Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ya está disponible en Amazon mi antología «Nada ha sido probado». Gracias por vuestro interés.

domingo, 15 de febrero de 2009

BaUt: Prólogo 2 / 4


-->
Y todo ello pese a que hay nombres cuya mera mención pone sobre aviso incluso al hombre más memo; por eso, las mujeres portadoras de ciertos patronímicos suelen ocultarlo bajo un apodo, mote o alias.
Vamos, que no es lo mismo que una chica te diga “Me llamo Dolores”, a que te susurre “Hola, soy Lola”.
En el primer caso te estaría avisando de lo que te espera si finalmente te animas a competir con su cigarrillo por rellenar la comisura de sus labios; en el segundo ocultaría, bajo el velo de su apodo, el doloroso final que te traerá intentar convertirte en el cinturón que bordea sus caderas.


Obviamente, dada su condición de depredadora de la especie, utilizará el señuelo del alias. Tú, mientras, quedas absorto por el sensual espectáculo que adopta su boca al pronunciar tan redondo nombre, y desistes de intentar saber qué apelativo real se esconde tras su sobrenombre.
¡Pensar! ¡Coño ni que eso hiciera falta en algo tan sencillo como la selección natural de pareja! ¿Es que acaso piensan los perros mientras se acercan, menando el rabo, a su perrita? ¿Por casualidad alguien ha visto a un elefante preguntarle a su elefantita el nombre, antes de ponerse a balancear sobre la tela de una araña? ¿O es que alguno cree que, si nos parásemos a pensar, abandonaríamos la seguridad del yo para adentrarnos en la quimera del nosotros?





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.