Viendo a nuestros
congéneres subyugados por su móvil, me parece estar ante un remedo actual de
los ‘Hansel y Gretel’ esclavizados por ‘La bruja What’sUp’.
Soy reticente a
nuestra histeria reciente de vender el alma por un ayfón!, prefiero comprarme
un helado y lamerlo al sol.
Las noticias informativas provocan desinformación. Gestores de servicios públicos
delinquen para su beneficio privado. Tenemos como presidentes de gobierno a
caraduras y/”and swindlers”.
Sin dudas que vivimos una realidad de cuento, de esas que protagonizaban los
héroes del pensamiento único y de motivación unívoca.
¡Nuestro ejercicio de la libertad de pensamiento es su kriptonita!
Sólo presto atención a lo que me
interesa, lo que hace que no repare en lo que a la mayoría os resulta evidente. De ahí que en este blog escriba sobre lo que para mí son ninadas y para muchos resulten "perogrulladas".
Desde mi percepción no nos
comunicamos, sino que representamos. No trasmitimos la realidad de nuestros
sentimientos. Sí que adecuamos nuestras palabras y actos a una imagen que
queremos dar en esta sociedad llena de de escritores que no escriben y
vividores que no viven.
Joaquín
Sabina - "Todos Menos Tú"
El caso es ser nosotros mismos con
nuestros ramalazos, mientras corretamos de rama en rama. Lo que nos consideren los desconsiderados, nos da de lado.
No cabe duda de que si uno quiere evitar quedarse aislado del mundo,
tiene que estar al día de los avances ténicos que lo rodean —de si lo acercan al
progreso o al involucionismo—.
El problema con la tecnología es que es también una herramienta de
opresión y control por parte de Los Poderes que Son, a los que ofrendamos
nuestra privacidad e intimidad lo mismo que los antiguos sacrificaban a sus
primogénitos o a sus hijas fértiles.