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Ojalá llegue un tiempo en el que a todos nos despierten versos de poetas. He perdido mi capacidad de ensoñar, al menos la de hacerlo sin temer que mis pesadillas se hagan realidad.Gracias por tu compañía durante todo este tiempo, amable leyente.

miércoles, 23 de octubre de 2019

A la venta mi última novela


Hola:
Ya he autoeditado en Amazon mi ¿nuevo? libro: «Donde vive el recuerdo». Quizá algunos hayáis reconocido el título, ya que es una variación del nombre de mi trilogía «Donde habita el recuerdo» –disponible en Amazon desde 2016–.


https://www.amazon.es/Donde-vive-recuerdo-Nino-Ortea/dp/1086743520/ref=la_B01MUF5B6S_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1572702149&sr=1-1

Mi nueva novela tiene bastante de vieja y reiterativa: la casi totalidad del texto aparece tal y como lo escribí y distribuí en las tres entregas que conformaban la historia. Y es que esta ficción, pese a no ser en absoluto autobiográfica, tiene bastante de mí: soy viejo, reiterativo y evocativo.
También soy caprichoso; por lo que esta “ninela” tiene mucho de antojo, de ganas de cumplir un ensueño. La escribí en 2014 pensando en ella como una unidad narrativa; y finalmente la comparto como tal. Su publicación fragmentada fue un acto de prudencia, era consciente de mis limitaciones a la hora de editar un texto y decidí hacer de la autoedición de mis fabulaciones un taller de aprendizaje creativo. De ahí que todos mis libros, incluido éste, hayan salido a la venta sin que les aplique ningún margen de beneficio económico, ya que considero que lo que ofrezco no son obras comerciales, sino que trabajos de aprendizaje.

La publicación de «Donde vive el recuerdo» marca la conclusión del taller, pero no del aprendizaje. Esta novela revisada es mi trabajo fin de carrera, de ahí que me haya esforzado por mantener el texto original y frenar mis tentativas de reescribirlo. Ahora escribo diferente a como lo hacía hace seis años, aunque no creo hacerlo mejor. Sí que pienso que he mejorado en los aspectos de edición y tratamiento de un texto literario; por lo que estos aspectos son los verdaderamente novedosos. Esto no convierte al libro en un mero ejercicio de estilo: es una ficción narrativa –que busco que resulte entretenida a sus lectores– y una reflexión sobre la valía del autoengaño para sobrevivir ante la realidad impuesta. También mis personajes dan voz a constantes humanas como la fricción entre individualidad y sociedad, la disfunción entre libertad y soledad, la confusión entre amor y entrega… Al igual que nosotros, mis personajes son individuos sociales; pero, al igual que nos ocurre a nosotros, su sociedad no tolera la individualidad.

Ilusión para combatir la desesperanza. Ésa es la búsqueda que me lleva a compartir parte de lo que escribo. Gracias por venir a mi encuentro, amable leyente.

Pulsando sobre estos enlaces accederás a información sobre cada una de las tres partes que conforman «Donde vive el recuerdo».








domingo, 13 de octubre de 2019

A una Greta sin garbo


Simiesco Amedio:
Tengo que admitir que el de Greta es un nombre que siempre me ha parecido carente de garbo, al contrario que otros como “Ninoska” o “Matajari” que resuenan arrebatadoramente galanes,
Pese a esta “desapetencia” por las Gretas y a mis “pieleas” con las grietas no puedo por menos que constatar cierta admiración por la ingeniosa Greta Tintin (sin Milú) Eleonora Ernman Thunberg. Y es que, mi simio amigo, yo siempre estoy quejándome del desastre de sufrir el lastre de un nombre tan largo como el mío –que hace que mi patronímico no encaje en los cuestionarios y desencaje a las cuestionadas–, y ya ves lo lejos que ha llegado esta incuestionable sueca que a sus 16 años es toda una lideresa mundial que estuvo a punto y coma de comerse el Premio Nobel de la Paz –gracias a su publicitada campaña para mejorar el estado de nuestro citado planeta–.

Lo que de verdad admiro en ella es cómo se hace la sueca ante la obligación de ir a clase: desde que se inventó esta excusa salvacionista lleva casi dos años viajando por el mundo y sin ir al instituto. Y pensar que yo comía tiza o vestía ropa mojada para quedarme seco de ir a clase… Viendo las fotos del “antes” y del “ahora” de la pizpireta Greta Thunberg, está claro la mejora planetaria que ha conseguido:
Antes era ella quien cargaba sola con la pancarta.



Ahora son otras las que la llevan por ella.



Pero bueno, compañero, reconozco que –como buen español– llevo décadas soñando con chicas suecas. En concreto desde que conocí a Pipilota –que nunca iba al colegio, tenía por compañero a un mono y viajaba de los Mares del Sur a los Polos del Norte–.



¡Ah, quien fuera ficticio como un sueco “bienpensante” y no real como un español “malamante”!
Salud, camarada Amedio.

sábado, 12 de octubre de 2019

Habitualmente somos piezas isósceles en un puzle escaleno


La lectura de la prosa de Adelina me llevó a esta enninación



Hola, Adelina:
Coincido plenamente con tu reflexión: los seres vivos somos caos, ése es nuestro estado natural. Habitualmente somos piezas isósceles en un puzle escaleno, no acabamos de encajar en ese espacio que se nos adjudica. Por suerte, en otras ocasiones somos sístoles que se acompasan a diástoles. Por suerte, en el mundo caótico de los sentidos es donde nos acompasamos con el latir ajeno.
Un abrazo acompasado, compañera.

domingo, 6 de octubre de 2019

Mientras tanto, en el blog de Frodo


¡Damas y caballeros! ¡Niñas y niños! ¡Los invito a que se sumerjan en el maravilloso mundo del circo, según el maravillante Frodo!




viernes, 4 de octubre de 2019

Carteles para la película «Joker»


Este fin de semana iré a ver la película «Joker» –Todd Phillips (2019)–. Desde que vi su primer avance, ha atrapado mi curiosidad. 


La película se estrena dentro de una controversia que me preocupa. Se la acusa de exaltar/banalizar el uso de la violencia. En Estados Unidos habrá policía patrullando fuera de las salas de estreno.



La promoción de la película se ha centrado en su protagonista,  Joaquin Phoenix. Prueba de ello son estos carteles:






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