Arkadi se cuelga del hombro su macuto y avanza hacia la salida. Por los comentarios que escucha a las personas con que se cruza, un soldado recién llegado del frente se ha arrojado a un tren que emprendía la marcha: su novia se había desmayado en cuanto vislumbró su rostro desfigurado cubierto por vendajes.
Una voz de mujer lamenta que su hijo no
haya tenido esa suerte de poder quitarse de en medio. Se lo han traído atado a
una camilla, con la cara y los genitales devorados por gas mostaza. Esta ciego
y sordo. El personal médico que se lo ha entregado, intentó quitarle
importancia a la situación asegurándole que “éstas son cosas que pasan”. Nadie
se gira hacia ella cuando rompe a llorar desconsolada y se deja caer sobre sus
rodillas. Arkadi da marcha atrás. Se acerca a la mujer. Se arrodilla a su
altura y la abraza.
A su lado pasa un tren. El abrazo actúa
de ancla para impedir que la madre se tire a las vías junto a su hijo.
¡Gloria a Ucrania! ¡Gloria a sus héroes!
UCRANIA: La MATANZA de CIVILES en la estación de KRAMATORSK agrava la situación en el DONBÁS | RTVE RTVE Noticias
La guerra que el ejército Ruso
ejecuta contra la población civil ucraniana no es una ficción, quienes mueren
en ella son personas reales no personajes relatados. El pueblo ucraniano debe
ser apoyado en su lucha.
No silenciemos su sufrimiento,
aunque sólo sea porque mañana las lágrimas podemos estar derramándolas nosotros.
Demos voz a quienes están dando su vida por muestra libertad.