Hoy
tengo mucho que celebrar; y no se me ocurre nadie mejor que tú para compartir
mi ‘aquíseguir’. Gracias por el regalo de tu compañía.
Imagen tomada de detallesymas.es
No
importa si hay quienes ven como un delirio el espejismo que celebramos.
A
estas alturas tengo comprobado que el Infierno son los demás que en su delirio
nos hacen sentir de más. Delirio es hacer lo que haces porque te toca, porque
es lo que se espera de ti o porque así te desfiguras en la forma de persona
formal.
Lo
nuestro es un espejismo, o la ilusión de unos ilusos que no pueden evitar
ilusionarse ante lo ilusionante. Quizás al resto les parezca ilusorio: pero lo
que cuenta es que a los que sumamos nos resulte estimulante.
¡Gracias
por hacerme feliz con el regalo de tu compañía! 😍
En las
distancias cortas los actos fingidos se notan, pero muchas veces recurrimos al
autoengaño vacío, disfrazado de esperanza y confiamos en estar equivocados en
nuestras percepciones.
Imagen “pexels-sebastiaan9977-1311587-1536x1024” tomada de Internet.
En la escritura creativa ese vacío expresivo
disfrazado de aparatosidad formal es algo evidente, y más entre aficionados
sencillos como yo, carentes de ingenio subyacente. Todos conocemos a personas
vacías que intentan ocultar su nada bajo un velo de palabras impermeables al
sentimiento.
Mi vida será buena mientras siga siendo sencilla.
Incluso cuando vivía deprisa, mi vida no era complicada.
Gracias por llenar mi vacío, amable leyente. Confío en
nunca decepcionarte.
Status Quo - Whatever You Want(Just Doin' It Live)
Este
blog persiste por mi voluntad de resistir, pero a la vez porque otras personas dais
sentido a su existencia. Este blog no sería de no ser apreciado por una
selección de personas abiertas de ánimo y ágiles de mente como tú, amable
leyente.
En el poema “La Odisea”, ‘Ulises’ tarda 20 años en
regresar a Ítaca.
Tras 18 años de
navegación narrativa, este blog se mantiene a flote gracias a que le permitís
hacer puerto en las costas de vuestra atención. Vuestra compañía, tanto la de
los presentes como la de los ausentes, es el estímulo de brisa fresca que
impulsa mis velas creativas más allá del acá de Ítaca.
Muchas gracias
por vuestra estimulante compañía, amables leyentes.
La Blogosfera está repleta de espacios
donde la ignorancia tiene seguidores y la vulgaridad marca tendencia. De blogs
escritos que dan pena y en los que se presentan como “poemas” textos pergeñados
sin sentimiento, ritmo o expresividad. De blogs en los que se escriben
“relatos” con los que su escriba nos aburre un rato. De blogs en los que se
pegan reflexiones “personales” copiadas con desapego a otros. De blogs para los
que la existencia inquietante de la Inteligencia Artificial no conlleva ninguna
amenaza, ya que en ellos la inteligencia se pinta en lontananza y el artificio,
en el frontispicio.
Ni este blog es artificial ni este escriba
practica el artificio. Este blog —bajo cualquiera de los títulos que ha
conocido en sus casi 18 años de continuidad creativa— es un trabajo de
resistencia, no un ejercicio de resiliencia: soy tozudo, por lo que no me
adapto, sino que persisto. Y la
persistencia de este espacio se debe a que tú le das espacio en tu vida, amable
libreleyente.
Mi principal plan de futuro es
perfeccionar el presente.
Más que viejo de cuerpo, estoy
desgastado de órganos vitales; pero en lo vital en el ánimo, estoy fuerte y con
ganas.
Estoy volviendo a vivir mi vida, a la
que renací sin haber llegado a morir. Lo que debo evitar no son las adicciones,
sino los vicios. Después de todo, la mayor adicción es la que siento a la vida
y me aferraré a ella hasta mi último suspiro.
Este blog es una fuente de vida: no debo
abandonarlo, sino mantenerlo vivo.
Gracias, amable leyente
venyenloqueciente, por tu estímulo vivaz.
Es una suerte el contar contigo en mi vida. Me animas a mejorar como escritor y a humanizarme como persona. Confío en no decepcionarte en lo personal ni en lo creativo.
Mi caminar es caprichoso, pero no antojadizo. Y me lleva al encuentro en ese “nosotros” que Tú y yo conformamos al escribirnos y leernos. El valor, en la vida y en los sueños, se demuestra con actos que prueban nuestra valía personal. El que salgas de la lectura anónima y te acerques a la compartida es un acto de valentía frente al confort de la indolencia; y un gesto con el que me revigorizas. El que tú, amable comentarista, me dediques tiempo y aprecio me anima a seguir avanzando en este camino venyenloquecido que hace años emprendí para alejarme de la soledad.
El valor creativo para seguir recreándome en tu compañía me lo da el saber que una persona de tu valía me confía su tiempo y atención. Valía que conviertes en ánimo al apalabrarla en tus comentarios. Te pido disculpas por los exabruptos con los que, con cadencia esporádica,
una persona con mucha cobardía intenta envilecer tus nobles palabras. Espero que
entiendas que no establezca filtro a los comentarios, ya que entiendo que de
hacerlo transmitiría desconfianza hacia quienes, como tú, sólo siento
agradecimiento.
Si creo en mí heterónimo, es gracias a que tu ánimo no me hace sentir un escritor anónimo.
¡Gracias por venir y hacerme enloquecer, estimulante comentarista!
Alabama 3 - Woke Up This Morning | Belladrum 2023 | BBC ALBA
Me levanté esta mañana y descubrí que el sol que nos estaba siendo tan esquivo había venido a visitarnos. Me puse contento y empcé a cantar olvidando mi mal aliento:
"I'm gonna take you down, deep down to the frontline... (Deep down)"
Como buena mañana norteña, el cielo presentaba sus claroscuros, lo que me permitió salir con una chaqueta por alforja en la que guardar dos pares de gafas –prolectura y antisol–, un botellín con agua, un lápiz y una libreta –por eso de si mi divagar me acercaba a algún parnaso creativo–. Ahora que, pese a mi inmadurez, me encamino a hacerme viejo, suelo salir de casa tan equipado que en vez de irme de paseo parece que me voy a Borneo.
"Woke up this mornin', got yourself a gun. Your mama always said you'd be the chosen one."
Estaba sentado, absorto en mis ensoñaciones, cuando alguien pronunció el nombre por el que figuro asentado en el registro civil. A la tercera citación, me di por aludido y miré al invocador, temiendo que fuera alguno de aquellos señores vestidos de chándal que merodeaban por el parque; y que me estuviera retando a echarle una carrera, por eso de quedar bien ante sus nietos.
Quien me habló era un antiguo compañero de instituto, que se había convertido en turista accidental de su antigua ciudad. La celebración este domingo de un atractivo partido de fútbol lo había atraído a Gijón antes de lo previsto.
Tras haberme recordado quién era (él), se olvidó de preguntarme cómo estaba (yo).
"When you woke up this mornin' and all that love had gone."
Mis tripas empezaron a avisarme de que llegaba el momento de irme a casa, para no tardar en saborear la comida de desenlatada que debía recalentar. Así que rechacé la invitación del aparecido a ir a compartir unas sidras; y, tras desearle un buen día y un mejor regreso a su casa, me despedí sin mostrar intención de saber más de él y de sus treinta años de gloria que aún le quedaban por glosarme.
El desconocido se ofreció a acompañarme un rato, así que opté por tomar el camino de vuelta más corto. Me habló de forma apurada sobre su vida exitosa y de su glamurosa esposa, a la que me presentaría la próxima vez que nos volviéramos a ver. Llegados a mi portal, intentó seguir aireando éxitos, entre los que no estaba el de lograr atrapar mi atención.
"Your papa never told you about right and wrong."
A mi hambre de fiambre se unió la urgencia por ir hogaño al baño –que como ya no soy aquel alumno hirsuto de instituto al que mencionaba el desconocido, mi cuerpo cincuentón encuentra difícil frenar la micción–, así que tras una brusca despedida me fui sin tiempo para aceptar su sugerencia de intercambiar nuestros números de teléfono, que el muy alegre tenía toda la pinta de ser uno de esos hombres felizmente casados que no se cansan de mandarte por WhatsApp, a escondidas de sus esposas, videos de jovencitas gozosas de no estar unidas a él.
No sé por qué me acordé del fallecido James Gandolfini. Más bien de la psiquiatra que oía sin escuchar sus confesiones en la teleserie «Los Soprano». Quizá, al final, la vida sea un sueño; pero hay momentos en los que escuchar la de otros se convierte en pesadilla.
"Yeah, I know you, you just can't help yourself, yeah."
Golpes Bajos - Tendré que salir algún día - En Vivo
Dada mi vida sin excesivas obligaciones, disfruto de bastante tiempo
cualitativo. Para protegerlo he tomado decisiones vitales que hacen que mi vida
muestre limitaciones en lo material y en lo social. Esta protección ha
provocado un aislamiento de los demás, privarme de algo tan humano como es
socializar con tus semejantes. Habitualmente, la compañía de mis congéneres me
aburre, molesta o irrita. Siento un gran desencanto social. Desencanto que me ha
ido convirtiendo en misántropo.
El haber recibido un comentario de mi amiga Flor me ha hecho reparar en esta conversión. Confío en estar aún a tiempo de
frenarla. De entrada, dentro de la tendencia a formular propósitos de enmienda
tan propia de estos arranques de año, me he propuesto acordarme de habilitar la
opción de comentarios en las entradas que comparta. Publicar en este bloc
digital es uno de los pocos actos comunicativos interpersonales que he
realizado desde que ha comenzado este año.
Gracias por el estímulo de tu compañía, amable leyente.
El diablo dijo no – Orquesta Mondragon℗ 1984 EMI-Odeón, S.A.
Buenos días:
Hoy
tengo mucho que celebrar; y no se me ocurre nadie mejor que tú para compartir
mi “aquíseguir”. Gracias por el regalo de tu compañía, amable leyente.
No
importa si hay quienes ven como un delirio el espejismo recreativo que
celebramos. A esta altura vertiginosa de mi vida achacosa tengo comprobado que
el Infierno son los demás que en su delirio nos hacen sentir de más, para así
arrojarnos al pozo del sollozo.
Delirio
es hacer lo que haces porque te toca, porque es lo que se espera de ti o porque
así te formalizas en una forma de persona formal. Lo nuestro –este flujo de
palabras– es un espejismo celebrante, o la ilusión de unos ilusos que no pueden
evitar ilusionarse ante lo ilusionante de seguir a lo nuestro en vez de a lo
suyo. Quizás al resto les parezca ilusorio: pero lo que cuenta es que a los que
sumanos nos resulte estimulante.
Con
las caídas y recaídas que conlleva la debilidad frente a lo eterno, ¡aquí
estamos, tan firmes como una veleta al viento! Así que cuidado con apagar la
vela de la tarta de un soplido, pues podríamos acabar donde anida el olvido.
Más vale hacerlo con un susurro, para que nuestro destino no acabe en sus manos
como un churro.
El
caso es que, para mi sorpresa, hoy cumplo 58 años. Tú ya los has cumplido o los
cumplirás. En todo caso: