Ven y enloquece

Ven y enloquece
Felicitación navideña obra de Mónica http://neogeminis.blogspot.com.es/2017/12/y-llego-el-dia.html .

lunes, 9 de mayo de 2016

A la orilla de la incertidumbre




Ya son muchas las veces en que he intentado ahogarte en el océano de la desmemoria, Sidonie; pero tu encanto de sirena permanece varado en las arenas de mi recuerdo.

Confío en que llegará un día en el que los ríos del sentimiento desembocarán secos de tu aroma en estas costas de la emoción; hasta entonces me quedo aquí, a la orilla de la incertidumbre, preguntándome si, en realidad, todo me lleva a ti o, en deseo, soy yo quien siempre acaba volviendo.

13 comentarios:

  1. Confío en que os llegue ese día. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, anónimo:
      Gracias por tu confianza.
      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Eso es fidelidad incondicional... Hay momentos de la memoria cuyo encanto permanece, y esa es su magia: la de construirnos un eterno presente.
    Leí tu anuncio de la próxima entrega, y ya estoy deseando que la entregues. Escribes de una forma sincera, que hace creíble tus personajes, y hacer que con ellos, ocupemos el espacio de aquella habitación privada, en la cual nadie supo que estuvimos...
    Te auguro éxitos.
    Buena semana para ti y los tuyos, Nino.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, Clarisa:
      Permíteme que empiece por el final y te agradezca tus buenos augurios.
      Sí, el regreso eterno a los buenos recuerdos es uno de los mayores placeres de la memoria. Lo que la convierta en buena es el rememorar el aprecio sentido y no el recordar las declinaciones latinas.
      Luego están los falsos recuerdos, reconozco que son mi debilidad y a la vez mi preocupación, ya que temo algún día despertarme de mi ensoñación y que la realidad me diga que mi vida, a la que califico de “buena”, sólo ha sido un sueño.
      Si no ocurre ningún insalvable, en menos de un mes habré compartido la siguiente entrega. En principio se titula “Forzado a convivir”. Es quizá la parte de la trilogía donde he prestado más atención a la forma, donde más se nota por tanto mi condición primeriza en el oficio de escribir. Gracias, Clarisa, por valorar de manera tan positiva mis fabulaciones. No voy a mentirte, me enorgullece el que opines que escribo de manera “sincera” con la ficción que planteo. Mi estilo es el de un principiante en la escritura, busco aprender y mejorar con cada entrega. El que una escritora hacia la que siento admiración me dedique las palabras de ánimo que tú me dedicas, es algo que me da fuerzas y ánimo.
      Gracias.
      Os deseo lo mejor, Clarisa.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. Creo que es un error intentar olvidar, la memoria es tan caprichosa. Además, no sé si es algo deseable.
    Sobre todo lo que se recuerda no es lo que pasó sino una reconstrucción de lo que sucedió. Así que tal vez se llegue a recordar en una forma en que no duela.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Creo que es un error intentar olvidar, la memoria es tan caprichosa. Además, no sé si es algo deseable.
    Sobre todo lo que se recuerda no es lo que pasó sino una reconstrucción de lo que sucedió. Así que tal vez se llegue a recordar en una forma en que no duela.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      Comparto tu opinión, aunque no la sé resumir con el acierto que tú haces.
      Soy un disfrutante caprichosos de los “falsos recuerdos”, le dedico mucho tiempo a evocar de manera diferente/mejorada/amplificada una selección de recuerdos. Más allá de despistes ligeros, tengo problemas con los colores, creo ser consciente de esas “mejorías” y que al recordar no confundo la Realidad con ms Deseos, algo que no siempre me acurre con mis actos, que se ven condicionados por mi impulsividad.
      Hay recuerdos que duelen, o más bien me avergüenzan. Al mantenerlos vivos en la memoria procuro no convertirlos en “falsos recuerdos” para así evitar volver a repetirlos.
      Un abrazo, Demiurgo.

      Eliminar
  5. Difícil sacársela de la memoria. Uno termina yendo. Un abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, Carlos:
      Es curioso cómo ciertas personas cobran en la memoria un sentido diferente al que desempeñaron en tu vida.
      Me suelo definir como “caprichoso”, pero este adjetivo tiene para mí un sentido muy positivo, casi similar a ese “sincero” que me dedica Clarisa en su comentario. Cuando soy caprichoso, soy también más justo con mis sentimientos. No dejo que lo ajeno de un final abrupto condicione un desarrollo placentero. El recordar me aleja del aburrimiento, que es mi mayor enemigo en la vida compartida.
      Feliz tarde, Carlos.

      Eliminar
  6. Si vuelves por el mismo camino, procura haber aprendido algo nuevo para no dar el siguiente paso adelante de la misma forma incierta.

    Beso, :) y helado mirando la mar, el mío de limón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida Verónica:
      No es por un esnobismo de bárbaro, pero creo que no todos los caminos llevan a Roma. El destino no es una redoma eterna, un bucle esférico, donde el final coincida con el destino. Creo más en el caos que en el orden, de hecho entiendo la vida como un triunfo del caos sobre lo predecible.
      Los recuerdos avivados al albur de lo casual (un encuentro fortuito, una canción en la radio, una risa lejana…) tienen la viveza de lo caótico para plantearte qué haría pasado de repetirse una situación en el espacio y el tiempo. En el caso de las vivencias participadas, la dualidad que como mínimo requiere esa ensoñación compartida enriquece aún más las posibilidades de caminar hacia un destino diferente.
      Helado de ron con pasas y risa con eco de brisa marina.

      Eliminar
  7. A veces se hace eterna la lucha entre el recuerdo y el olvido. Pero vamos, nadie puede con los recuerdos. Hermoso tu escrito Nino, un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Demian. Disculpa mi inexplicable retraso en agradecerte tu comentario

      Eliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.