Ven y enloquece

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viernes, 7 de noviembre de 2014

Dos voces distintas: Paseante



Muestro dos voces distintas. Dentro de este blog mi bifrontismo vital se manifiesta en la autoría dividida de textos y comentarios, así como en mi regusto por encadenar palabras con similitud sonora, como bien sabe tu pulcritud lectora.



Normalmente de los textos se ocupa Nino Ortea, mi heterónimo obsesivo y locuaz. Los comentarios los escribo yo, Nino, con mi eterno problema de prisa y mi tono procaz. Es innegable que entre mis dos voces hay similitudes nineantes, pero desconfío del Nino comunicador; mi falta de medida hace que mis palabras puedan llegar a ser desbocadas, me desborda la pasión al contestar y, como suele ocurrirme en la vida real, mis formas suelen hacerme perder la razón.

De ahí que en mis navegares creativos, procuro frenar el errar de este gijonés diletante; e intento amaromar su demarrar al canto sirenas que le susurran “ven y enloquece”. Para pilotar mis viajes por los océanos de palabras recurro al contramaestre Ortea, quien procura convertir el manejar el timón creativo en un fabular por los mares emoción.

Sin embargo, al pisar la tierra firme de los contactos, considero más respetuoso hacia los comentadores que sea Nino quien les haga los honores: si bien menos ingeniosa, su voz es más fiel a lo que siente y vive mi piel.
Una vez más, querido lector: ¡gracias por venir y enloquecer!

7 comentarios:

  1. jajaja!
    No he sabido cuál leer primero, porque en mi lista de lectura este post me aparece publicado como último, pero bueeee, creo que era por aquí xD!!

    Sabes? Ya que he ido encontrando, en poco tiempo, cierto es, varias similitudes en cuánto a algunas formas de sentir/pensar/reaccionar contigo, y hoy te leo lo de la autoría divida (y dada la experiencia que me suele hacer guiños en mi blog), creo que voy a ir en busca de un alter ego, pronto. Me explico.

    Ayer, posteé un relato sobre dos mujeres (lo sabes porque lo leíste). Cada persona que pasó por el relato, lo encontró dulce o tierno o sensual o etc, según su forma de captar y procesar el texto en su cabeza. Pero de todas esas personas, ni una hizo alusión a que fuera yo una de las protagonistas. Lo asumieron como un relato y nada más.
    Pues bien.
    Hoy, posteo un microrrelato (también lo sabes) sobre un ángel herido, y cada una de las personas (con excepción de una que no pero... igual no comprendió la idea del texto, aunque sabemos que eso es relativo) ha sentido/pensado/percibido que el ángel soy yo y que necesito levantarme y dejar de sentirme mal.

    Aquí viene el asunto: si yo respondiera de esta forma, como te lo estoy contando a ti, seguramente terminaría avivando un debate que no deseo, porque nunca fue la intención en primera instancia levantar polvo, yo sólo encontré una imagen en la web, incluso busqué al dueño del dibujo para pedir su permiso y le agregué lo que me hizo sentir.
    Es decir, si me dejara llevar por lo apasionada que soy al defender lo que creo, si dejara que las palabras fluyeran de mis dedos vehementes, quizá terminaría, incluso, haciendo sentir mal a alguna de las personas que amablemente me visitan (y como comprenderás, tampoco tengo esa intención!!!!).

    Entonces en ello estoy cuando te leo. Y zasssssss!!! Cómo no habría de asaltarme la idea??
    Si tengo que ser sincera, nunca me cruzó la cabeza, pero imagino que, llegado a un punto, se requiere dejar a un lado el ímpetu que me (nos?) caracteriza y ser un poco más racional.

    Tendré que escarbar muy dentro mío para encontrar un alter ecúanime y lógico... quizá me tome demasiado tiempo y cientos de máquinas excavadoras jajajaja!!!

    Una vez más, me identifico con tus palabras, aunque esta vez fuera de la experiencia, porque aún no he conseguido lo que tu sí.

    (Sigo leyendo!!! y perdona el testamento jajajajaja!!)

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    Respuestas
    1. Buenos días, Nicky:
      Escribo de manera acelerada tanto los textos como lsas respuestas a vuestros comentarios. De ahí que notes cierto desorden en la distribución de los avisos de publicación, ya que suelo corregir faltas según leo textos publicados.

      Y es que me leo, sí, soy así de narciso. Es más me releo y disfruto con ello. Díría que escribo para leerme y sorprenderme, pues le añado a la lectura de lo escrito todas las notas al pie que componen los datos (cómo me encontraba en ese momento, qué quería contar,…) es decir, el uso de un heterónimo, el recurrir a varias voces, no sólo me ayudacomo escrito, lo hace como lector. Y confío en que ayude al resto de los venyenloquecidos. Aunque uno deja de ser dueño de la emotividad de sus palabras una vez que las comparte.
      Lo que uno de quiere decir no es lo mismo que aquello logra decir; y mucho menos lo que logra mentir. Mi proceso creativo es tan caprichoso como el de cualquiera que se guíe por su gusto y su necesidad. No transmito ningún sabe único, ni preservo un legado, escribo lo que quiero y siento. No espero de nadie que me lea o me entienda; y por eso me sorprende y emociona el que haya personas lo haga y llegeis a comentarme lo que sentís y pensais al leerme.

      Al final es eso, uno habla de sus cosas y quien te leer encuentra las suyas. Esa es la mágia de la comunicación. Al leer continuamos las historias: yo defiendo que Kong se levantó tras su caida del rascacielos y que, Peter Pan, acabó comprendiendo que la pasión de su vida era Campanilla y no la sinsorra de Wendy. No me importa el destino que les dieron sus creadores, mi imaginación es libre del dictado de voluntades ajenas.

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    2. Suelo pensar que las personas que me gustan son parecidas a mi. Y me gusta lo que muestran y comparten, no por lo que fueron o poseen. Todos tenemos un pasado, pero ni me importa ni lo investigo. Si cuando conozco a una persona, no me pongo a buscar por Internet quién es y qué tiene, tampoco lo hago con las cinercamaraderías. No suelo leer más atrás de la entrada en que descubrí un blog, ni me interesa saber quién hay detrás de sus apodos, iconos… de ahí que cuando leo tus textos pienso que me habla la persona que pulsa el teclado, no la que enciende el ordenador o se toma un café mientras espera a que Windows se actualice.

      Para mí eres Nicky Sciavo. No sé si reparaste en que al principio me dirigí a ti como si fueras un hombre. Disculpa si al leerte no reparo en si en tu relato rozas a un hombre o a una mujer. Lo que me importa es tu pasión, no con quien la compartes. No te leo con la actitud de quien levanta un informe pericial, al igual que tú no escribes con la desgana de un acta notarial. Tú escritura es intensa, eso te identifica, eso hace que no me importe quién compró el ordenador que usa Nicky Sciavo.

      Y es que, si en algo se igualan Nino y Nino Ortea, es que los dos escribimos nuestras impresiones, me gusta llamarlo “epifanías” (vale, suena pedante, pero me gusta) Lo que comentas que te ocurrió con la foto, me pasa mucho: enciendo el pc con una idea clara de lo que quiero contar, incluso lo tengo escrito a boli, de repente escucho una canción o veo algo sobre mi mesa y ¡zas!, mi texto se escribe solo (bueno, lo escribe Nino Ortea)

      Cuando leo a personas como tú, me meto en lo que contais y me veo dentro de vuestro relato, de ahí que suela reducir mis comentarios a enninaciones alternativas o paralelas a lo que compartis. Quizá esperas otra cosa de tus lectores, pero yo leo así.
      Me gusta que quien me lee viva mis fantasías. Es más, me llama la atención cómo de detalles en los que no reparo, el lector se convierte en escritor y desarrolla su propia historia. Lo que no me gusta, ni tolero, es que quienes me conocen por mi nombre real, quienes ignoran mis necesidades materiales, apliquen un materialismo dialéctico para juzgar mis ilusiones. Me ofendían los comentarios de aquellos que me decían lo que tenía que hacer con mi vida a raiz de su prejuicio de mis ensoñaciones. Esa gente que se escribe solidaria y dispuesta a ayudar, pero te vampirizan. Si me quieres ayudar, dame trabajo, no me trates como un mendigo al que das migajas de lo que te sobra. Soy profesor de Inglés y Lengua, contrátame para dar clases a tus hijos, no los mandes a una acdemia. No quedes conmigo para pasar un buen rato, pero no para estigmatizarme definiéndome como un “raro•, un “boemio”, un “vago”…
      Por suerte me he librado de sos opinantes cargantes, tanto aquí como en el asfalto.

      Sigue así, Nicky. Me gusta como eres: libre.

      Nino

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    3. "Es más me releo y disfruto con ello"
      No me canso de encontrar similitudes. Quizá sea mera coincidencia y tenemos más diferencias que nada, pero cuando te leo ZASSSSSSS! salta!

      I dont know if Im free but... when I write... omg! sure I am :)

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    4. Buenos días, Nicky_
      Pues una nueva coincidencia. No sé hasta qué punto somos pocos los que disfrutamos al observar nuestro reflejo en nuestras palabras, o es algo humano pero nuestro lado fariseo hace que lo temamos feo, o más bien vanidoso.

      No oculto que soy un enfebrecido relector de Nino Ortea. Me cuesta entender que personas que se molestan en abrir un blog, darle un acceso público, publicitar sus entradas… luego digan que no se leen, que lo suyo no es bueno comparado con lo que escriben tal y Pascual.

      Pues sí, me releo. Acabo de hacerlo y he acabado avergonzado: ¡vaya cantidad de faltas que hay en mis anteriores respuestas! Creo que no sería una decisión locuela la de volver a la escuela.
      Feliz domingo, Nicky.

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  2. Jjajaja Nno, me sacaste sonrisas con tu entrada, me parece muy simpática y original.

    Dos voces similares, dos mundos paralelos, dos personajes, Nino Ortea y Nino, los dos creadores de textos, de comentarios, de imágenes, de entradas tan originales, que no sabría a quién elegir de los dos jajajajaja.

    Un besazo y gracias por hacerme sonreir.

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    1. Buenos días, María:
      Gracias por tu sonrisa.

      Estoy cansado de oir cómo se me trata como a un mononeuronal, alguien que no sabe desenvolverse en situaciones tan sencillas que parecen “para lelos”, de ahí que en mi venyenloquecimiento blogueístico recurra a mundos paralelos (un secreto, María, iba a llamar a mis minininos “Dumb” y “Dumber”, pero temía que no faltara quien me llamara “Dumbo”, así que deseché la idea)

      Los dos nos damos por elegidos y suertudos de contar con tus lecturas y comentarios. Y como somos dos ninos tímidos, nos sonroja ese bezaso.
      Cosquillas agradecidas, María,

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.