No puede ser otro y no puede ser con
otra. Reconozco que éste es un caso claro de favoritismo:
Prince es mi artista favorito.
“When Doves Cry” es mi canción favorita.
“When Doves Cry”–“Cuando las palomas
lloran”– aparece en el álbum “Purple Rain”, publicado en 1984 a la
par que se estrenaba la película homónima. Tanto el disco como el film funcionaron
de maravilla en Estados Unidos –donde “When Doves Cry”fue la canción más
vendida del año– y sirvieron para consolidar al artista en muchos mercados
internacionales.
Pese a ser el sexto álbum de Prince, el estudio Warner Bros
no había apostado fuerte por él hasta entonces. Y en mercados como el español nunca
llegaría a hacerlo. En España, Prince fue prejuzgado por su aspecto extravagante. Su música fue oída
de manera ocasional cuando se comercializó como éxito de “radio fórmula”, pero nunca
fue escuchada dada la condición “cantante” de su intérprete.
No pongo en duda el aire “cantante”
de Prince –sus modos y maneras eran inusuales, daban el “cante” por lo
llamativo de su personaje público–. Quizá Prince fuera una persona soberbia –para
grabar “When Doves Cry” no contó con ninguno de los miembros de su
banda, aunque sí que aparecen como instrumentistas en el clip, dirigido por Prince–. De lo que no hay duda
es de que su música es soberbia; y de que cualquiera que lo haya visto actuar
en directo asistió a una experiencia musical grandiosa. Lo vi tocar en Londres,
Madrid y Gijón. En los tres conciertos tuve la impresión de que se había
entregado como si cada espectáculo hubiera sido aquél por el que quería ser
recordado eternamente.
Es mucho lo que Prince significa para mí. Poco
a poco intentaré compartir mis impresiones sobre él.
Gracias por venir y ayudarme a “principear”,
amable bailante, en este primer #LunesConRitmo.
This is what it sounds like “When
Doves Cry”, my dearly beloved venyenloquecidos.