Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

lunes, 24 de octubre de 2016

Se lo escribí a Clarisa



Lo bueno de frecuentar la compañía de personas estimulantes es que te vivifican los sentires. Leer a Clarisa Tomás Campa es siempre un estímulo. Tienes sus palabras a tu alcance, sólo tienes que pulsar aquí http://clarisatomascampa.blogspot.com.es/

http://clarisatomascampa.blogspot.com.es/
El que reproduzco es sólo uno de los palmarios efectos inspiradores que tiene el leer a mi admirada Clarisa.


Buenas tardes, Clarisa:

Gracias por compartir tu poema. Una vez más debo empezar por transmitirte mi más profunda admiración por alcanzar con tus textos el equilibrio entre dos tierras: la evocación de sentimientos comunes y la expresividad de una sensibilidad única.

Quizá empecemos a ser Naturaleza cuando seamos naturales, cuando desaprendamos lo superfluo en nuestros comportamientos y desvistamos nuestros modales de modos amanerados. Quizá, Clarisa, empezaremos a ser Naturaleza cuando mostremos lo natural en nosotros y no el artificio que impostamos para ser aceptados.


No me planteo ninguna vuelta a la tribu, ni mucho menos a la horda; sino que empecemos por aceptar la sencillez de nuestros sentimientos sin necesidad de envestirlos de ambición. Ese comienzo requiere que nos paremos, (auténtico anatema en esta sociedad en la que una persona sin prisa, es tachada de improductiva y el dedicar el tiempo a impregnarte de sensaciones es ridiculizado como una pérdida de tiempo) y sintamos con los ojos cerrados (las apariencias engañan), así empezaremos a sentir la vida que nos rodea y nuestra imaginación nos permitirá formar parte de lo que sentimos.

Creo que la realidad natural no es la que vivimos, puro artificio de convencionalismos y moralinas, sino la que ensoñamos cuando vemos un acto natural que nos deja fascinados. El otro jueves, una chica se sentó a mi espalda en un banco para amamantar a su bebé, mientras lo alimentaba tarareaba una melodía tan inconexa como tranquilizadora. La naturalidad en su comportamiento me hizo sentir una tranquilidad muy humana: ese niño también era mío, me descubrí canturreando a su lado.


Leerte, dejar que tus palabras aviven mis sentimientos es algo natural. Gracias, Clarisa, por compartir tus palabras sin artificio.

Feliz lunes.

7 comentarios:

  1. Sus versos inspirados te inspiraron estas palabras.
    Que notable.
    Saludos.

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  2. Sus versos inspirados te inspiraron estas palabras.
    Que notable.
    Saludos.

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    1. Hola de nuevo, Demiurgo:
      Gracias por tu compañía.
      Aunque escribís desde enfoques e inquietudes diferentes, tanto Clarisa como tú compartís la virtud creativa de tener una impronta que hace que vuestros textos sean diferentes a los de cualquier otro.
      Me gusta leer a clarisa, y además esa lectura es buena para mi intelecto y para mi ánimo.
      Un abrazo, Demiurgo.

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  3. Vine a ver si encuentro compañía! Muy bueno todo lo que compartes! Siempre es bueno leer versos motivadores. Que siga brotando agua de tu fuente insiradora.

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    1. Buenos días, Jackie:
      Gracias por tu compañía comentada.
      Imagino que tienes un blog, ahora paso a saludarte.
      Feliz martes.

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  4. Tus comentarios a lo que escribo, son pura literatura. Pero lo cierto es que si algo admiro en tu blog, son los comentarios entre tus lectores y tú, algo que merecería agrupar como epistolar (o similar) y construir una hermosa novela con las opiniones tan ricas. Las inquietudes compartidas e improvisadas en este blanco espacio tan sano, me parecen de un sincero natural, que no siempre se encuentra.
    Todo lo tuyo me lleva siempre al lado de lo positivo y es muy agradable, pasar por aquí para recibir tanto regalo.
    Quizá con Demiurgo, lo que tengo en común es esa filosofía demiúrgica, la de hacer de la escritura mi religión, aunque yo en verdad, no tengo religión, sino intenciones. Por eso me considero un intento de escritora.
    Gracias a todos los que leéis.
    Vaya un abrazo, Nino.

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    1. Buenos días, Clarisa:
      Mis comentarios son siempre en correspondencia a lo que leo, a lo que recibo.
      Leerte es siempre un estímulo. Tanto en tus libros como en tus textos en el blog encuentro una humanidad desbordante que me ayuda a salir de mi individualismo, a calmar mi perenne sensación de desencanto respecto a nuestra interactividad social. Leerte me desborda en sensaciones que hacen que me quede corto de palabras con las que comentarte, tal y como me acaba de ocurrir ante el poema comentado que acabas de colgar en tu blog. Esta tarde, ya con menos prisas, pasaré a releerte y a comentarte.
      También encuentro en ti, Clarisa, a una escritora exquisita en su trato con las palabras: nunca se me ocurre una manera mejor de escribir lo que cuentas que como lo escribes tú. Haces más por el ánimo a escribir/leer con cualquiera de tus textos (o consejos de lectura de obra ajena) de lo que me han animado los escritos de autores afamados.
      Me enorgullece el que una escritora a la que admiro, y el que una mujer a la que sé tan ocupada, me dedique una parte de su tiempo de lectura. Y. cuando recibo una de tus visitas comentadas mi ánimo se engalana y mi felicidad se viste de fiesta.
      Leer las palabras que me dedicas es sanador: me limpia de todas las estupideces con las que me autoinvisto de pretensiones e imposturas fatuas.
      Gracias, clarisa: ahora y siempre te deseo lo mejor.
      Un cálido abrazo.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.