Ven y enloquece

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miércoles, 6 de abril de 2016

MI nueva PRIMERA VEZ



A mis cincuenta años bien cumplidos, temía que toda experiencia nueva me hablara de pérdidas: de huecos en el armario, de vivencias que ya sólo serán recuerdos y de sufrir achaques donde antes festejaba derroches.

Fotografía tomada de dreamstime.co
Por suerte, las nieblas de la ignorancia se disipan con el viento de la práctica; y así, lo que entre brumas se vislumbraba como una tierra enriscada y hostil, se revela como un terreno donde ya no nos abruman montañas de incertidumbre, sino que nos aturden colinas de sorpresas. Como la de descubrir que a esta vejez indeseada aún la marcan varicelas de la infancia, con sus fiebres por la urgencia y sus picores de lujuria.
En nuestro caminar por la senda empinada de la vejez descubrimos que no estamos tan solos como nos pintan, ya que nunca nos falta el aliento de los seres queridos que, aunque nos acompañen desde el recuerdo, siempre nos dan fuerzas para enloquecer frente a lo injusto de ver que lo que nos frena no son los cincuenta años cumplidos sino que el incumplir un deseo.
Por suerte, ahora ¿y siempre? hay ¿y habrá? primeras veces que, lejos de ser la antesala del último repecho, se acercan a ser el entrada a un mundo de cuento de hada. Por suerte, conocer es conocerse en palabras y actos de otros. Para mi suerte, conozco a Clarisa Tomás Campa y me gusta conocerme en las palabras aliento que me dedica ahora que, pese a mi vértigo, me he animado a ser alpinista de colinas de sorpresas.
Clarisa le ha dedicado esta reseña a mi nueva primera vez.

Gracias, Clarisa. Ahora y siempre te deseo lo mejor a ti y a los tuyos.

12 comentarios:

  1. "las nieblas de la ignorancia se disipan con el viento de la práctica", gran frase, ¡me la apunto! Besos

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    1. Buenas tardes, Ángela:
      Toda gran frase se reduce a un acto simple: aprendizaje. Es mucho lo que aprendo en vuestra compañía.
      Feliz tarde.

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  2. que cerca que estamos en edad master jaja.... y si, lo lindo de esta incipiente vejez es descubrir que seguimos teniendo primeras veces y mas que nada que las disfrutamos... una laegría lo de tu libro y que te lo reseñen además... me voy a ver lo que dijeron, abrazo grande....

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    1. Muy buenas, JLO:
      Quizá el paso del tiempo sea el efecto de la Realidad que más nos iguala, sin que ello quiera decir que nos humanice más (en ese aspecto creo que sólo somos puramente humanos cuando somos niños, luego nos vamos desvirtuando según la sociedad y el entorno ) La edad me ha alejado de prácticas y conductas que creía tan innatas como imprescindibles; sin embargo ahora no las tengo y sigo vivo. Me voy pareciendo a aquellos que sentía diferentes, a esos señores mayores que me parecían tan aburridos.
      No me quejo de cumplir años, lo celebro. Pero ya no soy quien fui; y eso no deja de entristecerme: me gustaba tanto ser quien fui que me cuesta aceptarme.

      Sí todo lo que está siguiendo a la publicación del libro es un regalo, ahora sólo me queda aprovecharlo y mejorar.
      Un abrazo, JLO.

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  3. Creo que casi todos, empezamos a conocernos mejor, en las palabras de otros. Y es un proceso unilateral, como cuando nos miramos en un espejo. Yo aprendo de ti y de muchas otras personas. Sobre todo de aquellas con las que me comunico y nos leemos. Y espero que este aprendizaje me dure toda la vida; vaya, como esas licenciaturas en las que nunca te licencias... je.
    Es extraordinario lo que se puede llegar a aprender de uno y de todo, al leer a otros.

    "Apenas habían transcurrido diez días de su boda cuando mis padres se mudaron aquí. Una muchacha llamada Susana, hija de Antonia, se había ocupado de preparar el lugar para que se convirtiera en el hogar de mis paredes".
    Repito: " el hogar de mis paredes". (de tu texto, páginas sin numerar, que es no hecho de menos. Pero sí curioso, no había leído nunca un libro sin enunciado de páginas. Me encanta descubrir nuevas cosas...)
    Esa frase, la he sentido como algo mío, incluso familiar. Porque ahí ya estás hablando de ese "aislamiento", del narrador de esta historia. Y, ahí, empieza a rasgar la melancolía en las paredes...
    "Ay, in the very temple of Delight
    Veil'd Melancholy has her sovran shrine"...


    (yo, lectora, ya voy viéndome en el espejo)... Ahí, se aprende. Yo aprendo.(Son muchos detalles los que nos pueden lucir, a través de leer a otros, sí...)
    Y por cierto, lo de no ir numeradas las páginas, no es una queja ni inconveniente. He aprendido a leer sin contar. Sólo leer, leer...

    Estoy encantada de leerte, así, cuando quiera. Gracias, Nino, por todo lo que aportas, aunque tú no lo sepas.
    Buena cosecha! Gracias.


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    1. Buenos días, Clarisa;
      Permíteme que empiece mi respuesta contándote una ninoexperiencia:
      De cara a entender mejor lo que esperamos los lectores en una novela, me he apuntado a un club de lectura con el objetivo de escuchar y aprender, he tenido la suerte de que son personas muy diferentes entre sí y algunas son muy claras en sus gustos y fobias (el único pero es que son todo mujeres, con lo que me falta la perspectiva de mi género). Sin entrar en detalles aburridos, hay un aspecto que me llama la atención en estas empedernidas lectoras: no buscan conocer a otros, sino que reconocerse. Analizan la ficción desde sus experiencias y si lo narrado no se ajusta a lo vivido (es decir a sus recuerdos) es algo que muchas señalan como crítica. Sólo indicarte que esto lleva ocurriendo desde la primera obra; “Hambre” de Hamsun Knut, con la que ya surgieron voces que echaron de menos un contenido “realista”. Mientras que a mí me resulta tan real que no concluí su lectura.

      Gracias por tu lectura atenta de “Castigado a vivir” y por este comentario. Tengo pensado compartir lo que estoy aprendiendo de vuestras palabras y a la vez explicar las mías. “Castigado a vivir” forma parte de una novela que acabé de escribir hace un par de años. La escribí a boli, de una manera tan desordenada como nos llegan los recuerdos. El texto ha cambiado bastante desde su original. Entre otras alteraciones he intentado dotar a la narración de un mínimo orden cronológico, aunque no quise numerar las páginas ya que yo no lo haría si estuviera escribiendo mis memorias. Es más, no numero lo que escribo y no me fijo en el número de las páginas de un libro que leo. Pero creo que debería hacerlo al publicar, ya que no eres la primera persona que me comenta la falta de una paginación numerada. Es algo que tengo que decidir y que ya comentaré de cara a la segunda parte del relato.

      ¿Y qué te digo más allá de GRACIAS? Es algo que también tengo que decidir, quizá inventar; un adjetivo que sustantivice el agradecimiento y orgullo que siento hacia quienes me acompañáis.
      Un fuerte abrazo, Clarisa.

      (…)“I was feeling kind of seasick
      but the crowd called out for more
      the room was humming harder
      as the ceiling flew away.” (…)
      "A Whiter Shade of Pale”, Procol Harum.

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    2. Te salió la vena roquera, je. Qué belleza de letra y música, su canción de culto a través de los años (dese 1967). Letra de un poema de Keith Reid. También ganó, junto con “Bohemian Rhapsody” de Queen, el premio Brit por Mejor Pop Británico Sencillo entre 1952-1977. (¡Qué maravillosa Wikipedia!) Feliz domingo! https://www.youtube.com/watch?v=obqtcVe2ZMo

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    3. Buenas tardes, Clarisa:
      Por esta vena roquera, como mucho de lo que en mí vale la pena, corre sangre de mi madre Elena.
      Esta era una de sus canciones favoritas; y al escucharla SIEMPRE me acuerdo de ella.
      “Bohemian Rhapsody” es una maravilla de composición instrumental y vocal, creo que es difícil escucharla sin sentirse impelido por su impulsividad y calmado por su emotividad.
      La existencia de la Wikipedia es un acto de amor, unas veces perdido y siempre desprendido. Es de esas obras que muestran lo grandioso de la generosidad humana.
      Está siendo un buen domingo, confío en que el vuestro también lo sea.
      Un abrazo, Clarisa.

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  4. NIno, a los cincuenta aún no nos arrugan el miedo. Pa lante que pa tras asutan, dice por aquí un refrán. Recuerdo un amigo, que por circunstacias, vive en otro lugar, con el cual fuimos "serenateros" de profesión, teníamos un dueto muy bien logrado, que me decía, quiero vivir hasta bien viejito, pero con la capacidad de pensar y movilizarme, Y tua penas entras en la segunda juventud. MI abrazo y aprecio. Carlos

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    1. Buenos días, Carlos:
      A mi miedo lo visto de prudencia y paseo así, envestido de impostura, por los altos salones de costuras de la vida.
      No lamento envejecer, me sorprende hacerlo, pero sí que me quejo de la decrepitud física, de ya no ser quien fui.

      Por suerte, la energía de la ilusión frena el desgaste de los años.
      Por suerte, puedo hacer mío el dicho de “¡A la vejez, viruelas!”.
      Feliz sábado, Carlos.

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  5. Espero que tu novela tenga mucho éxito, se lea, se disfrute y te llene de satisfacción. Media vida Nino vivida...lo bueno está por llegar, quedan muchos años por delante, vamos a por ellos.
    Un abrazo.

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    1. Buenas tardes, San:
      Gracias por tus buenas palabras y mejores deseos.
      Sí, pese a su condición fallida, la publicación de “Castigado…” me está llenado de satisfacción. Disfruto con vuestros comentarios y del éxito de haber dejado atrás mis miedos. Si no caigo en el desánimo, no tardaré en publicar más obras que no me atrevía a compartir. Con suerte, ésta será la primera de muchas satisfacciones creativas.
      La edad no tiene piedad ante el espejo, pero sí consuelo en la impresión: lo que frente al cristal parece un exceso de grietas, sabe a poco en un corazón que se siente primerizo. Muchos o pocos, me gustaría que mis años por vivir fueran apasionantes. Cualquier cosa menos aburrirme con la vida.
      Feliz domingo, San.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.