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Mis mejores deseos para ti y los tuyos, amable leyente, ahora y siempre

domingo, 20 de agosto de 2023

El hombre de dos cabezas XXIV

Jerome Charyn’s Movieland, chapter 10: Two-Headed Man


El hombre de dos cabezas XXIV


Era mi cumpleaños. Otto me llevó a comer a un restaurante italiano, donde uno podía ver toda la cocina a través de una ventana. Observaba a un cocinero, con su sombrero alto, batiendo huevos en un recipiente plateado. El personal del restaurante giraba alrededor de Otto. «Rosebud» no existía.

El maestro podía tener sus fracasos.

También había sido actor de cine. Había interpretado papeles de nazi en cuatro
películas, incluida «Traidor en el infierno».

Él comía y bebía con más gusto que el payaso de su guionista.

Otto no le gustaba hablar de sus películas pasadas. Caía en una amnesia muy conveniente.

Pero su cara se enrojeció como la de un niño cuando saqué a colación «La zarina» (1945), protagonizada por Catalina la Grande (Tallulah Bankhead) y un miembro de su guardia real –Alexis (William Eythe)– que asciende bajo su protección para acabar hundiéndose. Alexis es un oportunista que carece de la suficiente inteligencia.


Vi la película cuando tenía ocho años, y me pareció que encarnaba todos los comportamientos de un alumno de colegio público. William Eythe era como mi propio patético espejo. Me crié con él... También me derrumbé en la corte de Catalina. La película me había asustado más de lo que Bela Lugosi nunca podría hacer. Tenía todo el cinismo del Bronx.

Lubitsch”, —dijo Otto—. “Era una película de Lubitsch. Él sufrió un infarto...  me pidió que la dirigiera. Mis amigos me dijeron: manténte alejado, Otto. Pero no pude. No fue un éxito... todo el mundo esperaba por ‘el toque Lubitsch’. Querían otra «Ninotchka». Les di algo diferente”.

“Me encantó”, —le dije—. “¿Qué fue de William Eythe?”. Él era mi héroe, ese hombre con aire sospechoso, descolorido, atractivo a su manera, que parecía  vivir en las sombras". 

“El alcohol”, —dijo Otto. Eythe había muerto a los treinta y ocho años de hepatitis.

Dimos un paseo tras la comida. La gente se quedaba mirando su conocido cráneo. Otto se sumergió en el tráfico. Fuimos a su casa en la ciudad. En la Calle 64. 

 



Fragmento de mi traducción de «Movieland: Hollywood and the
Great American Dream Culture
»
  

obra de Jerome Charyn, publicada por la
editorial Putnam ©®–.



 



 



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jueves, 17 de agosto de 2023

El hombre de dos cabezas XXIII

Jerome Charyn’s Movieland, chapter 10: Two-Headed Man


El hombre de dos cabezas XXIII

Estábamos en 1976, el bicentenario del nacimiento de Norteamérica como nación. Había enormes barcos fondeados en el puerto de Nueva York mientras yo trabajaba para “Otto el Terrible”.

Él tenía una mesa de escritorio de mármol blanco, y un altavoz telefónico que le permitía gritarle al aparato desde cualquier esquina de la habitación. Mi oficina estaba junto a la de Otto Preminger. Podía entrar en ella a través de una puerta lateral; y lo hacía frecuentemente, acercándose mientras escribía tranquilamente en mi escritorio.

Escribe coloquial”, solía exclamar, queriendo decir que debía darle a cada juez de la Corte Suprema un aire distinto, un uso del lenguaje que los diferenciara. Trabajé como un maldito carpintero en esos aires distintivos, pero nunca fui lo bastante "coloquial”.

 
Había un instinto tribal en Otto.

En 1971 –tras la muerte de la novelista y reina de la comedia burlesca Gypsy Rose LeeOtto reveló que era el padre del hijo de ésta, Erik Kirkland, quien por esa época era el director de selección de repartos en su empresa. Otto lo adoptó, y Erik Kirkland se convirtió en Erik Kirkland Preminger. Revoloteaba por la oficina de su padre, trabajando en algún proyecto. Me imagino. Había una conexión entre ellos, un silencio juguetón, aunque Otto y Erik –que habían escrito el guión de «Rosebud»– deberían haber estado afligidos por esa película. 


John Lindsay llegó una tarde, con el aspecto de una estrella.

De alguna manera yo no podía entender porqué ese hombre alto, atractivo, vivaracho, con sonrisa de alcalde, se le había escapado a la pantalla.

Su imagen, reflejada en la cámara de Otto, parecía atrapada en algún agujero negro, sin iluminación ni vida. Con todo, sentado en uno de los sillones negros de la oficina de Otto, tenía toda la resonancia que la carne humana podía alcanzar.

 



Fragmento de mi traducción de «Movieland: Hollywood and the Great American Dream Culture»  obra de Jerome Charyn, publicada por la editorial Putnam ©®–.



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lunes, 14 de agosto de 2023

Agosto 23 I (I´ve seen that face before)

 

Hola, Erik:

Son legión los cuerdos que se ponen de acuerdo para sostener que los locos somos nosotros.

Un abrazo refrescante.

https://noctambia.blogspot.com/2023/08/nos-estamos-volviendo-locos.html


Hola, Demiurgo:

Muy interesantes tus propuestas para este jueves.

Si las musas me visitan intentaré participar. Lo haga o no, será un placer leeros.

Un abrazo, Demiurgo.

https://eldemiurgodehurlingham.blogspot.com/2023/08/este-jueves-un-relato-argumentos-con.html


Hola, poética Flor:

Enhorabuena por tu poema. Escribes con sentimiento, siempre; y en este texto lo has hecho adoptando un sistema métrico y adecuándolo a un ritmo. Si tuviera que etiquetar
tu poema, hablaría de una “silva” en verso libre.

Saludos a Alabada-Dos.

Y, para ti, amiga, un abrazo fresco y chispeante.

¡Remiáu, Flor!

http://elbauldemislibrosyjuguetes.blogspot.com/2023/08/poemas-de-verano.html



Hola, José:

Me has “confusionado”, lo confieso: tu relato –digno de mostrarse en un museo de la narración– me ha llevado a confundir la realidad con tu relatividad. Tu texto me pareció un acercamiento a un hecho ocurrido; y ha sido el pretexto para una lectura amena.

Gracias, José.

http://www.museodelaconfusion.com/2023/08/panorama.html


Hola, Gabiliante:

Y es que hay subidas de infarto que duelen cual puñaladas.

Buen relato compañero. Escrito con pluma certera.

https://gabiliante.blogspot.com/2023/08/quien-ha-sido.html?sc=1691934845855#c1107817950060113617



Hola, Demiurgo:

Un placer haber participado en tu convocatoria y el haber disfrutado con tu relato.

Un abrazo.

http://eldemiurgodehurlingham.blogspot.com/2023/08/este-jueves-un-relato-argumentos-con_11.html


Hola, Mónica:

Enhorabuena por tu relato.

Al igual que hay trayectorias vitales con estación término en la autodestrucción, hay por suerte trayectos en los que algo inesperado nos lleva a hacer un transbordo y plantearnos tomar un tren en dirección opuesta.

Un abrazo, Mónica.

http://neogeminis.blogspot.com/2023/08/cada-jueves-un-relato-argumentos-con.html


Hola, Flor:

Me ha gustado tu relato. Sobre todo creo que me ha atrapado por el hecho de no está protagonizado por una persona que individualice el sufrimiento, sino que lo protagoniza todo un pueblo.

Además has utilizado párrafos cortos, lo que refuerza la sensación de avance hacia un destino horrendo.

Feliz domingo y feliz semana, amiga Flor.

https://elbauldemislibrosyjuguetes.blogspot.com/2023/08/el-ultimo-tren.html


Hola, Myriam:

¿Y quién necesita a D. Brown teniéndote a ti? Venga, te animo a que –a tu ritmo– continúes fabulando este estudio escarlata sobre parloteras que dan la lata y pingüinos que cercenan al de la última cena.

Un abrazo, Myriam.

https://deamoresyrelaciones.blogspot.com/2023/08/este-jueve-un-relato-argumentos-con.html?m=1


Hola, Molí:

Ha sido muy ameno el recorrido por esta vida relatada. Aquí me quedo en este cruce conversacional a la espera de la siguiente de las cincuenta historias que se encaminan.

Un abrazo, Molí.

https://molidelcanyer.blogspot.com/2023/08/lo-ajeno-y-lo-mio.html?m=



Hola, Marifelita:

Las vidas de los otros nos suelen parecer irreales: unas veces nos fascina su nada, su silencio de esfinges; en otras, es su manera de afrontar lo cotidiano lo que los convierte en héroes o monstruos ante nuestra imaginación.

Más vale ser ladrón de historias que donador de histerias.

Un relato muy ameno, Marifelita.

https://marifelita.blogspot.com/2023/08/cada-jueves-un-relato-tema-argumentos.html


Hola, Rodolfo:

Hay un tiempo para todo, incluso para relaciones a destiempo. Para lo que siempre hay tiempo es para leer relatos tan sugerentes como el tuyo.

Un abrazo, compañero.

https://javierazul2.blogspot.com/2023/08/encuentro-juevero-historia-partir-de.html



Hola, Auroratris:

En tu microrrelato hay mucho sentimiento que acerca nuestra mente a recuerdos que un ayer que aún sentimos hoy.

Un abrazo, compañera.

https://auroratrisconsentimiento.blogspot.com/2023/08/mentelejana.html


jueves, 10 de agosto de 2023

Este jueves, un relato: Argumentos con algo de real…


Hola, este jueves es el compañero El demiurgo de Hurlingham quien coordina un encuentro creativo bajo estás indicaciones:

Les presento unos argumentos, basados en hechos que han sucedido. Se trata de que tomen uno de estos argumentos y escriban un relato, a partir de ese argumento. Con un estilo personal y el género que prefieran.

En mi caso, he optado por la sexta sugerencia: 6) Un personaje comienza encontrar interés en las conversaciones de las personas, desconocidas, de a su alrededor, en los lugares que frecuenta.

A la que he aportado algo de real  y el resultado es este relato que amablemente te dispones a leer –o a escuchar en su versión “libertango”–:


«Por una cabeza», libertango de Nino Ortea


 


Permíteme, afable escuchante, hablarte en voz alta; y así hacer de mi soliloquio una conversación entre desconocidos gracias a tu atención.

No voy a fabularme como puntual. La inquietud que me causa la quietud de la espera, me lleva a autorecetarme acudir retrasado a mis citas. Ayer, la sugerente “María” me propuso vernos hoy a las 9. Tras haber llegado retardado, la rebusqué en un café dividido en dos por un muro antitabaco tan inútil como un consejo a destiempo. Me senté y oteé vidas ajenas. Un par de escenas más allá, vi a una morena cuya tez nacarada contrastaba con el tenue rosa de sus labios. La mirada perdida revelaba que no se encontraba allí, sentada frente al repeinado que intentaba retenerla con palabras convertidas en lamentos.

Me atrapó lo discreto del desprecio de la esfinge mientras prendía un cigarrillo.

Un camarero le llamó la atención, desatando la ira contenida del repeinado. Ella apagó el pitillo. Se disculpó. Tocó sin acariciar la espalda del desdeñado; y caminó hacia donde ya estaba su mente.

 

Una rubia, de ojos tan alegres como su sonrisa, me miró. Le devolví la sonrisa. Cuando se acercaba, resonó una voz inquisitiva. Su madre le ordenaba que no me molestara. Entonces llegó “María” con la mirada perdida…

Comprendí que pasaba del purgatorio de la espera al infierno de la pérdida. Comprendí que había perdido, aunque fuese sólo “por una cabeza”, la carrera del amor. Y “si ella me olvida ¿Qué importa perderme mil veces la vida? ¿Para qué vivir?”

 

Y aquí llevo sentado desde entonces. Por las colillas que veo acumuladas en el plato del café, debe de haber pasado un rato largo. Rato que ha sido bueno en su etapa final, gracias a tu interés. El camarero no ha venido ni una vez a llamarme la atención por fumar un cigarrillo. Intuyo que él sabe bien lo que es penar en el infierno de la pérdida. Intuyo que él sabe bien lo que es “perder mil veces la vida por una cabeza”.

Gracias por esta conversación, amable escuchante. No lo olvides: “no hay que jugar”.

 

Para leer el resto de creaciones aportadas por mis compañeros sólo tienes que pulsar en este enlace:

https://eldemiurgodehurlingham.blogspot.com/2023/08/este-jueves-un-relato-argumentos-con.html

Le agradezco a Demiurgo su inspiración y a ti tu compañía, amable leyente-escuchante.


miércoles, 9 de agosto de 2023

«Por una cabeza», libertango de Nino Ortea

Práctica
17: Uso de tono airado (II)





En esta práctica hago uso de un tono airado en la dramatización del video relato «Por una cabeza». Mi personaje se encuentra en una situación en la que, cansado de que su soliloquio resuene en su cabeza, decide hablarse en voz alta, aprovechando esa falsa sensación de estar acompañado que se produce al encontrarte en un bar frecuentado.


He locutado en un tono más alto del habitual en mí y me he alejado lo máximo posible buscando dar una sensación distante, como de que alguien a tu espalda te está hablando.


«Por una cabeza» es el título de un tango compuesto en 1935 por Carlos Gardel, con letra de Alfredo Le Pera. La versión que suena de fondo a mi lectura del relato homónimo está orquestada por Astor Piazzolla.

Te invito a que te hagas seguidor del canal y le des a “me gusta” si este libertango resulta de tu agrado.

Puedes accedee a la locución con pulsar en este enlace


https://youtu.be/nCTjutmeQ58


Gracias por tu videoescucha atenta. Salud y suerte, amable escuchante.


@NinoOrtea


https://venyenloquece.blogspot.com/

martes, 8 de agosto de 2023

De viajar por el espacio a hacerlo por el subsuelo


 Imagen
tomada de Internet.

El paro es un asco cuando te revientan tu lugar de
trabajo.




sábado, 5 de agosto de 2023

El hombre de dos cabezas XXII

Jerome Charyn’s Movieland, chapter 10: Two-Headed Man

El hombre de dos cabezas XXII


A Otto Preminger le gustaba bailar con la controversia.

Contrató a Joseph Welch, asesor jefe del ejercito durante el proceso McCarthy, para interpretar a un juez de un pueblo de provincias en «Anatomía de un asesinato» (1959). Welch estuvo tremendo.

Otto continuó enfrentándose a los censores, destruyendo limitaciones. Mostró la ropa interior de Lee Remick en esa misma película. Manejó el tema de la homosexualidad en «Tempestad sobre Washington» (1962); nos ofreció una heroína con el rostro deformado en «Dime que me amas, Junie Moon» (1970).

Ahora, echando la vista atrás, apreciamos poco novedoso o realmente arriesgado en el trabajo de Otto. Él era un hombre del espectáculo que se confirmaba enfrentándose a los temperamentos de su época.

 


A “Otto el Terrible” le encantaba una buena pelea.

El que su padre hubiera sido Fiscal Jefe de un Imperio, pareció marcarlo de la mejor de las maneras.

En lugar de esquivar a los censores, los atacaba.

Llevó a juicio a los estudios cinematográficos, las cadenas de televisión, y a los gobiernos locales cuando interferían en el rodaje o distribución de sus películas.

Como productor independiente, ayudó a destruir el viejo sistema basado en los estudios. Ni tan siquiera Darryl Zanuck pudo rivalizar con el torbellino que rodeaba a la mayor parte de las películas de Otto.

Pero, lo que resulta irónico hoy en día, es que Preminger hizo sus mejores obras mientras estaba ligado a Zanuck y la Fox. «Laura» y «¿Angel o diablo?» (1945) poseen una calidad de ensoñación, un empuje psíquico turbador, de los que carecieron sus películas posteriores.

Sin tan siquiera ser consciente de ello, Otto prosperó en los últimos años dorados de la tierra de las películas; antes de la caza de brujas, de la televisión, de la rebelión de las estrellas, antes de que la legislación antimonopolio separara a las productoras de sus propias salas de exhibición, antes de la era del productor independiente...

 

Fragmento de mi traducción de «Movieland: Hollywood and the Great American Dream Culture» 

obra de Jerome Charyn, publicada por la editorial Putnam ©®–.

 

 

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jueves, 3 de agosto de 2023

El hombre de dos cabezas XXI

 Jerome Charyn’s Movieland, chapter 10: Two-Headed Man


El hombre de dos cabezas XXI



De repente, Otto se convirtió en el protegido de Zanuck, un director y productor en el estrellato de la Twenty Century Fox. Permaneció en el estudió hasta que se convirtió en productor independiente con «La luna es azul»

(1953), una inofensiva película modesta, que resultó controvertida al retar Otto a los censores, permitiendo que David Niven y William Holden utilizaran palabras tan obscenas como “virgen” o “seducir”.

Uno debe esforzarse en recordar cuánto había retrocedido la nación. La caza de
brujas había asustado a los anhelos de Hollywood. No había ningún contenido
realmente “sexual” en «La luna es azul». Veinte años antes, antes de que el
Código de Producción fuera endurecido y aumentado, Hollywood había producido comedias y melodramas con Mae West, Clara Bow, Barbara Stanwyck y Jean Harlow, que eran divertidas, perversas, y estaban llenas de juego sexual. Pero, por supuesto, eso no tenía nada que ver con Otto el Terrible”.


Siguió desafiando a los censores, jugando con los tabúes de Hollywood. Mostró toda la parafernalia del drogadicto en «El hombre del brazo de oro» (1955), contrató un reparto formado totalmente por negros para «Carmen Jones» (1954), y revivió a uno de los Diez de Hollywood de entre los muertos, Dalton Trumbo, para escribir el guión de «Éxodo» (1960).


 Fragmento de mi traducción de «Movieland: Hollywood and the

Great American Dream Culture»  

obra de Jerome Charyn, publicada por la
editorial Putnam ©®–.



 



 



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martes, 1 de agosto de 2023

El hombre de dos cabezas XX

Jerome Charyn’s Movieland, chapter 10: Two-Headed Man


El hombre de dos cabezas XX



Otto Preminger llegó a Hollywood en 1936, conoció a Irving Thalberg y a todos los demás magnates, dioses y diosas: Cooper, Lombard, Gable... y a Darryl F.  Zanuck de la Twenty Century Fox, que era ahora el jefe de Otto. Pero Zanuck tenía su propio zurrón de prodigios austríacos, por lo que no se interesó por Otto, que permanecía ocioso la mayor parte del tiempo. Como una pieza de museo.

En los años treinta, Hollywood recordaba a “los grandes museos del mundo: siempre había considerablemente más talento en los almacenes que en la exposición”.

Finalmente, Zanuck puso a Otto a trabajar en una película B, y el “nuevo Max Reinhardt se encontró confinado a las calles traseras de la Twenty Century Fox. Cuando Zanuck lo despidió, Otto descubrió que ninguno de los otros magnates se acercaría a él, arriesgándose a la ira de Zanuck. Los magnates podían ser muy competitivos, pero también eran una comunidad de reyes.

Otto no pudo volver a encontrar un trabajo hasta que Zanuck estuvo muy lejos, en la Segunda Guerra Mundial, como teniente coronel al cargo de las películas documentales. Cuando el dictador regresó, volvió a degradar a Otto, obligándolo a formar parte de su pequeño club de productores, y no le permitió dirigir. “Él siempre caminaba de un lado a otro con su mazo de polo en su mano, y un cigarro enorme”. Pero, después de que Rouben Mamoulian fuera despedido de uno de los proyectos de Otto, una película llamada «Laura» (1944), Zanuck le permitió dirigir el film.

Trata de un detective (Dana Andrews) que se enamora del retrato de una mujer asesinada, Laura Hunt (Gene Tierney). La película parece una parodia sombría y romántica de Dorian Gray. Laura Hunt vuelve a la vida hacia la mitad de la película, y el detective se enfrenta al “doble” de la mujer muerta a la que ama.

«Laura» es uno de los mejores ejemplos de cine negro.




Fragmento de mi traducción de «Movieland: Hollywood and the
Great American Dream Culture
»
 

obra de Jerome Charyn, publicada por la
editorial Putnam ©®–.



 



 



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