No cabe duda de que si uno quiere evitar quedarse aislado del mundo,
tiene que estar al día de los avances ténicos que lo rodean —de si lo acercan al
progreso o al involucionismo—.
El problema con la tecnología es que es también una herramienta de
opresión y control por parte de Los Poderes que Son, a los que ofrendamos
nuestra privacidad e intimidad lo mismo que los antiguos sacrificaban a sus
primogénitos o a sus hijas fértiles.
Creo que los sueños quedan enredados en la falsedad solidaria de las redes
sociales; y lastrados por la mezquindad que convierte al mediocre en tópico
tremendo.
Lo simple y desenfadado de mi “discurso” puede parecer que tiene un
encanto naif de evocación ludita; pero, sinceramente, creo que nuestro abuso de
“Las nuevas tecnologías” y muestra entrega al pensamiento único de Google nos
están vulgarizando.
Aunque mi torpeza internáutica convierte en diestro al zurdo Capitán
Sparrow, llevo 18 años manteniendo a flote esta chalupa chulapa.
Gracias por acompañarme en la singladura, amable leyente. 😉
The
Blogosphere is full of spaces where Ignorance has followers and vulgarity sets
the trend. Of blogs written in a pitiful way, presenting texts cobbled together
without feeling, rhythm, or expressiveness as "poems." Of blogs
crowded with "stories" written to bore us to tears. Of blogs where
personal reflections are copy-pasted from others’ personal liberties. Of blogs
for which the unsettling existence of Artificial Intelligence poses no threat,
since in them intelligence is depicted in the distance and artifice appears on
its frontispiece.
Neither this blog is artificial, nor does this writer practice artifice. This
blog—under any of the titles it has had in its almost 18 years of continuous
creative activity—is a work of resistance, not an exercise in resilience: I am
stubborn, so I don't adapt, I persist. And the persistence of this space is due
to the fact that you give it space in your life, kind reader.
La Blogosfera está repleta de espacios
donde la ignorancia tiene seguidores y la vulgaridad marca tendencia. De blogs
escritos que dan pena y en los que se presentan como “poemas” textos pergeñados
sin sentimiento, ritmo o expresividad. De blogs en los que se escriben
“relatos” con los que su escriba nos aburre un rato. De blogs en los que se
pegan reflexiones “personales” copiadas con desapego a otros. De blogs para los
que la existencia inquietante de la Inteligencia Artificial no conlleva ninguna
amenaza, ya que en ellos la inteligencia se pinta en lontananza y el artificio,
en el frontispicio.
Ni este blog es artificial ni este escriba
practica el artificio. Este blog —bajo cualquiera de los títulos que ha
conocido en sus casi 18 años de continuidad creativa— es un trabajo de
resistencia, no un ejercicio de resiliencia: soy tozudo, por lo que no me
adapto, sino que persisto. Y la
persistencia de este espacio se debe a que tú le das espacio en tu vida, amable
libreleyente.
Even
now, as the soil I’m standing on increasingly grips me, I find myself at night
gazing at the Moon, trusting that one day I will walk upon it, feeling my feet
barely touch the asphalt of the street I walk back from to your house.
The Police -
Spirits In The Material World
Continuing
with The Police, I believe we are
spirits trapped in a material world: the complexity of our feelings cannot be
reduced to the simplicity of binary code. Just as beauty is not a vulgar
accumulation of pixels reproduced by artificial intelligence.
To
reject technology or the Internet would be to reject the world we live in. But,
returning to The Police, the
solution to our troubled evolution does not lie in surrendering to a colossal
artifice: it helps no one to "like"
something on social media to support a cause if you do it so your "friends" will see it, and not out
of social conscience.
Our life
is in the heart, not in the ether. We will achieve progress as individuals, not
as cyber-users.
Aún ahora que
cada vez me atrapa con más fuerza La tierra, me sorprendo por la noche observando
La Luna, confiando en que en algún momento pasearé por ella, sintiendo cómo mis
pies apenas tocan el asfalto de la que regreso de tu casa.
Siguiendo con The Police, creo que somos espíritus
atrapados en un mundo material: la complejidad de nuestros sentimientos no
puede reducirse a la simpleza de un código binario. Al igual que la belleza no
es una vulgar acumulación de píxeles reproducidos por una inteligencia
artificial.
Renegar de la
tecnología o de Internet, sería renegar del mundo en que nos toca vivir. Pero,
volviendo a The Police, la solución
a nuestra evolución problemática no está en entregarnos al artificio ingente:
de nada ayuda dar a “me gusta” en una red social para apoyar una causa, si lo
haces para que lo vean tus ¿amigos? y no por conciencia social.
Nuestra vida está
en el corazón, no en el éter. El progreso lo alcanzaremos como individuos, no
como cíber-usuarios.
Siempre que concluyo la lectura de una obra de Irvine Welsh, decido que no volveré a leer otra. Mi ética me lleva
a considerar sus ficciones como banalizaciones del mal. Pero tanto en lo
ficticio como en lo real soy caprichoso, no moralista; por lo que siempre
acabo volviendo a leer al banalizador Irvine
Welsh.
La conclusión de esta miniserie belga
cumple lo que su título anuncia: no es una narrativa de ‘asesinatos misteriosos’.
Probablemente sus creadores —Hans
Herbots y MatthiasLebeer— nunca pretendieron que lo
fuera. Y desde el principio nos avisaron de lo que confirma el final incongruente
que dan a la trama de suspense.
Al igual que a sus autores, saber la
identidad y motivos del asesino amenazado me dejó de interesar con la
conclusión del 2º episodio. Me entretuvo su reflexión sobre el Arte y los
artistas; sobre las ínfulas creativas de
quien asume como profesión el oficio de ser ‘artista de vanguardía’ y el
artificio que requiere ungirte la condición de creador –de series o de blogueos–.
No es necesario ser un émulo de SalvadorDalí o del mulo de Ninín para saber que la convivencia humana
requiere de más arte y oficio que la creatividad artística. ¿Que habría sido de
Dalí sin Gala? Pues lo que ha sido de Ninín sin Sidonie: NADA.
Volviendo a la miniserie «Esto
no es un misterioso asesinato», este crítico que no lo es parecería
paranóico si calificase de surrelastas los casi 300 minutos que duran los 6
capítulos que la componen –el paso del tiempo apasionaba a Dalí, a Ninín lo apisona–. El diseño de
producción es logrado, bello y estímulante. La escenografía resulta sugerente e
inmersiva. La distribución de los actores en las escenas buca puntos de luz. El
dobaje al español es un guiño a lo absurdo: Salvo Dalí –al que se baña en sonoridad catalana– el resto de
personalidades y personajes son eco de la misma panlingua –ya sean belgas,
estadounidenses o británicos–.
Aunque no lo parezca, me ha gustado
realmente esta narración transfijada sobre la necesidad de ser reconocido como
lo que quieres ser, no como lo que eres. A ello ha influido la manera en la que
la persona de Magritte (pintor)
evoca –en la desintegración de la persistencia de mi memoria– al personaje de
Maigret –comisario de policía parisino, creado por el escritor belga GeorgesSimenon–.
“Cuando
el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a
una pierna” (GuillaumeApollinaire).
Disimilitud similar a la de esta digresión con un manifiesto.
Creo que la vida es
un paseo. Trato de recorrerla a mi ritmo, siempre que el Destino no me juegue
malas pasadas.
Soy un soñador: no un
hombre de visiones, sino de ilusiones. Cada día, cada hora, cada segundo de mi
vida siento que estoy varado en una tierra sin esperanza llamada REALIDAD. Y
la noción de libertad que muchos perciben en internet es un espejismo para mí.
Y también un terreno de arenas movedizas donde nuestras ilusiones se desmoronan
y se convierten en delirios.
Sí, internet llegó
para quedarse. Es algo genial, pero no es lo real. El problema es que cada vez
más gente no presta atención a la alegría de vivir (tocar, reír, sudar...)
porque están demasiado ocupados mirando una pantalla donde fingen tocar, reír, sudar una
vida real.
I think life is a stroll, and I try and walk it at my pace whenever
Destiny is not playing dirty tricks on me.
I’m a dreamer: not a man of visions, but a man of illusions. Every day,
every hour, every second in my life I feel like I’m casted away in a land
without hope called REALITY. And the notion of freedom that many other perceive
in the Internet is a mirage for me... And also a quick-sands territory where our
illusions are degutted and they arise as delusions.
Yes, the Internet is here to stay. It’s a great thing, but not the real
thing. The problem here is that more and more people, don’t pay attention to
the joy of living (touching, laughing, sweating...) because they’re too busy
staring at a screen where they pretend to have a real touching, laughing, sweating life.
Al igual que al caricaturesco
Homer Simpson, mi falta de cerebro me ha desdibujado en innumerables ocasiones
de acabar en plato ajeno (celebro ser un “descerebrado” cuando el gusto de
quienes me rechazan es el de unos sosos vegetarianos de vida desaborida)
Tengo claro que no
provengo de la estirpe “cromañona”: es un adjetivo vulgar, muy poco mono y
demasiado humano. “Neanderthal” es otro retal: suena a tela de la que se hacen
los sueños. Soy un “gijonensis soñadoris
universalis”, de los que sólo evolucionamos cuando revolucionan nuestro
corazón.
From lurid pranks and late-night drives, to why playing in the
Revolution was like joining the marines – Prince’s friends and collaborators
recount their memories of one of the music world’s most majestic and mercurial
performers (...).
To read Dave Simpson’s article on ‘The Guardian’, just press on this link
Créame, no se me ocurre compañía más revitalizante en la soledad del
impersonal Internet.
No hay nada que perdonar por mi parte, quizá sí por la suya: espero que
entienda que mi recurso al “usted” no es una manera de marcar distancias, sino
de mostrarle respeto.
El gusto es mutuo; aunque en mi caso, mi natural cobarde hace que no me
atreva a musitar si hoy es mañana o ahora es tarde.
Pocas cosas hay más fascinantes y dignas de estudio que una vida regida
por el libre albedrío; ya ve, yo soy todo orden y preceptos: soy los restos del
naufragio de la parte consciente del inconsciente de Nino.
¿Pareja? ¡Ah, las mujeres! Son mi debilidad: acumulo seis divorcios y diez
demandas de paternidad. Pero bueno, no me crea disoluto, no lo soy en absoluto:
¡soy un investigador de La Belleza! Por eso salgo poco, pues cada vez que lo
hago es raro que no vuelva enamorado.
Día gris y húmedo de despertares perezosos. Aprovecho para salir a la
calle antes de que las aceras se llenen de belleza.
Hubo un tiempo en que deseé liderar
movimientos “avant-garde”. Ahora... me conformaría con ser un teléfono “avant”,
con el único móvil de aguardar para lograr escuchar su voz.
‘¿Pueden
los androides soñar con ovejas eléctricas?’ se preguntaba Philip
K. Dick; mi respuesta es: SÍ.
Este humanoide sueña con ser el
móvil inmóvil que duerme a su lado, sonriente y acariciado por sus texteos en
los que proclama su pasión.
Uno, que fue adicto a más cosas de
las que admitiría sin sonrojarse, ya sólo tiene una pasión: la ilusión.
La verdad es que soy un simio descreído, menos cuando estoy frente a un
espejo que siempre me veo “muy mono”
No busco la eternidad, sólo el placer del momento; y de sobra sé que todo
lo que sube acaba por bajar, salvo mis ganas de fantasear.
La Realidad que va más allá del plato de comida –que a día de hoy es algo
que no sé fantasear– se me indigesta o me parece más bien fea –es increíble que
la fealdad humana lleve de moda 25 siglos sobre la pasarela de la historia–.
Los únicos movimientos cíclicos que me llevan a la fascinación, son los
del universo de las caderas cadentes, el resto de ámbitos me son tan extraños como
desconocidos.
Until
recently, my heart was a three-ring circus, where emotional somersaults
alternated with blind shots at the bullseye of love and laughter; shots which I
used to mask my disillusionment.
Until
just a few months ago, I was determined to outpace time to avoid my growing
old. While riding the train of excess, I conmuted the stations of wild nights
and black-out days. I pushed my body and mind to such a breaking point that I
now teeter on the brink of nothingness.
I felt
superior to others: smarter, more resourceful, better…
To
disguise my mistakes, failures, or disappointments, I resorted to the persona
of the damned, the misunderstood, the scorned, the victim… I complained that my
friends or relatives bored me, made me overwhelmed by their presence.
I
accepted being seen as a bohemian –the different one or the odd one– out to
disguise my fear of being identified with a monster. I came to understand other
people's rejection as a sign of their envy; so I fueled it with feigned
indifference.
I
enjoyed watching how those who didn't respect me, feared me.
Just as
I accumulate books or films I'll never approach, I've piled up relationships. I
treated people like volumes you place on a shelf and trust they will always be
there, where you’ve left them, waiting for you to bless them with your
attention.
My
eternal flight forward and my feigned existential angst were sustained by a
constant stream of plans to improve upon what was lost: people to meet, books
to read, excesses to discover… If something hurt me, I complained until I got
sick of it, which fueled my resentment. I returned to my petty vices. Other
people's decisions were like winter's attacks against the spring of my spirit.
As of today, Spring has returned. I welcome it
with enthusiasm.
“Llegar
a los 60 sin amigos íntimos no siempre revela un problema social. En ocasiones,
lo que muestra es una historia de desgaste, de cuidado excesivo hacia los demás
y de relaciones donde la reciprocidad brillaba por su ausencia. La diferencia
no está en la cantidad de amistades, sino en si esas relaciones también saben
sostener a quien siempre sostuvo a todos.”
“Para decir adiós” – José Feliciano & Andrea Tessa
He aceptado ser visto como el bohemio, el
diferente o el raro para disimular mi miedo a que se me identificara con un
monstruo. Llegué a entender el rechazo ajeno como una nuestra de envidia; por
lo que lo azucé con pretendida indiferencia.
He disfrutado viendo cómo quien no me
respetó, me temió.
Al igual que acumulo libros o películas a
las que nunca me acercaré, he amontonado relaciones. Traté a las personas como
novelas que posas en un estante y crees que siempre estarán allí, donde las
dejaste, esperando a que las bendigas con tu atención.
Mi eterna huida adelante y mi pretendida
angustia vital, se sustentaban en un constante tener planes que mejoraban a lo
perdido: gente por conocer, libros por leer, excesos por descubrir… Si algo me
hacía daño, me quejaba hasta la náusea, y avivado por el rencor retomaba mis
vicios pequeños. Las decisiones de los demás eran ataques del invierno contra
la primavera de mi ánimo.
Hoy y ahora ha vuelto la primavera. La recibo
con ánimo.
These
are unit and dollar sales rankings based on sales tracked at point-of-sale by
the ComicHub system at stores selling American comics around the world. This
data was collected based on a four-week month, from February 1 - 28, 2026.These sales rankings represent sales to
consumers by comic stores during the period.
Hasta hace poco, mi corazón era un circo de
tres pistas, donde los saltos mortales al vacío emocional se alternaban con
disparos a ciegas a la diana del amor y carcajadas con las que maquillar el
desencanto.
Hasta hace meses contados, me empeñaba en
ir más rápido que el tiempo para evitar envejecer. Subido al tren de los
excesos, visitaba las estaciones de las noches salvajes y los
días sin huella. He llevado mi cuerpo y mi mente a un límite de desgaste tal
que ahora bordeo la nada.
Me he sentido por encima de los demás: más
inteligente, más ingenioso, más mejor… Para disimular mis errores, fallos o
decepciones recurrí a la figura del maldito, del incomprendido, del desdeñado,
de víctima... Me he quejado de que mis amigos, o mi familia me aburren,
llegando a sentirme agobiado por tenerlos cerca.
The war the Russian army is waging against the
Ukrainian civilian population is not fiction; those who are dying in it are
real people, not fictional characters. Ukrainian people must be supported in
their struggle.
Let’s not silence their suffering, if only
because tomorrow we may be the ones shedding those tears.
Let’s give a voice to those who are giving
their lives for our freedom.
We live in a common world. Each of us makes it
unique. Each of us must/can strive to live with dignity and in peace.
Thank you for your dignified company, peaceful
reader.
La estación
de Kramatorsk fue bombardeada por el ejército ruso el 8 de abril de 2022. Las
cifras de víctimas civiles ascendieron a 59 muertos.
El nombre
de Kramatorsk puede ser sustituido en este relato por el de cualquiera de los
lugares donde la guerra está matando a civiles. El nombre de esos civiles
asesinados no puede ser sustituido.
Vivimos en
un único mundo. Cada uno de nosotros lo hace único. Cada uno de nosotros
debe/puede exforzarse por vivir con dignidad y en paz.
Gracias por
tu compañía dignificante, pacífico leyente.
Hola, a día 09-03-2026 este relato efímero ha perdido su efervescencia.
Disculpa las molestias que mi decisión caprichosa pueda haberte causado, amable leyente.
UCRANIA: La MATANZA de
CIVILES en la estación de KRAMATORSK agrava la situación en el DONBÁS | RTVE RTVE Noticias
La guerra que el ejército Ruso
ejecuta contra la población civil ucraniana no es una ficción, quienes mueren
en ella son personas reales no personajes relatados. El pueblo ucraniano debe
ser apoyado en su lucha.
No silenciemos su sufrimiento,
aunque sólo sea porque mañana las lágrimas podemos estar derramándolas nosotros.
Demos voz a quienes están
dando su vida por muestra libertad.
Nuestros amigos primates no son tan primos como para someterse
voluntariamente a ninguna esclavitud disfrazada de liberación, ni afirmarían
que su vida no fue vida hasta que tocaron su primer ayfón!
Respuestas que sí son las nuestras.
Y que son paralelas –además de ser de lelos– a las que los científicos
hambrientos de conocimiento encontraban en los simios a los que sometían a
estimulación, en la época en que nuestra especie se supravaloraba como
inteligente y se dedicaba a experimentar con los demás, en vez de atender a los
suyos. Eso sí, con una gran diferencia que deja clara nuestra deficiencia:
Mejor nos iría de vivir en un
planeta de simios y no de nimios: ¡habría más primate y menos botarate!
It's becoming increasingly clear
to me that this new society of communication between intelligent machines is
making us dumber.
I know that's not the case for
you, dear reader; but
it is for me, and probably
for many around you—I fear it's for too many, judging by what I've observed in
my moments of unhealthy envy, when I spy on others, waiting for them to neglect
their phones so I can steal them! Give me a second to finish updating my phone
and I'll continue with my story. Please, hold on a minute¡ Thanks for your
company!
Maroon 5 - Payphone ft. Wiz Khalifa (Explicit)
If a hungry, brain-eating Martian
were to come to Earth in search of food, I'm sure it would advise against
invading our planet, given the risk of food poisoning that ingesting our brains
would pose to its people.
Wherever our visitor stopped, it
would see bewildered souls, half-dazed, half-drooling, their eyes glued to
glaring screens. It would immediately observe how we, the bewildered, respond
to the auditory commands and visual cues emanating from those screens: by
touching them with a finger, uttering guttural sounds, or gaping in amazement.
«Inevitable» is a volume that
brings together and revises the contents of two novellas previously published:
«Castigado a vivir» and «Punished to Live».
Both
works were originally released as individual self-published editions; the
present compilation offers as its only literary novelty a few corrections and
amendments to the mistakes and oversights found in the earlier publications.
The edition of «Inevitable» is merely an attempt to stimulate my creative
spirit. Do not purchase it if you already own the previous
novelizations.
«Inevitable» es un volumen
que agrupa y corrige el contenido de dos novelas breves que había publicado con
anterioridad: «Castigadoa vivir», y «Punished to Live».
Ambas obras cuentan
con autoediciones individualizadas; la agrupación actual sólo presenta como
novedad literaria unas pocas correcciones y subsanaciones de las faltas y
despistes presentes en las publicaciones previas. La edición de «Inevitable»
es un simple intento de estimular mi ánimo creativo. No la compres si ya cuentas con las novelizaciones previas.
Cada vez tengo más claro que esta nueva sociedad de
comunicación entre máquinas inteligentes nos está volviendo más tontos.
Ya sé que ése no es tu caso, amigo lector; pero sí que es
el mío y probablemente también el de muchos que te rodean –temo que sea el de
demasiados; por lo que tengo observado, en mis ratos de malsana envidia, en los
que espío a los demás acechando a que desatiendan su ayfón! y poder robárselo
–. Dame un segundo para acabar de apptualizar mi telefonino y sigo con mi
cuento, eso sí: ¡gracias por tu compañía!
Imagen tomada
de la web https://www.freepik.com/
Si un hambriento marcianito devoracerebros viniera a la
tierra en prospección de material nutritivo, estoy seguro de que desaconsejaría
la invasión de nuestro planeta, ante el riesgo de intoxicación alimentaria que
la ingestión de nuestros cerebros supondría para su pueblo.
Y es que donde quiera que nuestro visitante se detuviera,
vería alelados que, entre atontados y babeantes, no despegan sus ojos de unas
pantallas palmarias. Inmediatamente comprobaría cómo respondemos los entontecidos a las órdenes
sonoras e indicaciones visuales que emanan de esas pantallas: tocándolas con un
dedo, profiriendo sonidos guturales o quedándonos boquiabiertos.
‘Carnavalada’; lápiz y
acuarela sobre papel pintada por Evaristo
Valle (1924)
Es curioso, o al menos casual, que justo ahora que me
planteo qué hacer con los comentarios que acompañan a los textos que llevo
publicados en este blog y he importado a otro espacio, me esté enfrentando a
ver cómo mis glosas desaparecen como lágrimas en lluvia ajena. Mientras que en
unos aspectos de la vida ejerzo mi voluntad, en otros sufro los caprichos de un destino amargo con otros que no soy yo pero me hicieron sentir parte de ellos.
Lamento la desaparición de sitios web donde se me acogió
y trató con afecto y respeto.
Esos cierres me impulsan a mantenerme activo, cual Don
Carnal en su resistencia frente a Doña Cuaresma, en este febrero carnavalero.
¡Gracias por tu tiempo de lectura, amable leyente.
What’s been happening lately with the comments
I leave on certain... 'news stories'
in the digital edition of Asturias’s oldest newspaper is something straight out
of black magic—or white ink. My words vanish as if written in lemon juice,
instead of being the result of racking my brain.
At first, I didn’t think much of the selective
sleight of hand affecting my remarks; I chalked it up to my sketchy Internet connection
or the rush I’m usually in when I go online. But recently, I’ve noticed these
disappearing acts only happen in one specific spot: the section where the
digital paper advertises the 'pirate activities' of the hospitality guild
currently plundering my neighborhood’s streets.
In principle, seeing my words vanish is nothing
new, though it’s still painful that they don’t even get a chance to be read.
Everything is fleeting except for the January slump which, every year, seems to
last until December; and even more so in the unreality of the internet, where
our digital footprint is as ancient as a dinosaur's footprint.
Where do the echoes of our Netscape browsing,
our walks through Second Life, or our Messenger chats resonate today? Just as
in life we have to get rid of things that have turned into junk, it makes sense
that our obsolete ones and zeros simply dissolve into the ether of the Web.
En principio, lo de ver desaparecer mis palabras no es algo novedoso; aunque no por ello
deja de ser doloroso el que ni siquiera se lleguen a leer. Todo es efímero
–menos la cuesta de enero que, cada año, dura hasta diciembre- y más en la irrealidad de Internet, donde
nuestra huella digital es tan pretérita como las pisadas de un dinosaurio.
Ineskapable portada del disco "Missing Words", por The Selecter.
¿Dónde resuenan los ecos de nuestras navegaciones por Netscape, los paseos por
Second Life o las conversaciones por Messenger? Al igual que en nuestra vida
tenemos que deshacernos de objetos que ahora son trastos, encuentro lógico que
nuestros ceros y unos en desuso se diluyan en el éter de La Red.