Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ya está disponible en Amazon mi antología «Nada ha sido probado». Gracias por vuestro interés.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Sobre la película "Blood Father"



Título original: Blood Father
Productora: Why Not Productions
Director: Jean-François Richet
Guión: Peter Craig, Andrea Berloff - Adaptación de una novela de Peter Craig.
Reparto: Mel Gibson, Thomas Mann, William H. Macy, Elisabeth Röhm, Ryan Dorsey, Diego Luna, Erin Moriarty, Michael Parks, Dale Dickey, Raoul Trujillo, Richard Cabral, Tait Fletcher, Daniel Moncada, Katalina Parrish, Luce Rains
Sinopsis
Después de que su novio traficante de drogas le tienda una trampa tras robar una fortuna a un cártel, Lydia (Erin Moriarty), una joven de 18 años, se ve obligada a escapar. En su huida, solo encontrará un aliado: su desastroso padre, John Link (Mel Gibson), un borracho, ex convicto que desea ejercer de buen progenitor. Ahora tiene la oportunidad de hacer lo correcto y salvar la vida de su hija, aunque ello ponga en peligro la suya.


Me ha gustado el film Blood Father.

Ante todo es una película de acción, muy entretenida, que cuenta con un guión sólido y una realización ágil.

Tiros, motos y violencia conforman el sólido trípode que sustenta su narrativa visual, tal y como se nos promete en su campaña promocional. Y, lo reconozco, respeto a quienes cumplen sus promesas: de ahí mi respeto hacia Blood Father.

El realizador, Jean-François Richet  recurre a un ritmo climático, no efectista, en la planificación de las secuencias y a un uso expedito del encuadre en las escenas; recursos con los que logra que nuestra atención cabalgue a lomos del interés durante la aproximada hora y media de metraje.


La venganza –no entendida como un plato que se sirve frío, sino que como un acto que se realiza con la sangre en caliente– es  el tema que aúna un argumento donde junto con un reflejo amargo del determinismo social, aparecen destellos de lo extraño de los vínculos de sangre.

Mención aparte merece el  resolutivo “mad dad”, interpretado por un Mel Gibson en pleno viaje de ida y vuelta del Infierno al que lo han enviado su carácter violento y la mojigatería social. Tras ver la película me ha invadido la curiosidad por saber las verdaderas razones por las que el director George Miller lo dejó atrás en su furioso regreso a la carretera con la cuarta entrega de Mad Max.



Blood Father es una película con tiros, motos y violencia; pero también es una historia que reconfortará a quien, como yo, sienta que, mientras tenga sangre, no dejará ninguna afrenta sin venganza.

10 comentarios:

  1. Bueno, habrá que ver esta película con la presencia de Mel Gybson, que se había dado en descanso, pero que ahora vuelve. Deseo ver la película. Por aquí no ha llegado, pero a los DVD de los piratas si, y sino queda otra alternativa, será por ahí, para verla. UN abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, Carlos:
      Gracias por tu comentario.
      "Blood Father" es una película que en muchos mercados se está comercializando como "video por demanda" a la quez que en DVD, quizá sea ése el caso de colombia.
      Feliz fin de semana, Carlos.

      Eliminar
  2. La acción mueve la esencia de nuestras días, tus palabras me alientan a anotarla en mi lista!

    Un abrazo y buen fin de semana Nino

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, AtHeNeA:
      Tienes razón, pero quizá la inacción es lo que nos define como sociedad.
      La película es algo violenta pero bastante entretenida. Además de en los cines, se puede ver (creo) que en pago por visión. Ya me cuentas.
      Feliz domingo soleado, AtHeNeA.

      Eliminar
  3. El otro día justamente veía la entrevista de Mel Gibson en la Muestra del Cine de Venecia, y puse esta película en mi lista de "ir a ver..."

    La venganza, todo un tema... creo que es algo que ni siquiera se puede racionalizar, porque son acciones que no se piensan... en lo personal, más allá de la rabia, de la impotencia y las heridas, del momento, haya pensado en "vengarme", en pagar con la conocida moneda del "ojo por ojo"... no me sale... lloro, me muestro razonable, me desgarro, me muestro superior, me quiebro en miles de pedacitos... y finalmente me curo, y comienzo a sentir indiferencia... y con los años he aprendido que es lo peor que puedes dar a un ser humano, tu total y absoluta indiferencia... y entonces, no hay venganza mejor.

    Un besote y buen fin de semana!

    (Por cierto, esta mañana comencé la tercera parte de tu novela y uffffff... ya el inicio me mató! ...pero voy por más!!!)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, Alma:
      Curiosamente, Mel Gibson nunca fue un actor de mi devoción, me podían gustar algunas de las películas en las que aparecía, pero nunca me gustaban sus interpretaciones. Pero “Apocalypto” me fascinó y, desde que ha caído en desgracia, la verdad es que le he cogido gracia.
      Yo entiendo/ejerzo la venganza como un acto de respuesta inmediata, en algunos casos impulsiva (en estos casos, los actos de venganza suelen ser resolutivos)
      Creo en la venganza, no en el rencor de toda una vida. Otra cosa es que tras sufrir una agresión anímica, muchas veces el desprecio o desinterés hacia el agresor estarán siempre ahí. Una de las mejores venganzas es la buena memoria. De hecho, quizá las mejores armas para la venganza sean un papel y un boli: apuntar como viviste una agresión y describir cómo te sentiste justo en ese momento, es la mejor manera de entender tu reacción.
      La indiferencia (la sentida, no la fingida) es quizá la mejor venganza que consolida el paso del tiempo, pero sólo la veo eficaz contra los miserables que llegaron a apreciarnos y saben que nos perdieron en su vida. Contra los abusones, lo mejor es una respuesta enérgica que haga que quien no nos tuvo respeto, nos tenga miedo.
      Y las cosas aún empeorarán más para Fer, pues se verá obligado a dar muerte a…
      ¡Gracias Alma por tu lectura animosa de mi trilogía! Confío en que su final no te decepcione.
      Un fuerte abrazo y mi sincero agradecimiento.

      Eliminar
    2. Coincido plenamente en que una de las mejores venganzas es la buena memoria...
      Con lo de Mel Gibson, creo que siempre le han dado mucha más "prensa" a sus roles "secundarios"... a mí el que más me impactó, que creo es cuando comenzó a dirigir, fue el del Prof. Mc.Leod en "El hombre sin rostro"...

      Y por tu novela, no tenés nada que agradecer, es un placer, de verdad... besos y que tu semana inicie de la mejor manera!

      Eliminar
    3. Buenos días, Alma:
      Sí, creo fundamental el no hacer nuestras las palabras del enemigo, el no usar sus expresiones denotativas para definirnos, aunque sea para criticar sus palabras. La venganza (en términos cotidianos) es tan sencilla como reafirmarnos en nuestros actos cotidianos (es indiferencia que mencionabas con anterioridad) y recordar nuestra verdad sobre lo que ocurrió (el cuándo, cómo y dónde se nos hizo/dijo eso que sentimos como agresión) pues el paso del tiempo y sobre todo la poca importancia en nuestra vida de esos agresores puede hacer que dudemos de lo que pasó. La memoria y un buen boli apuntador son nuestras mejores ayudas.
      Sí, en esa peli, el desfigurado Gibson actúa y dirige, en su momento me resultó entretenida y me agradó el que no fuera ñoña en lo relativo al tránsito adolescente.

      Es todo un estímulo como fabulador y una suerte como persona el contar con tu atención lectora y tu compañía comentadora, Alma.
      Feliz semana.

      Eliminar
  4. Un argumento para que Mel Gibson se luzca. Un antiheroe que tiene que salvar a la hija. Me gusta. Son efectivos esa clase de personajes.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      Sí, últimamente encuentro a Mel Gibson muy resolutivo en este tipo de personajes de antihéroe y no en aquellos que interpretaba de héroe de acción.
      Gracias por tu comentario, Demiurgo.
      Feliz domingo.

      Eliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.