Imagen ‘funny-man-mirror-his-monkey-600w-183875402’ tomada de https://www.shutterstock.com/es/
La verdad es que soy un simio descreído, menos cuando estoy frente a un
espejo que siempre me veo “muy mono”
No busco la eternidad, sólo el placer del momento; y de sobra sé que todo
lo que sube acaba por bajar, salvo mis ganas de fantasear.
La Realidad que va más allá del plato de comida –que a día de hoy es algo
que no sé fantasear– se me indigesta o me parece más bien fea –es increíble que
la fealdad humana lleve de moda 25 siglos sobre la pasarela de la historia–.
Los únicos movimientos cíclicos que me llevan a la fascinación, son los
del universo de las caderas cadentes, el resto de ámbitos me son tan extraños como
desconocidos.
