Ven y enloquece

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viernes, 14 de mayo de 2010

La dificultad de lo sencillo

No faltan personas cautivadas por lo difícil. Atrapadas en relaciones tortuosas. Seducidas por lo prohibido… A estas personas les fascina lo artificioso en el Arte.

No soy uno de ellos. Y confío en que usted, que está a punto de contemplar esta exposición, tampoco lo sea.

Cuento con que usted también ansíe amores sinceros. Disfrute con pereza de tardes soleadas. Comparta conversaciones cómplices…

Espero que a usted le guste el Arte que comunica, no el que desconcierta. Aquél que refleja la magia de lo cotidiano y el embrujo de lo sencillo.

Esta muestra —que acoge la Fundación Alvargonzalez— de originales pintados por la gijonesa Lucía Alonso Fernández, le supondrá un paseo por sendas de vida y esperanza.

Los trabajos de Lucía Alonso son instantáneas de esperanza cotidiana. Obras que capturan luz y emanan aromas. De sus pinceles no se desprende ninguna melancolía por un tiempo pasado correteando en la infancia, ni añoranza por la fugacidad de momentos que huyen de su quema al Sol para cobijarse en las sombras.



La sensibilidad de Lucía Alonso es mixta, al igual que la técnica que utiliza en la mayoría de sus lienzos. Mezcla arena y tejados con asfalto o jardines. Pinta a personas sin retratar a individuos. Impersonalización figurativa que nos permite, como espectadores, plasmar nuestras propias ilusiones en esos lienzos asentados sobre el caballete del encanto de lo sencillo.

Al igual que muchas veces sentimos que el tiempo se nos escapa. Que las horas pasadas hablando sobre un café o callejeando junto a un amigo nos han sabido a poco, lo mismo le ocurre a Lucía Alonso a la hora de plasmar sus emociones. Se le desbordan, vivas como el agua que corre de una fuente. Hasta el punto de encontrarnos con escenas que continúan en los bordes de unas telas sin encuadrar.

No hay nada más difícil que reproducir lo sencillo. No hay nada más admirable en un artista que su capacidad de comunicar. Esta muestra pictórica quizás agregue una pincelada de esperanza en mitad del gris del día a día. Si es así, nos alegramos. Pues la Vida no es nada sin Esperanza. La Vida no es nada sin Arte.

Bienvenido.

Nino Ortea. Gijón 22-II-2010