Creo que la vida es
un paseo, y trato de recorrerla a mi ritmo, siempre que el Destino no me juegue
malas pasadas.
Soy un soñador: no un
hombre de visiones, sino de ilusiones. Cada día, cada hora, cada segundo de mi
vida siento que estoy perdido en una tierra sin esperanza llamada REALIDAD. Y
la noción de libertad que muchos perciben en internet es un espejismo para mí.
Y también un terreno de arenas movedizas donde nuestras ilusiones se desmoronan
y se convierten en delirios.
Sí, internet llegó
para quedarse, es algo genial, pero no es lo real. El problema es que cada vez
más gente no presta atención a la alegría de vivir (tocar, reír, sudar...)
porque están demasiado ocupados mirando una pantalla donde fingen tener una
vida real.
