Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

miércoles, 30 de julio de 2008

Lección de anatomía narrativa01


Para los que llegan tarde


Espero que los novicios en la obra de Alan Moore, hallen útil este breve repaso a su extensa producción.
 





Nacido el 18 del XI de 1953 en Northamton, Inglaterra, Moore no entra en el mundo del cómic hasta 1978; comenzando a realizar, bajo seudónimo, modestos trabajos incluido el dibujo. Destaca su tira diaria Maxwell, The Magic Cat, comenzada en 1979 para el periódico Northamt’s Post.
Moore centrado en las labores de guionista, desarrolla historias para 2000 A.D. o Dr. Who Weekly, entre otras publicaciones. Para Marvel UK. trabaja en series como Capitán Britania o Star Wars: The Empire Strikes Back Monthly.
Ya en 1982, trabajando en Quality Communications, desarrolla historias para Marvelman, personaje clásico británico colaborando entre otros con Alan Davis; con David Lloyd creará V de Vendetta. Ambas series publicadas en la revista Warrior, serán finalizadas por editoriales americanas.
Eclipse continuaría con la publicación de Marvelman, aunque bajo el nombre de Miracleman. Comentar que cuando Alan dejó la serie en el número 16, los guiones pasaron a ser desarrollados por Neil Gaiman. El que Marvel forzase un cambio en el nombre de la serie, provocó que en lo sucesivo Moore se abstuviese de trabajar para la casa de los mutantes.
En 1984 comienza su labor para DC, guionizando La Cosa del Pantano desde el nº20 al 64. De sus restantes trabajos para DC hasta 1988, destacamos Batman: La Broma Asesina junto con Brian Bolland; la unión con Dave Gibbons tanto en Superman (El hombre que lo tenía todo y ¿Qué le sucedió al hombre del mañana?) como en Watchmen; así como la finalización y reedición en color de V de Vendetta .
Un problema sobre derechos de autoría de personajes, que DC se negaba a reconocerle a menos que trabajase en exclusiva para ellos, provocó su salida de la editorial a la que juró nunca volver.
Moore se embarca en proyectos personales, en muchos casos impulsados por su propia editorial Mad Love y que frecuentemente quedan incompletos. Obras como Shadow Play: The Secret Team o Big Numbers, cuentan con Bill Sienkiewicz. Destaca también A Small Killing ilustrado por Oscar Zarate. En 1993 Moore regresa al cómic mayoritario, guionizando historias para Image en series como Spawn o Wildcats. Desde 1996 acompaña a Rob Liefeld en sus proyectos editoriales, destacando su trabajo en Supreme. 1998 será un año decisivo en su carrera, crea su línea editorial America’s Best Comics (A.B.C.) para WildStorm y finaliza su trabajo en From Hell junto a Eddie Campbell, con el que en 1999 desarrollará la adaptación al cómic de su espectáculo mágico The Birth Caul.


ADELANTE

2 comentarios:

  1. Buenas, me he leído el artículo enterito y a las 0:30. Es un trabajo de chinos, enhorabuena por la constancia, cosa que a mi me falta. Y hablando de falta de constancia, tu post sobre el salón de Avilés me ha servido de algo: saber las fechas para las que debería de tener dibujadas algunas páginas.

    Un apunte, para estar a la moda, deberías de firmar tus posts como "iNino", o si acaso, "iKong", es que así, serás más alternative y cool.

    P.D: vaya como está Gijón con el calor, y vaya mal que estoy yo. Espero que llegue pronto el otoño y se tapen de una vez.

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  2. ¡Hola, aquel que camina durante el día entre las pellejudas!
    El artículo fue agradable de escribir en su momento. Está desfasado, no tanto como si lo hubiera hecho sobre Bendix, pero bueno, probablemente lo complete en alguna otra realidad espacio-temporal.
    Sinceramente creo que deberías ponerte a dibujar. la implicación en un proyecto creativo nos aleja de delirios de soledad.
    Muy bueno lo de "iNino" y "iKong" ¿Me lo puedo quedar?
    Ya sabes que cómo estoy visto entre alternativos y progres, así que lo usaré en los bailes del INSERSO.
    Pues sí. Llega el verano y ya la liamos. Moscas y mosquitas empiezan a atacar. Nunca aprenderemos... no se ponen así para que las miremos, si no para ventilar su yo interior.
    ¡Di que sí! ¡Que llegue el otoño! Ya no puedo con la tortículis.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.