Hola:
Ocho años
atrás di un paso adelante y me decidí a abrir este blog, para el que tomé
prestado el título de una fantástica antología “prestosa” de relatos de Fredric
Brown.
Aquí sigo,
entre mis ganas y desánimos, compartiendo mis ensoñaciones que siempre temí que
al compartirlas resultaran ser absurdas, meros cuentos marcianos, pero con las
que logro comunicar más allá de mis limitaciones, y lo logro para sorpresa
propia y de los que no me sois extraños.
Aquí sigo,
gracias a vosotros que me acercáis de mi alejamiento voluntario y recurrente de
un Internet hacia el que, quizá, el origen de mi recelo se deba a que siempre
se escapa a mi capricho.
Aquí sigo, con
la intención de volver pero sin imponerme cuándo ni cómo. Quizá lo haga en alas
de una música del azar tan imprevista como la que ha sonado hoy, mientras
buscaba información sobre el cineasta John Carpenter en la biblioteca de Gijón
Sur y, casualmente, he acabado leyéndome y cayendo en la cuenta de que hoy hace
nueve años que empecé a contar mi cuento.
Una vez más:
Gracias por venir y enloquecer.
Os deseo salud
y suerte a todos.