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lunes, 25 de abril de 2022

Adenda a «Wallapop sin stop»

Como algunos de vosotros no sabéis qué es “Wallapop”, os comento:

Es una página web de compra-venta de productos y contratación de servicios profesionales. Es gratuita y fácil de usar. Os la recomiendo.

Ésta imagen recoge uno de mis anuncios.

 


Éste es el enlace a mi perfil, donde quizá encuentres productos que te interesen.

https://es.wallapop.com/app/user/ninoo-p8j3kkvwy1z9/published

De ser así, recuerda: VENTA EN GIJÓN, NO HAGO ENVÍOS, PAGO EN METÁLICO. GRACIAS.

domingo, 24 de abril de 2022

Wallapop sin stop


 Thomas Dolby - Hyperactive!

Official video of Thomas Dolby performing Hyperactive! from the album The Flat Earth.

Como bien sabes, amable Leyente: “la primavera la sangre altera”. Y en el caso de este otoñal escribiente, lo que se me ha alterado es mi componente obsesivo. Sí el obsesivo, no el obesivo. Que en lo de la gordura no es lo mismo ser, estar o parecer. ¡Seamos copulativos!

El problema principal de una alteración de conducta no es que te aleje del comportamiento previsible –ya estoy más que acostumbrado a caminar solo por la cena de al lado–; sino que la activen hechos cotidianos. Cualquier gesto, palabra o cartel de lencería puede azuzarme, cuando no ruborizarme.

Cubierta de Shannon Wheeler
Hay veces en las que el mero hecho de salir a la calle lo convierto en todo un numerito. No es que mi ir a comprar pan sea tan azaroso como el adentrarse con Indiana Jones en un templo maldito. Pero, a ciertas cotidianidades les doy usos más raros que los que les da Mac Gyver a un chicle. Donde unos ven un saludo yo siento un desprecio, ciertas risas me resuenan a burlas y contados encuentros me llevan a consumados desencuentros.

Lo de cruzarme con quienes me tienen cruzado es un vía crucis, sólo comparable a mi antiguo avergonzarme por volver de cerrar los bares a las horas que abrían las escuelas. A mi aireado desasosiego se une mi silenciado trastorno obsesivo. Cuando me da por algo, me dan las tantas ordenando cascos vacíos de fantas, desdenes de desdentadas o delirios de mi fantasiosidad. Ahora me ha dado por poner a la venta objetos de lo más variado en mi página de Wallapop.

Así que, afable Leyente, si blogueo que me he pasado la mañana escribiendo, no pienses que he retomado mis ínfulas de literato, entiende que he estado todo el rato gualapodeando. Quizá el verano me altere y me dé por hacer castillos en la arena en vez de en el aire.

Gracias por tu compañía, estimulante leyente.

(Por cierto, en este día siguiente al de la festividad lectora, me permito aconsejarte que leas el “Too Much Coffee Man” de Shannon Wheeler).

ŋinO. Gijón. 2022.


domingo, 17 de abril de 2022

Piezas cortas de estímulo longevo

Canción: Nubes de tormenta

Artista: Los Locos



Tennessee Williams escribió –de manera embriagadora– sobre veranos largos y cálidos, noches tropicales en la Iguana y tormentosos tejados de zinc. La pasión y el deseo son el relámpago y el rayo que electrizan a las gatas y a los mininos que protagonizan esos bebedizos dramáticos tenessianos.

Escribo este texto mientras oteo una soleada primavera norteña que pica, más que calienta, bajo la amenaza de nubes de tormenta; pero no tengo el efluvio de Williams para fabular sobre calores, iguanas o tejados. Ni el tiempo meteorológico ni el íntimo se presentan estables. Las borrascas en el interior provocan bajas depresiones. Y encuentro altamente deprimente la bajeza de ver cómo algo que para mi es refrescante, otros lo denostan como “calenturiento” –adjetivo despectivo con el que varios frígidos intentan denigrar el cuerpo literario de Tennessee Williams–.

Quizá una exteriorización de mi inestabilidad atmosférica sea el que me atraiga la relectura más que la lectura, el que me refugie en el otoño de reconocer en vez de primaventurarme a descubrir.

Imagen tomada de Internet.
Mi última relectura ha sido la de la antología «Piezas cortas», en una edición de 1968 donde Mª Dolores López de Cervera traduce las nueve obras escénicas de un acto escritas por Williams que componen el volumen. Compré esta recopilación en 1985. Por entonces era un soñador que se imaginaba como un actor teatral. Por entonces la primavera no despertaba la astenia, sino que avivaba el deseo.

Los nueve libretos presentes en «Piezas cortas» no contienen nada novedoso en la dramaturgia del autor estadounidense: volvemos a encontrarnos a personajes que le hablan a su soledad, a soñadores tachados de locos, a un escritor ardoroso al que, en esta plaga de cancelación, algunos viralizan ahora como “calenturiento”… El lenguaje que usa López de Cervera en su traducción es muy poético, parecido al de esas personas cuyas palabras te hablan como si fuesen lluvia que te empapa.

La lectura de Tennessee Williams ha oficiado en mí como bienvenida a la inestabilidad primaveral. Nada puede quemar más que lo previsible de esta primavera pandémica.

sábado, 9 de abril de 2022

Flor de cactus

Viejo; así me siento de día y de noche. También, asustado por una incertidumbre húmeda que me ha calado hasta los huesos. Y es que durante esta pandemia he encanecido de ánimo. Quizá, en realidad, lo que ha ocurrido es que mi espíritu se ha contemporizado con mi cuerpo y, finalmente, se ha marchitado esa flor adolescente que yo porfiaba perenne en mi jardín anímico: si antes me ensoñaba como una dalia en un jardín frondoso, ahora me razono como un cactus en una maceta angosta.

Escaparate de Floristería Arco Iris, Gijón


Pero, pese a esa estrechez, este cáctus se exfuerza por no desecarse en un yermo de desesperanza. Gracias a tus gotas de aprecio, amable Leyente, florece en mí la yema madura de la esperanza.

Y este pétalo recreativo que has leído ha brotado por ti.

                                                 ŋino. Gijón. 2022.

Mientras escribía esta entrada escuchaba a los Radio Futura y su "Paseo con la negra flor".




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