio de atención telefónica de un garaje, imagina la alegría de su hija tras encontrarse, a la hora del desayuno, media docena de croissants y el suplemento infantil del periódico. Confía en que el pastel que le ha comprado a su esposa no haya perdido frescura en esos minutos que lleva fuera de la vitrina refrigerada.
Al abrir la puerta de casa, el olor a café recién hecho lo saluda. Su paseo por los sábados de la niñez concluye con un presente de aroma similar al de su infancia.



Since I fell for you, I feel so good


Since I fell for you, I feel so good

Este domingo ha muerto el cantante Al Jarreau.

Hay dos de sus canciones que siempre aparecen en mis listas de reproducción:

Su versión del clásico «Since I fell for You» y la esplendorosa «So Good». Por suerte asistí en dos ocasiones a sus conciertos. Os aconsejo que si tenéis oportunidad veías alguna de sus actuaciones.

Gracias.

 Aquí podrás escuchar su voz en directo, en el año 2011

 Aquí escucharás su voz en una grabación discográfica

Descansa en paz, Al Jarreau


Alwyn López "Al" Jarreau (Milwaukee, Wisconsin, 12 de marzo de 1940-Los Ángeles, California, 12 de febrero de 2017)1 fue un cantante de jazz estadounidense. Destacó por su versatilidad y originalidad, y por su apertura a diferentes estilos (soul, rhythm and blues, y pop, entre otros) e influencias diversas (Nat King Cole, especialmente). Ganador de varios Grammys, su voz se hizo popularmente conocida al interpretar el tema central de la serie de televisión en los 80 Luz de luna (Moonlighting).

Fuente: Wikipedia

lunes, 13 de febrero de 2017

Tras ver el episodio piloto de «Legion»

Acabo de ver el episodio piloto de la teleserie «Legion», una producción de la cadena yanqui FX, comandada por Noah Hawley.
Desconozco dónde nos llevará la serie, si nos conducirá a buenas experiencias o nos dejará “perdidos” en el desencanto. Pero este episodio piloto es de por sí cautivante, sentí durante su hora de duración como si David Lynch nos estuviera mostrando su percepción del universo mutante que publica la editorial estadounidense Marvel.

Te aconsejo que veas este episodio piloto sin esperarte ninguna historia de supertipos, ni ninguna histeria sobre inseguridades adolescentes.
Gracias




I’ve just seen the first TV episode of «Legion» a show produced by FX and run by Noah Hawley.
The one-hour length episode blew my mind, I felt as if David Lynch were sharing his take on Marvel’s mutants. I hope the remaining episodes will keep up to the brain-washing pacing of this “ninolicious” pilot, which stands alone by itself as a refreshing and suggesting story.


The following is a copy/paste of a promotional article
«Legion», based on the Marvel Comics by Chris Claremont and Bill Sienkiewicz, is the story of David Haller (Dan Stevens), a troubled young man who may be more than human. Diagnosed as schizophrenic as a child, David has been in and out of psychiatric hospitals for years. Now in his early 30s and institutionalized once again, David loses himself in the rhythm of the structured regimen of life in the hospital: breakfast, lunch, dinner, therapy, medications, sleep. David spends the rest of his time in companionable silence alongside his chatterbox friend Lenny (Aubrey Plaza), a fellow patient whose life-long drug and alcohol addiction has done nothing to quell her boundless optimism that her luck is about to change. The pleasant numbness of David's routine is completely upended with the arrival of a beautiful and troubled new patient named Syd (Rachel Keller). Inexplicably drawn to one another, David and Syd share a startling encounter, after which David must confront the shocking truth…

Sobre la concesión de premios literarios en España


(…) “Se habla mucho de que los premios literarios se dan a la carta en España, pero ¿hasta qué punto se puede demostrar? ¿Cómo se conceden? ¿Mantienen su vocación de descubrir talentos? Si generalmente las bases impiden declararlos desiertos, ¿está garantizada la calidad literaria? ¿Se arriesgan las editoriales a premiar un buen libro de dudoso futuro comercial tras la inversión que realizan? O dicho de otra forma, ¿cuán honestos son los galardones privados?” (…)




La lectura del artículo ¿A quién sirven los premios literarios?, escrito por  Maribel Marín, supone un interesante acercamiento a este tema. Lo tienes disponible en la dirección web http://cultura.elpais.com/cultura/2017/02/10/babelia/1486723630_593071.html

Gracias.

domingo, 12 de febrero de 2017

A los del corazón en los huesos

De la que visitaba el blog de Mucha, he recordado que llega la celebración de San Valentín, así que no seáis cobardes y atreveros a regalarle un libro a vuestros caprichos.
Y si, al igual que este fabulador, tenéis el corazón en los huesos, inyectadle calcio a vuestro ánimo leyendo cualquiera de mis libros.

Fotografía de la película "Jasón y los argonautas"


Venga, amigo lector, no me seas calavera y date el gustazo de comprarte un librazo. No hace falta que lo leas ahora, ya podrás disfrutarlo durante tus horas muertas en el cementerio.

sábado, 11 de febrero de 2017

Ya lo había contado


Como conclusión por mi parte a nuestro intercambio de impresiones sobre el conflicto entre el creador y los descreídos, quizá os interese la lectura de una entrada de este blog fechada en el 8 de octubre de 2008: Once again.

En ella comparto por primera vez mi desencanto con los cazadores de realidades en fantasías ajenas.

Por cierto, he podido/sabido recuperar alguno de los comentarios que acompañaron a esa entrada –al borrar en su momento este blog, hice algo mal al confeccionar la copia de seguridad, y no pude adjuntar los comentarios al relanzarlos–.

Si os apetece leer lo que pensaba entonces y repienso ahora, sólo tenéis que pinchar en este enlace.


Espero no estar resultando muy pesado con el tema.

Ilegales: Tiempos nuevos, tiempos salvajes

No hay nada sin lucha, ni aire que respirar
no eres su juguete, levantate y lucha ya.



viernes, 10 de febrero de 2017

Yo lo cuento a mi manera

El saber que son muchos los que lo cuentan mejor, no hace que deje de contar las cosas a mi manera. El leer vuestros comentarios lectores sobre la reflexión de Elvira Lindo respecto al juego de espejos y humo que acompaña a ciertos procesos de lectura, me ha animado a contarlo a mi manera.

Lo primero que me sorprendió tras abrir este blog fue el interés que desperté en otros. Nunca pensé que mis ensoñaciones resultaran de interés ajeno, de ahí que tomara para este blog el título de “Ven y enloquece”, pues los gregarios siempre se han puesto de acuerdo en aclamarme como “loco”.
Mi sorpresa se fue moderando al comprobar que, además de disfrutar de lectores empáticos, sufría de miserables apáticos que al comentarme buscaban evocar mis miserias. Aguafiestas que, aunque carentes del mínimo conocimiento semiológico, se integraban como apocalípticos al augurar para mis ínfulas creativas un final tan catastrófico como el que es el habitual en mis pasiones carnales.
Si había algo que me pasmara entre estos leídos empáticos era que no buscaban ponerse en mi lugar, sino que ocuparlo. Pero eso tardé en entenderlo y ya os lo contaré llegado el momento –probablemente durante mi discurso de rechazo al Nobel de Literatura (al premio, que el cheque me lo guardaré encantado)–.
Al principio me parecía prueba suficiente de mi mal escribir el que esos ignorados sufrientes se creyeran presentes en mis ensoñaciones pasadas; me avergonzaba el que, si fabulaba sobre un marciano, ellos se dieran por aludidos; y me sonrojaba el que, si ronroneaba a una venusiana, ellas se sintieran piropeadas. Lo de intentar aclarar a esos ayunos que Nino Ortea es mi heterónimo y lo que él escribe no es lo que YO vivo, acabó siempre en fracaso, pues no me hacían ni caso: mis verdades les sonaban a mentiras, lo verdadero no estaba en lo que yo afirmaba, sino en lo que ellos leían entre líneas.

Pasado ese tiempo, donde hubo miserables ahora hay ausencias, cuento con lectores respetuosos y con comentaristas atentas.
Pasado ese tiempo, mantengo abierto este blog y he publicado tres novelas, un libro infantil y una antología caprichosa.
Llegado este tiempo, amigo lector, te agradezco tu tiempo de lectura.

Feliz viernes, feliz fin de semana. ¡Salud y suerte en la vida!

Nino

jueves, 9 de febrero de 2017

Ella lo cuenta mejor

Siempre temo que la muestra más evidente de mi incapacidad para escribir ficción es que no falta quien me busca y se encuentra en las fabulaciones que escribo.

Por suerte, la lectura de artículos como Ellas lo contaron mejor –escrito por Elvira Lindo para su columna “Don de gentes” en el diario “El País”– me recuerda que hay problemas que no están en uno, sino en quien te prejuzga.


Reproduzco un fragmento de Ellas lo contaron mejor

(…)

Al fin y al cabo, por muy desvergonzada que sea una novela, quien la escribe está inmerso en un mundo paralelo que borra los lazos de conexión con la realidad. De ahí que sea tan común que el novelista tenga problemas con personas que se ofenden porque se ven retratadas en sus historias. Qué difícil es explicar entonces que no se buscó desvelar secretos de otros, que simplemente se utilizó la experiencia como materia prima. Pero comprendo que sea difícil entender cómo funciona la mente durante el proceso creativo.

(…)

Elvira Lindo 4 FEB 2017 - 00:00 CET

Éste es el enlace al artículo de Elvira Lindo, donde reflexiona sobre…

miércoles, 8 de febrero de 2017

Descansa en paz, Richard Hatch

Los Ángeles (EEUU), 7 feb (EFE).-

El actor estadounidense Richard Hatch, uno de los protagonistas de la serie televisiva "Battlestar Galactica", murió hoy a los 71 años en Los Ángeles debido a un cáncer de páncreas.

Su hijo Paul informó, en un comunicado en su página web, del fallecimiento de Hatch, que fue conocido popularmente por su rol de capitán Apolo en la mencionada serie de ciencia-ficción.

Nacido en Santa Mónica (California, EEUU) en 1945, Hatch comenzó su carrera en la pequeña pantalla en series de los años 70 como "All My Children" y "The Streets of San Francisco", pero fue su papel en "Battlestar Galactica" (1978-1979) el que le dio la fama y le cambió la vida.

Esta producción televisiva narraba la historia de los últimos supervivientes de la raza humana, inmersos en una odisea espacial para encontrar y refugiarse en la Tierra.

Hatch regresó al mundo de "Battlestar Galactica" en la nueva versión de la serie, que se emitió entre 2004 y 2009 y en la que interpretó el personaje de Tom Zarek.

Muy involucrado a lo largo de su trayectoria en todo lo que rodeaba a "Battlestar Galactica", el actor escribió cinco novelas derivadas del argumento de la serie. EFE

martes, 7 de febrero de 2017

Retrato de un hombre a la espera

    Era casi el mediodía del 1 de enero, él sabía que hacía horas que su tiempo allí había pasado. Escuchó unas pisadas familiares acercarse. Llegaba el momento que él tanto había temido, el instante en el que ella, tras haber dejado de verlo útil, pasaría a tratarlo como si fuera un objeto inservible. Ya no lo buscaría con la mirada, ni le sonreiría en esos días en los que él se mostraba ante ella coloreado de alegría festiva.
    Él, que había marcado el paso del tiempo en aquella casa, hacía pocas horas que se había convertido en un pecio de un tiempo pasado, en algo que Alma trataría con el mismo desapego con el que trata las fotografías de su infancia que su madre le regaló enmarcadas para su último cumpleaños; imágenes que Alma siente que le reflejan una realidad que para ella ya no existe y a las que sólo habla en las noches en que llega a casa de día y despeinada.
    Prefería irse con dignidad a permanecer ignorado, a que ella le consienta seguir allí por piedad, para acabar dejándolo enmarcado al recuerdo, como un cuadro a la pared pegado.

    La vio entrar con la mano en el que sería su sustituto. Por última vez sintió cómo ella se acercaba a él y lo miraba con atención. Fue entonces que Alma empezó a compartir con el nuevo los detalles que hasta entonces sólo habían sido de ellos dos: sus teléfonos, sus citas, sus recordatorios… ocasionalmente se volvía hacia él, insegura, como queriendo asegurarse de que lo que hacía estaba bien, de que no se equivocaba al cambiarlo por otro.

"Woman sitting in kitchen in the shadows" by Getty Images
Mientras esperaba a que la pastilla de Alka-Seltzer acabara de disolverse en el vaso de agua, Alma se planteó si no era mejor que cambiara la ilustración anodina del nuevo calendario por la del almanaque que acababa de retirar de la pared. Sustituir una lámina por la otra sólo le llevaría unos minutos, incluso en su estado resacoso le sería fácil hacerlo. Aquel retrato de un hombre a la espera tenía algo especial que había hecho que ella se sintiera, con agrado, observada y acompañada a lo largo del año que acababa de finalizar…

Este relato está escrito inspirado por el primero de los "52 retos de escritura" que se nos proponen desde el blog "El libro del escritor":
Reto 01: Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo
http://blog.ellibrodelescritor.com/52-retos-de-escritura-para-2017/


ELDE: 52 retos de escritura para 2017

Me empeño en escribir sobre mi soledad, y lo contradictorio es que lo haga aquí, en este blog donde sólo encuentro compañía.


Hoy he leído en el blog «Fragmentos del alma» un nuevo relato sugerente, cuento que Alma ha escrito de bajo la inspiración temática de los “52 retos de escritura para 2017”, que se nos proponen en libertad desde el espacio El Libro del Escritor.

El único requisito que se requiere para participar en esta hermandad creativa, como podéis comprobar si pulsáis aquí, es apuntarte al “reto” en el blog «El Libro del Escritor».

El cómo, cuánto y cuándo escribamos, depende de nosotros. Yo aún no tengo decidido cómo abordaré los “retos”, aunque mi intención es la de publicar en lo que queda de año los 51 relatos que me quedan pendientes, pues acabo de escribir uno y, tras dejarlo reposar por un rato, lo corregiré y subiré.

Mi reto personal es el de subir los textos en el mismo día en que los escribo y hacer de la convocatoria un caprichoso diario creativo. El tema y número de cada sugerencia figurarán al final del cuento que han inspirado.



Vuelvo dentro de un rato (si no me vuelven a cortar el acceso a Internet)

viernes, 3 de febrero de 2017

Bloguear lo evidente


Malos tiempos éstos, en los que uno tiene que bloguear lo evidente –y convertir a su persona en personaje– para decirse lo que nadie le dice.

Son tiempos de soledad en los que le dedico al teclado caricias que no puedo compartir con una piel. Me aflige sentirme solo, al igual que me entristece el pensar en mi futuro o el recordar mi pasado. La única solución es hablarme con otra voz que me susurre autoengaños. Por eso, en estos tiempos de exhibicionismo mantengo abierto el blog de Nino Ortea.

Tiempos de exhibicionismo en los que si no estás en La Red te sientes como un pez fuera del agua. En mi enredo venyenloquecido, me vanaglorio como un seductor desaprovechado, un vivaz ensoñado o un solitario solidario, lo llevo haciendo desde hace casi nueve años en este mundo virtual, al que siento que llego de prestado y con el tiempo contado.



Vivimos malos tiempos como sociedad; y tiempos de exhibicionismo como individuos. La incertidumbre frente a los cambios que se acercan nos llena de inseguridades. Eso hace que los especuladores, los opresores y los ventajistas se aprovechen de nuestras debilidades. Cedemos ante los miserables, amamos a quien se deja y limitamos nuestros anhelos a que el futuro no nos traiga nada peor. Lo importante es no dejarse asfixiar por los miedos que anidan en nuestra oscuridad, y avivar la ILUSIÓN que aleja con su brillo a los vampiros emocionales.

En estos momentos soy consciente de toda la problemática que me rodea. Pese a ello, mantengo en lo que puedo el ánimo. Por ello creo en mí, sin creerme mejor que nadie. Por vosotros, creo en mis habilidades como escritor.

Gracias por venir y enloquecer, amigo lector.

jueves, 2 de febrero de 2017

The Smiths "Heaven Knows I´m Miserable Now"



I was happy in the haze of a drunken hour, but heaven knows I'm miserable now.

I was looking for a job, and then I found a job, and heaven knows I'm miserable now

In my life, Why do I give valuable time ro people who don't care if I live or die?

Two lovers entwined pass me by, and heaven knows I'm miserable now

What she asked of me at the end of the day, Caligula would have blushed

"Oh, you've been in the house too long" she said

And I naturally fled

In my life, Why do I smile at people who I'd much rather kick in the eye?

miércoles, 1 de febrero de 2017

Añorados años dorados

Mi apreciado Amedio:

Confío en que la vida continúe sugerente por la Isla de los Calaveras. Por favor, transmítele todo mi aprecio a Congchita.

Aquí en Ninópolis casi todo marcha con una tranquilidad cercana a la monotonía, y yo, como buen aprendiz de simio, me siento cómodo con todo lo mono: ya no busco la vida en estéreo y me alejo de las dobleces sociales, intento mantener mi rumbo ajeno a lo que reproducen a mi derecha o a mi izquierda.

Este lunes 30 de enero supe de la muerte de la imperecedera Paloma Chamorro, inmortalizada por los ahora cincuentones en tantos recuerdos de la edad dorada de nuestra juventud. En cuanto escuché la noticia de su fallecimiento, me sobrevino la evocación de una noche maravillosa de San Isidro –vivida con la intensidad de mis 19 años en aquel mayo de 1985– en la que disfruté del concierto de The Smiths en un Madrid que en el que a mí me desbordaba el roma.

Hasta tal punto llegó mi embriague de evol que perjuré que había estado al lado de Paloma Chamorro en una de las veces en las que me acerqué a una barra de bar a pedir dos medias de Mahou; pero luego supe que la periodista había estado todo ese tiempo junto a la unidad móvil de TVE que retrasmitía el concierto. Es curioso cómo la plenitud de una vida ajena puede quedar reducida a unos instantes nunca compartidos en vida, pero revividos en el recuerdo.
Paloma-Chamorro

En mis años de juventud, mi querido Amedio, era más humano y menos primate, de ahí que confundiera la seducción con el engaño, y no confiara en el atractivo de mi verdad. De esa inseguridad nació el que fingiera un interés por oír tocar a The Smiths, cuando en realidad sólo me interesaba escuchar como ella me miraba al corear «This Charming Man».



Aquellos años 80 fueron los primeros de sucesivas décadas en los que encontré fascinante el entregarme a las imposturas y a los excesos. Aquellos años 80 fueron tiempos de descubrir sentimientos que sólo valoro ahora que los reencuentro prendidos a recuerdos que hablan de ausencias. Tanto aquellos años desvividos, como estos sobrevividos, fueron y son tiempos para enloquecer. Pero cuando pienso en entonces, en aquellos días de noches salvajes, no puedo evitar el musitar:


Morrissey

Tengo que dejarte, mi apreciado Amedio. Da recuerdos a todos mis compañeros en la Isla de los Calaveras.

Ojalá estuviera allí.

marceNino

Juan Manuel Bonet nombrado director del Instituto Cervantes


Juan Manuel Bonet ha avanzado sus primeros objetivos: “reforzar los lazos del Cervantes con todos los agentes de la industria cultural” y consolidar la institución “como un gran espacio de convivencia y libertad, donde ha de practicarse más que nunca el debate plural y el diálogo entre las artes”.
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Encontrarás más información en esta nota de prensa colgada en la página web del Instituto Cervantes:




Gracias por venir y enloquecer.