Ven y enloquece

Ven y enloquece
Hola, este año 2018 me voy a centrar en incorporarme al mundo “profesional” de la creación literaria. Eso se traducirá en que mi presencia en la blogosfera no será tan asidua como debería ser. No malinterpretes mi ausencia como desatención, atentoLector. GRACIAS

martes, 5 de junio de 2018

Disfruto de calidad de vida



Disfruto de calidad de vida.

Dada mi vida sin excesivas obligaciones, disfruto de bastante tiempo cualitativo. Para protegerlo he tomado decisiones vitales que hacen que mi vida muestre limitaciones en lo material y en lo social. Escribir es uno de los actos más placenteros a los que dedico mi tiempo cualitativo. Para mí, escribir es un deleite; no un sufrimiento. Por eso me alegra saber que otras personas disfrutéis con lo que escribo. GRACIAS.

 Playa de San Lorenco. Gijón. 03-VI-2018

Me disgustan las esperas impuestas.

Mi disfrutar tan personal del tiempo hace que su paso me queme cuando me veo forzado a una espera impuesta por actos fortuitos; y que me desespere al sentir cómo otros vampirizan mi tiempo. Pocas situaciones me alteran tanto como el que otros no le den importancia mí tiempo y que encuentren en el que yo sí lo haga una muestra más de mi ¿“egocentrismo”?.

Quizá por ese valorar mi tiempo, también valoro el ajeno. De ahí que no me guste hacer que otras personas lo malgasten conmigo. Me suelen acusar de ser desapegado o descortés, por no andarme con rodeos en lo personal, o por no enredarme en los formalismos de las redes sociales. Pero mi inexistente descortesía, es una simple exteriorización de mi aprecio por el tiempo. De ahí que agradezca tanto tu tiempo de lectura, amigo lector.

Recortes de mayo, 2018



Hola, Carlos:

Gracias por mantener vivo el recuerdo. Tu escritura evocativa logra que sintamos nuestro ese viejo bar.

Un abrazo, Carlos.




Buenos días, Clarisa:

Para que una semilla de fruto debe estar enterrada. Nacer de la tierra, echar raíces en el suelo.

Para que una palabra fructifique debe estar acorazonada. Nacer del corazón, echar raíces en la voluntad.

Las palabras, las semillas, las personas… todo lo que es o habla de vida tiene su estación, su momento. No hay nada peor que una palabra a destiempo o un vivir a contratiempo.

Desenterrar palabras, sentimientos, ilusiones… Volver a dar ánimo a lo que no estaba muerto – sino que a refugio de la erosión de la intemperie y del desgaste del tiempo– son muestra humana de nuestra voluntad de resistir, de apreciar lo vivido, de enraizar nuestro futuro en lo pasado.

Cubrir ciertos actos con desmemoria ayuda a que, llegada su estación, crezcan resistentes frente al olvido.

Te leo, mi admirada poeta, y encuentro en tus palabras una casa común en la que nos brindas espacio a quienes sentimos la necesidad de echar raíces en la esperanza, aunque seamos conscientes de los brotes de incertidumbre que la acompañan.

Te leo, amiga Clarisa, y el cielo es azul.

Lo mejor. Siempre.




Buenos días, Carmen:

Tu relato evocativo tiene el encanto de la sencillez y la magia de la ilusión. Atrapa nuestra atención lectora desde su arranque y ya se queda acompasada al ritmo de tu relato.

Nuestro corazón puede tener príncipes o princesas que nos hagan sentir en un reino de felicidad, pero sólo debe tener un rey: nuestra libertad. Ni reyes ni vasallos, todos príncipes principiantes (que tampoco debemos pagar las consecuencias de los aspirantes depuestos)

Feliz lunes, Carmen.




Buenas tardes, Mujer Virtual:

Enhorabuena por tu relato. Lo encuentro tan sugerente como sucinto.

El tiempo dirá a tu personaje lo que le dicte su corazón. Y confío que su dictado no dure ni un latido más de lo sentido.

La casualidad, ese azar que aseguran que tiene música, orquesta encuentros que dejan en el recuerdo melodías inolvidables.

Leerte ha sido uno de ellos.

Un abrazo.




Buenos días, Sylvia:

Desde su arranque avisas a tus  lectores de que tu relato va a ser de los de final triste. Usas adjetivos que funcionan como señales de aviso de la trayectoria temática en la que nos embarcamos. El tiempo narrativo es el presente de indicativo. Una voz verbal tan descriptiva como simple, propia de quien ve claras sus acciones, reforzada de manera ocasional por la pureza de los infinitivos 8voces verbales que carecen de morfemas que los personalices)

Tu relato es excelente: narras con claridad un suceso y lo describes de manera congruente.

Enhorabuena, Sylvia.




Buenos días, Kasioles:

Esta entrada, como todas las que te llevo leídas, es un ejemplo sentido del equilibrio sencillo que todos buscamos en la vida, pero que nos aceleramos tanto para dar con él que acabamos a topetazos con lo que nos rodean.

Tu carta nos habla del pasado, presente y futuro. Y nos hablas con el mismo afecto hacia las personas que figuran en cada etapa vital, pues todas sois lo que eres ahora, lo que fuiste entonces y lo que serás cuando tus nietos te escriban sobre tus biznietos.

En tu carta aprecias la compañía y valoras la soledad. Escribes desde el yo y nos permites convertirnos en tu nosotros.

Gracias, es siempre reconfortante disfrutar de la compañía de tus impresiones sentidas.

Feliz día a ti y a los tuyos, Kasioles.




Muy buenas, Mucha:

Mi más sincero agradecimiento por todas las sensaciones —lectoras y sonoras- que me has regalado, aquí y siempre, en cada uno de tus “recomienzos”.

Creo de manera agnóstica en la teoría de “El eterno retorno”: los aciertos y errores nos llevan al aprendizaje, los amores y desamores nos hacen sentirnos vivos. Al igual que tu protagonista, empiezo a escribir un libro cada vez que una mujer llena mi ánimo de deseo. Una vez esas pasiones finalizan, me deshago de los escrito: no quiero que el futuro me parezca una copia del pasado; y como sé que esa nueva mujer me haga sentir también único, ilusionado y juguetón –al igual que todas antes que ella— evito que el recordar el pasado me la haga ver como “una más”. Para mí ella es la única y la definitiva mientras disfrutamos como primerizos de nuestro retorno a la inocencia de lo primario.

Leerte/escucharte, querida Mucha, es una manera estimulante de recomenzar el retorno a un día que sucede a otro, pero que tú haces que no se parezca a ninguno.

Feliz jueves, Mucha.



Recortes de mayo, 2018

domingo, 3 de junio de 2018

A ti que me tienes tiña…


A ti que me tienes tiña

te noto muy desmejorado,

poco bronceado

y bastante chamuscado.



A ti que me tienes tiña

te veo desdibujado,

como un cartón desanimado

con tu trazo “desentintado”.


A ti que me tienes tiña

no dejes que eso te conduzca a la diña.

Para que veas que no tengo ánimo de riña,

¡te regalo una lata de piña!




Y te canto esta canción confiando en que te recuperes, me olvides y te “destrotelices”.


La Canción de Bob Esponja



¿Están listos chicos?

¡Sí, Capitán, estamos listos!

¡No los escucho!

¡Sí, Capitán, estamos listos!

Uuuuuuuuuuuuu...

Vive en una piña debajo del mar

¡BOB ESPONJA!

Su cuerpo absorbe y sin estallar

¡BOB ESPONJA!

El mejor amigo que podrías desear

¡BOB ESPONJA!

Y como aun pez le es fácil flotar

¡BOB ESPONJA!

¡Todos!

¡BOB ESPONJA!

¡BOB ESPONJA!

¡BOB ESPONJA!

Él es Bob....¡Esponja!