No
por falta de ganas, sino que por ausencia de buen gusto, mi novela Buscando el
olvido no figura entre las finalistas al Premio Planeta
fallado fallidamente en la noche de ayer.
Este
fragmento pertenece a un capítulo que transcurre en un mes de octubre que vino
con fríos y con prisas.
Si os apetece, ya
me diréis qué os parece.
