Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Entre arritmias y anacronismos



Hay veces en que creo que el tiempo, no pasa, sino que nos pesa, como esa piedra que dejó desdentado al titánico Cronos.
Aseguran los que no pierden un minuto en imponernos la hora en que vivimos, que estamos en la “Era de la información”, en la que los avances tecnológicos contribuyen a mantenernos conectados con lo amado e informados de lo necesitado.
Una vez más, ni corazón de hojalata y mi cerebro de quita y pon me impiden comprender la verdad de esta aseguración. Quizá también influyen en mi incomprensión el que me conecto a Internet con señal prestada y que mi teléfono no es inteligente, sino un zapatófono de los que regala el Superintendente Vicente a todo agente licenciado con deshonor.




Y es que yo no quería estar con cualquier T.I.A, sino que ser tuyo, Lola. Por lo que en cuanto vi que, sin ningún respeto, me infidelizabas con un vulgar Anacleto, no hice ningún secreto de que me sentía un cateto.
Volviendo al tema del “tiempo que vivimos”, que es pensar en ti y me descentro, creo que sobrevivimos en la época de la desinformación y del desapego. Los teléfonos ¿inteligentes? atontan a muchos adultos, que ven en regalarle un móvil a su hijo impúber una oportunidad para escurrir el bulto de la responsabilidad.
¡Si le tienen más cariño al teléfono que al niño! Están todo el día pendientes de su pantalla, presumen de él ante sus amigos y si pasa un rato sin oírlo se ponen nerviosos y lo miran con rostro decepcionado.
Y en cuanto a lo de que la nuestra es una sociedad informada, creo que el periodismo no está viviendo su periodo más digno, sino uno que oscila entre el tremendismo y el adoctrinamiento. Eso sí, al final todos iguales; ya que tanto los medios de comunicación públicos como los privados son la voz de su amo repanchingado.
En estos aconteceres de llamadas a cuatribanda y mensajes automáticos, tú sigues fiel a tus procederes de hablarme con el silencio de las llamadas perdidas, Lola, mientras pierdo la razón y se me acelera el ritmo cardiaco intentando conjeturar por qué, yo que me vanaglorio como un gran simio, dejo que me trates como al  macaco más nimio.




Entre las arritmias de mi corazón y el anacronismo de mi percepción, no sé de qué te extraña el que no sepa el día en que vivo si no lo desvivo a tu lado.

2 comentarios:

  1. Como canta la Sra. Sarkozy: "L`amour... pas por moi"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gui, mon amie Lucia:
      Les relations amorouses ne sont pas un costume sur mesure pour ce bossu dans un monde rempli d'Esmeraldas rougeoyants; mais je ne peux m'empêcher d'admirer leur marche pour les voir à pied de la tour de la cloche.

      Muchas gracias por tu visita, lectura y comentario, Lucía.
      Os deseo el mejor fin de semana.
      ¡Un fuerte abrazo!

      Eliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.