Decenas de muertos en ataque con misiles a la estación de tren de Kramatorsk, en el este de Ucrania ©®Euronews (en español)
lunes, 2 de marzo de 2026
Vivimos en un único mundo (Relato efímero) 1/2
La estación
de Kramatorsk fue bombardeada por el ejército ruso el 8 de abril de 2022. Las
cifras de víctimas civiles ascendieron a 59 muertos.
El nombre
de Kramatorsk puede ser sustituido en este relato por el de cualquiera de los
lugares donde la guerra está matando a civiles. El nombre de esos civiles
asesinados no puede ser sustituido.
Vivimos en
un único mundo. Cada uno de nosotros lo hace único. Cada uno de nosotros
debe/puede exforzarse por vivir con dignidad y en paz.
Gracias por
tu compañía dignificante, pacífico leyente.
Vivimos en un único mundo (Relato efímero) 2/2
UCRANIA: La MATANZA de CIVILES en la estación de KRAMATORSK agrava la situación en el DONBÁS | RTVE RTVE Noticias
La guerra que el ejército Ruso
ejecuta contra la población civil ucraniana no es una ficción, quienes mueren
en ella son personas reales no personajes relatados. El pueblo ucraniano debe
ser apoyado en su lucha.
No silenciemos su sufrimiento,
aunque sólo sea porque mañana las lágrimas podemos estar derramándolas nosotros.
Demos voz a quienes están dando su vida por muestra libertad.
jueves, 19 de febrero de 2026
«Inevitable»: A story shared in two languages by Nino Ortea
About
this bilingual self-edition
«Inevitable» is a volume that
brings together and revises the contents of two novellas previously published:
«Castigado a vivir» and «Punished to Live».
Both
works were originally released as individual self-published editions; the
present compilation offers as its only literary novelty a few corrections and
amendments to the mistakes and oversights found in the earlier publications.
The edition of «Inevitable» is merely an attempt to stimulate my creative
spirit. Do not purchase it if you already own the previous
novelizations.
lunes, 16 de febrero de 2026
«Inevitable»: Una historia contada en dos idomas por Nino Ortea
Sobre esta autoedición
bilingüe
«Inevitable» es un volumen
que agrupa y corrige el contenido de dos novelas breves que había publicado con
anterioridad: «Castigado a vivir», y «Punished to Live».
Ambas obras cuentan
con autoediciones individualizadas; la agrupación actual sólo presenta como
novedad literaria unas pocas correcciones y subsanaciones de las faltas y
despistes presentes en las publicaciones previas. La edición de «Inevitable»
es un simple intento de estimular mi ánimo creativo. No la compres si ya cuentas con las novelizaciones previas.
viernes, 29 de agosto de 2025
Sobre el estreno de la película «Tiburón» hace 50 años
Hoy se conmemora en España el estreno de la película «Tiburón» –título en España para la película Jaws (Steven Spielberg, 1975–).
El film se estrenó en España el 19 de diciembre de 1975; y, dado su éxito, se reestrenó durante el verano de 1976. En mi ciudad, Gijón, se exhibió en el cine Robledo.
Por aquél entonces la época del verano no presentaba grandes estrenos cinematográficos. «Tiburón» –que en el mercado norteamericano se estrenó el 20 de junio de 1975– fue la película que cambió la política industrial y estableció la época veraniega como el periodo propicio para el estreno masivo de las superproducciones.
A continuación reproduzco un fragmento del capítulo 15 de mi novela «Donde vive el recuerdo», en el cual la realidad devora las ganas del protagonista por ver dicha película.
Según el reloj de la plaza aún no eran las seis de la tarde y la segunda sesión en los cines no empezaba hasta las siete y media. Aproveché para consultar la cartelera en el periódico y vi que aun echaban la peli de «Tiburón». Había oído hablar de ella a algunos chicos mayores del internado a los que las pasadas Navidades habían dejado entrar a verla –pese a ser una película para mayores de dieciocho años– por ir acompañados de sus padres. Anticipé que si la familia de mi madre era tan importante como todo el mundo aseguraba, el portero haría también la vista gorda a que un chaval de casi once años entrara a ver una peli no autorizada a menores.
Le iba a decir a papá que ésa era la peli que quería ver, pero estaba seguro de que al final sería mamá quien la elegiría, así que decidí esperar a verla para proponérselo. Además, él estaba ausente en su mundo. De vez en cuando sacaba del bolsillo interior de su americana una agenda, en la que buscaba alguna página y copiaba de ella unos números en una servilleta donde realizaba unas operaciones matemáticas, cuyo resultado apuntaba en la agenda. Luego de usar cuatro servilletas, papá comentó en voz alta que ya acabaría de hacer sus cálculos luego en casa, cuando estuviera más tranquilo, tenía toda la tarde por delante para acabar esas cuentas.
Comprendí que esa tarde no iríamos al cine y me quedaba sin ver «Tiburón». Ese fin de semana era el último que permanecía en pantalla. Mi madre había dicho a Susi que el domingo por la tarde tendría que venir a casa a ayudarla a reordenar el salón. Así que intuí que tampoco podría ir a ver la peli con Susana.
lunes, 9 de junio de 2025
Narraciones delatoras y otros caprichos (2025)
Mismo gato, mismos trucos. Sólo cambia la gatera.
Fotografía: M. José O. Suárez
Narraciones delatoras y otros caprichos (2025): Una antología sobre textos sin pretextos de Nino Ortea
Tapa blanda – 6 junio 2025
Nino Ortea (Autor), Autoeditorial Librelena (Redactor), venyenloquece.blogspot.com (Colaborador), M. José O. Suárez (Prólogo)
Detalles del producto
ASIN : B0FCC948Y8
Editorial : Independently published
Fecha de publicación : 6 junio 2025
Idioma : Español
Longitud de impresión : 274 páginas
ISBN-13 : 979-8286860531
Peso del producto : 367 g
Dimensiones : 12.7 x 1.57 x 20.32 cm
Pulsa en este enlace para hacerme aún más rico con los beneficios de mis ventas ingentes.
viernes, 30 de agosto de 2024
Mis fotos viejas mienten
Parece que fue ayer, y fue hace dos
meses, que he empezado lo que ahora me resisto a acabar, ya que seguir su curso
me altera el pulso. Quizá esta alteración se deba a la pulsión que me domina al
acercarme al final de la escritura de un compendio de memorias mejoradas,
recuerdos falseados y ensoñaciones nineadas.
Me llama la atención, e incluso me entristece, la fidelidad con la que recuerdo los momentos difíciles y la inexactitud con la que recreo los periodos felices –pese a que éstos son más frecuentes y prolongados–. Mi propósito inicial era el de “escribir algo a boli" durante estos meses de verano.
La muerte de una amiga, Carmen P*ñ*d*, me había
impulsado a evocar vivencias que habíamos compartido y que tras mi muerte –tan
segura como, deseo, futura– se diluirían en el flujo del tiempo cual “lágrimas
en la lluvia”.
–¡Es
momento de escribir! –me exhorté en actitud replicante ante la melancolía
anquilosante. Y a ello me puse.
Por suerte, mi vida ha transcurrido habitualmente
sin más problemas que aquellos que me he buscado. Y las únicas tragedias que he
vivido siempre han matado a otros. He sobrevivido mucho, no creía que llegase a
cumplir la edad que tengo; y he sufrido poco. Eso es verdad.
También es verdad, como ya te he anticipado
al principio de esta enninación, amable leyente, que no soy fiel escribano de
mis actos vitales. Hecho que he vuelto a comprobar al redactar esta recolección
de vivencias compartidas, cuyo borrador estoy a punto de finalizar. Sin que
fuera mi intención, he fabulado con lo que he recordado. Mis memorias
voluntarias resultan en fantasías espontáneas. Escribir deviene en un ejercicio
de reminiscencia en el que a la par que ejercito recuerdos se liberan emociones
que esos repasos despiertan. Me distancio del sufrimiento; por lo que cuando lo
recuerdo lo hago de manera sintética. Me froto con el disfrute, detallo su
talle e incluyo ecos de la fruición presente que me produce revivir un pasado
placentero: trareo canciones no de ese momento, pero sí de aquella época; la
brisa fría de aquél invierno la adjetivo ahora como refrescante; los colores
chillones, como resultones.
Sé que el deseo se impondrá aún más a la
realidad en las futuras correcciones de estas evocaciones, que los textos
tendrán más de mi heterónimo que de mi persona, que los amigos a los que quiero
recordar los habré convertido en personajes literarios. Corregiré los recuerdos
a la par que corrija los textos. Y quizá incluso haga mía la voz de Manolo
García:
Tan lejos los recuerdos
De días felices y extraños
Mis viejas fotos mienten
Tu pelo es más liso y claro
El último de la fila - No me
acostumbro (1987)
miércoles, 10 de abril de 2024
Abracemos toda esperanza
Tras tanto mareo provocado, llega el momento avocado de bailar abrazados.
Sin entrar en muchos detalles —que luego me
desoriento y convierto mis reflexiones en laberintos— debo reconocer que mi más
preciada creación, lo más cercano que nunca he tenido a un hijo, es mi
personaje de Nino Escritor.
Cual Gepetto, me gusta tallar figuras con mis
palabras e insuflarles vida con mis ilusiones. A falta de madera —que aunque
haya sido un pirata malo, no tengo ninguna pata de palo— me baso en
experiencias ajenas y propias para repujar escenarios ficticios recubiertos del
barniz de la realidad. Un poco de esto, un algo de eso, sombra aquí, sombra
allá, unos polvos mágicos y, en lugar de un conejo, saco un personaje de mi
chistera.
En el caso del asombrosamente menguante Nino Ortea,
su nombre es resultado de la nada original conjunción de mote por el que me
llamaba mi madre –ni cuando me reñía me llamaba por mi patronímico– con mi
apellido paterno. La idiosincrasia de mi heterónimo, su vita operandi y su
modus vivendi son un mero juego de espejos y humo, articulado sobre las
fallidas percepciones de quienes creen conocerme bien, y como mucho me
prejuzgan por mis apariencias o sus carencias. Habitualmente es él quien viene
al rescate de mi persona en desiertos de misantropía. Ocasionalmente, soy yo
quien acudo al rescate del personaje en naufragios en tierras extrañas al
afecto.
Del King Kong virulento con que me animalizan
quienes me violentan, al Peter Pan irredento con el que fantasean las Wendys
que me niegan. Del pendón irredento –enamorador de damas de alta cuna– al
romántico irredento –enamorado de lozanas de cama accesible–, hay una
diferencia basada en que el latido de quien me atienda de corazón lo haga al compás
de una sístole o al destiempo de una diástole.
Pinocho es el mismo, lo que varía es la percepción
ajena. En ti, afable leyente, está ese toque vital –como el de un hada azulada–
que le confiere su vida anhelada.
Lo
que debe pasar, pasa. Y un día, ya no estamos
Cuidado al reproducir este clip, contiene la escena final de «Pinocho» –Guillermo del Toro (2022)–.
¡Gracias por venir y enloquecer!
Nino. Gijón. 10-IV-2024.
miércoles, 6 de diciembre de 2023
«Donde vive el recuerdo», disponible en tapa dura
La publicación y autoedición de mis obras es un ejercicio de individualidad. Ejercicio que se convierte en acto comunicativo gracias a tu interés, amable leyente, por (re)leer mis publicaciones en este blog o en formato impreso.
Gracias por ayudarme a mantener vivo el recuerdo de «Donde
vive el recuerdo», cumplidos diez años de su gestación como “historia
fantasmal” y ahora autoeditada por vez primera en tapa dura.
lunes, 8 de mayo de 2023
Práctica 14: Uso de tono airado (I)
Gracias por tu videoescucha atenta de «El demonio de la carne». En esta práctica hago uso de un tono airado en la dramatización del videorrelato. También recurro a exhalaciones o carraspeos para reforzar la trasmitisión de un estado irascible.
La música que suena de fondo durante mi lectura es el tema «Audrey’s Dance», compuesto por Angelo Badalamenti para la arrebatadora teleserie «Twin Peaks». Las imágenes ajenas que acompañan esta videorealización están tomadas del episodio piloto de la citada producción televisiva.
Te invito a que te hagas seguidor del canal y le des a “me gusta” si esta presentación ha sido de tu agrado.
Salud y suerte, amable escuchante.
@NinoOrtea
jueves, 27 de abril de 2023
Práctica 13: declamación de trabalenguas en un parque
En esta decimotercera práctica de locución me he centrado en la declamación rápida de un texto, repleto de trabalenguas, mientras estaba sentado en un parque. He logrado que la cuarta grabación me haya dejado satisfecho (la primera ya me había dejado con la lengua seca).
Pulsando en este enlace accedes al “sinsentido” total que he leído con todo sentimiento.
Fotografía
tomada del escaparate de la Farmacia del
Muelle (Gijón).
Te invito a que te hagas seguidor del canal en YouTube y le des a “me gusta” si la locución ha sido de tu agrado. Allí puedes compartir tu opinión sobre mi lectura. Con ello harás
que mi ánimo coja colorín y que mi agradecimiento se ponga colorado.
https://www.youtube.com/watch?v=YHLLZhmEre0&ab_channel=NinoOrtea
Salud y suerte, afable escuchante.
Gracias por venir y enloquecer.
@NinoOrtea
martes, 14 de febrero de 2023
El hombre de dos cabezas XVI
Jerome Charyn’s Movieland, chapter 10: Two-Headed Man
El hombre de dos cabezas XVI
Hubo un Chandler guionista al servicio de la Paramount, trabajó con Billy Wilder en «Perdición», escribió «La dalia azul» mientras estaba en la mitad de un desorden alcohólico, y luchó con Alfred Hitchcock a causa de unos «Extraños en un tren».
Chandlerse alejó de Hollywood, dejó todo lo relacionado con el cine, denunció a los productores, directores, cámaras, actores y actrices –incluyendo a “Miss Moronica Lake”(1)–; con todo tenía más que decir sobre las películas que casi ningún otro escritor.
También sabía que el escritor en Hollywood nunca podría ser más que un pistolero a sueldo. Los Estudios “destruyen el vínculo entre el escritor y su subconsciente. Después todo lo que hace es una actuación. Su corazón está en otro lugar.”
Para Chandler, el negocio del cine era un “coloso magnífico pero infantil” que arrojaba a la pantalla “una especie de ídolo masculino” con “la constitución de un vigilante de piscina, y la mentalidad de un estrangulador de pollos.”
Consideraba los Premios de la Academia como “el baile tribal de las estrellas y los poderosos productores” de Hollywood. Ni tan siquiera todos los polis de L.A. podrían proteger “a los peces gordos” del grito entumecedor de la multitud, el cual se asemejaba al “destino silbando a través de un proyectil ahuecado”.
Y ese grito también revelaba la futilidad del guionista. “Lo que Hollywood parece querer, es un escritor listo para suicidarse en cada reunión para tratar la historia. Lo que realmente obtiene es un tipo que grita como un semental ardiente y luego se corta la garganta con un plátano. El grito demuestra la pureza artística de su alma, y puede comer el plátano mientras otra persona está respondiendo a una llamada relacionada con otra película”.
«Movieland: Hollywood and the Great American Dream Culture»;
es una obra de Jerome Charyn, publicada por la editorial Putnam ©®.
Adelante
domingo, 5 de febrero de 2023
Cegato (Un relato maullado por Flor y Nino Ortea)
El desprendido David Rubio vuelve a impulsar un encuentro creativo desde su blog «El tintero de oro». Esta 35ª convocatoria toma su inspiración en el escritor estadounidense John Kennedy Toole y su imprescindible novela de «A Confederacy of Dunces» –La conjura de los necios– una de mis favoritas como lector y de mis referentes como escritor.
Esta
convocatoria me ha resultado muy especial, ya que he tenido la suerte de
participar en ella con un texto coescrito junto a Flor: autora de una creatividad
vivaz y con una impronta personal desbordante.
En
principio este “regato” iba a ser publicado en el blog de Flor; pero circunstancias
personales, que ella misma te cuenta en esta entrada, han conllevado un cambio
de planes.
https://elbauldemislibrosyjuguetes.blogspot.com/2023/01/necesito-descansar-no-es-una-despedida.html
Aunque, lo que no ha cambiado es nuestra “conjuga” de estilos: el suyo, ronroneante; y el mío, maullante. Gracias por tu interés en nuestro “regato” sobre un cegato que tiene mucho de tozudo y nada de necio.
![]() |
Imagen a25de381f04dff38237b85df51b5395,
encontrada por Flor en Pinterest.
Cegato
(Un
relato maullado por Flor y Nino Ortea)
—¡Finalmente, ya se me ve en la cara!
O eso, o soy de Picio,
pues ella me habló de vicio luego de haber bajado su cabeza para mirármela
fijamente.
Mientras mi acompañante,
Úrsula, entre dientes decía:
—¡Con qué descaro lo mira, la descarada!
La doctora se alejó todo
lo que pudo y me encaró –con rostro enojado– tras haber auscultado lo que este
gato no le había ocultado.
—“Usted no sufre presbicia, señor Igmacio Minino. Lo suyo es puro vicio… de
quejarse”.
De nada habían servido
mis indicaciones y pronósticos. Según el diagnóstico de su profesionalidad,
tengo una visión de 10 sobre 10. Yo a esa numerología, en las horas poco frías,
la llamó “¡Pedazo orgía!”, pero con los ojos cual lirios tras su abuso de
colirios –y con mi atención puesta en el corte y confección de la bata de la
enfermera– allí, y sin que sirva de precedente, no encontré indecente el
admitir mi incultura al preguntarle a la oculista por qué insistía en esa
formulista del 10 sobre 10.
Mi acompañante me miró y
me dio un codazo –para que reprimiera mis deseos gatunos–. En voz alta subrayó:
—¿No va usted un poco ligera de ropa, con esa bata que apenas tapa su
generoso escote, enfermera lisonjera?
El caso es que la señora
doctora ignoró lo dicho por mi radiante acompañante y me indicó tanto la salida
—para mi desgracia no era la sanísima sanitaria— como que la última línea del
cartel de lectura lleva una muesca con el número 10.
Pese a su meterme prisa
para irme, volví a sentarme e insistí en mi incipiente condición de “rompetechos”
mientras llamaba doctor al extintor. Ella se rió —la enfermera, que la señora facultativa
permaneció muy entera— y de repente resonó la simple voz doctorera que me
recordó que, simplemente, me hago viejo; pero que ya quisieran mis coetáneos
tener mi ahínco visual. A lo que la afable Úrsula añadió que –tal y como ella
siempre me había destacado– es mi percepción, y no mi visión, la que necesita
dioptrías; pues veo lo que es y no lo aparente. Y a este gato lo tachan de
“cegato” por percibir lo evidente.
¡Pobre de este felino
que lleva toda su vida negándose a que lo den por liebre! ¿Y ahora quieren que
me contente porque, pese a lo viejo de mi pellejo, tengo la vista de un conejo?
Desde la escuela soy ese gato encerrado por preguntar lo que pone en el
encerado. Desde siempre, hasta el más acompasado de mis ronroneos ha sido
percibido como un maullido desafinado. Y ahora, por prohibirme, me niegan
ponerme unas gafas que me permitan ver esa realidad a la que no atino a ponerle
cascabel.
¡Remiaú!
Eso de no ver lo que los
demás vislumbran, es un serio problema. Quizá no de visión, pero sí de
adaptación. Y ya estoy cansado de ser el diferente y el raro. ¡Yo quiero ser
Premio Nobel y tenerte a mi lado, minina!
Mientras me lamentaba en
silencio, mi acompañante seguía afeándole su talante a la doctora:
—¡No es cegato, este loco gato; lo que
tiene son visiones cíclopes por su mal de amores miopes! Y por eso pide con
insistencia unas gafas. Ya que la vio y de la enfermera se enamoró pese a sus
chafas.
De nada sirvió la
explicación prímula de mi amiga Úrsula. De su consulta nos echó la oculista
inculta.
La verdad redentora de
la doctora no me había hecho libre, sino echado años y dejado sin gafas. ¡Con
lo que me apetecía llevar anteojos como Vargas
Llosa! Pero así está la cosa: yo, sin gafas; y Mario, sin Porcelanosa.
Como buen gato galán que
soy, no pararé hasta que esta bella enfermera sea mía. De día y de noche le
cantaré una sonata, le cantaré con la tuna de Tudela; y, poco a poco, ablandaré
su duro corazón.
A la luz de la luna le
citaré poemas de amor para mi bella doncella.
«Es verdad ángel de amor, que en esa alejada orilla del río el sol luce
mejor, desde aquí no llegan los rayos de sol. Vayamos pues a esa otra orilla a
tomar el sol.
Disfrutemos de nuestro amor, con tiempo y
dinero te pondré un casoplón con chofer, criada, jardinero, y azulejos y
baldosas Porcelanosa.»
719 palabras.
©Flor y Nino Ortea.
Para disfrutar de un brillante ensayo
escrito por David Rubio sobre John Kennedy Toole y acceder a la
relación de textos conjurados, sólo tienes que pulsar aquí
https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2023/02/concurso-de-relatos-35-ed-la-conjura-de.html
Así mismo, te invito a que accedas al canal de YouTube «Todo lo que tiene nombre, existe»; donde las compañeras Ainhoa y Gille conversan con su amenidad habitual sobre vida y obra de Kennedy Toole.
Nino Ortea.
Y, por si te apetece escucharlo, aquí te maullo ¡Remiaú!
Entradas populares
-
Hola: El de hoy se presenta como un día de despedidas. Ha fallecido el escritor estadounidense Harlan Ellison . Más allá de sus trabajos...











ninieado.jpg)
