Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

lunes, 8 de diciembre de 2014

A lo loco se revive mejor (Nino has entered the building!)



¿Conoces, estimado lector, alguna expresión alegrante asociada al adjetivo “cuerdo”?
¿Ha dejado huella en ti alguna pasión sensata?, ¿celebras el haber compartido con sus amigos una pléyade de noches formales?, ¿te anima el saberte invitado estas Navidades a un sinfín de fiestas prudentes?...


Sin ir de fuenteovejunero, mis cuatro respuestas a estas preguntas van todas a una: NO. Sin embargo revivo, e incluso deliro, el placer de algunos amores locos, muchas noches enloquecedoras y bastantes fiestas locuelas.
Vale, de acuerdo, quizá te sean de grato recuerdo esas reuniones donde se celebraba la onomástica de su señora suegra; o aquellas en las que tu jefe anunciaba que la subida de su sueldo y no la de sus subordinados, ahora desempleados. Pero yo no hago memoria, buena o mala, de tales situaciones; o quizá no quiera hacerlo, por eso de no ponerme tontuelo.

El caso es que durante un tiempo, que viví como una eternidad, he estado alejado de este blog por una serie de circunstancias personales, entre las que, quizá, la más publicitable sea que he contado con un trabajo, de esos con horario partido y sueldo repartido.
Mi pizca de cordura, que por tener la tengo aunque no aliñe con ella la salsa vital, se alegró de la oportunidad laboral y se alegra de la retribución salarial. Mi demasía irreflexiva celebró el final del contrato como el de una condena. Y es que aquél era un trabajo de los que sustantiviza su sinónimo “tajo”, ya que supuso un corte con (casi) todo lo que da significado a mi vida.

Una vez más, me siento más cercano a mi parte inconsciente que a la sensata. Veo, y sufro, cómo mis decisiones me han ido limitando en lo social y personal; pese a ello, prefiero tener tiempo para soñar que para aburrirme. Más pronto que tarde, temo que llegará una época amarga en la que me arrepentiré de mis errores, ahora sigo paladeando mis caprichos. Frente a lo incierto del porvenir, quizá acierto al no preocuparme por lo que está por venir. ¿Quién sabe lo que me deparará la vida, si ni siquiera sé si la viviré mañana?
Lo que sí sé es que me sentía loco por volver.
Lo que sí sé, estimado lector, es que debo darte las gracias por venir y enloquecer.


16 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Buenos días, El-la Elle:
      Las emociones son fuentes cuando su fuente es el placer.
      Gracias por tu lectura y comentario.
      Nos leemos.

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  2. las decisiones tomadas son lo mejor que uno piensa en ese momento, sin arrepentimientos... mañana es mejor dice Spinetta en una canción.... y es así.... a poner huevos diríamos acá...

    y enloquece! que está buenísimo también...

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    1. Buenos días, JLO:
      Spinetta es un universo, el alfa y omega donde uno puede encontrar la música que quiere escuchar, las palabras que necesita oír o las sensaciones que busca compartir. Gracias por acercarme a él.
      Sí, conservar la capacidad de decidir sobre lo que nos afecta (o, al menos, mantener vivo ese espejismo) es fundamental para esta travesía desértica de oasis en oasis.
      Aquí decimos “poner el huevo” (me temo que somos menos (re)productivos)
      Un abrazo, JLO.

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  3. Nino, aunque ahora tengas menos tiempo para estar por aquí, tienes que sentirte muy feliz de haber conseguido un empleo, yo no puedo decir lo mismo, que soy desempleada y además de larga duración, ójala pudiera hacer una entrada para decir que apenas dispongo de tiempo debido a que he encontrado un trabajo y me tiene ocupada, pero no creo que me caiga esa breva, no están los tiempos como para encontrar trabajos, aunque sean de jornada partida, más cuando ahora son trabajos de media jornada y sueldos miseros, y quiénes los han conseguid se pueden dar por satisfechos, porque encontrar un empleo, por muy precario que sea en España, no deja de ser un empleo, aunque no dé ni para los alimentos de primera necesidad.

    Disfruta de tu tiempo libre, y si es escribiendo para deleitarnos con tus textos, mejor que mejor, porque cuando publicas, date cuenta que haces bien, a mí me sacas sonrisas con tus textos, y conseguir hacer felices a los demás, es lo mejor que se puede hacer, eres tu tipo original, y por eso me gusta venir a leer las sorpresas que nos deparas en tus entradas.

    Biennn por volver aunque sea a ratitos.

    Un besazo.

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    1. Buenos días, María:
      Gracias por tus palabras de comprensión. Creo que nuestro principal problema como sociedad es que hemos perdido la conciencia de clase, quizá porque es de lo primero que se ocupan de quitarnos en la escuela: si entre los iguales no nos ayudamos, ¿cómo vamos a esperar que los ajenos nos comprendan?

      La situación en España es de saldo de derechos y oportunidades de abusos. Por suerte, mi situación económica es apurada, pero no apretada. Pese a que me acerco más a la imagen pública de cigarra que de hormiga, desde muy joven me preparé para vivir siempre en un invierno suave; y ahora que estamos en una etapa cruda, cercana a la glaciación, tengo grasas acumuladas y recursos aprendidos que me ayudan a moverme sobre suelos tan quebradizos como el laboral. No tengo oficio concreto pero sí habilidad para desempeñar trabajos variados, lo que hace que mi vida laboral sea casi tan accidentada como la afectiva.
      He aprendido a caminar con poco peso, lo que ha llevado a que también tenga pocas cosas a las que aferrarme; a esta escasez material se une el desgaste anímico que me ha producido la constante toma de decisiones (vistas como “egoístas”, vividas como “individualistas”) que tendrán efecto tormentoso muy pronto. En mi caminar he evitado compromisos y responsabilidades que sentía como ataduras. Eso hace que ahora me encuentre sin apenas vínculos familiares, sin posibilidad de acceder a pensiones o ayudas, y con una salud que se resiente de mis excesos. Pero he vivido mi vida y, en lo posible, la sigo viviendo a mi manera.

      Confío en que pronto salgas (salgamos) de esta situación de desempleo. Lo importante es no estarse quieto, seguir en pie con la ilusión de que algo bueno nos espera. Aunque esa ilusión la volquemos en algo tan improductivo como escribir y compartir. ¡Que nos llamen ilusos!
      Tarde o temprano todo se acaba, hasta el invierno más duro.
      Muchas gracias por el calor de tu compañía, María.
      Un abrazo.

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    2. Mmm...Me quedo más con este comentario que con la entrada. Yo también confío, pero no demasiado. En fin... a ver cómo va la cosa.
      Un abrazo.

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    3. Buenas tardes, David:
      Normalmente en los comentarios habla mi persona y en los textos mi personaje. No estoy acostumbrado a que guste lo que escribe mi “yo”, así que gracias en primera persona.
      En el campo social la “confianza” tiene para mí un punto de autoengaño para seguir levantándote y llevar una vida que no sabes dónde te conduce. Sin el espejismo de la “esperanza” viviría hasta el extremo y llegado el momento me iría, quizá como una lágrima bajo la lluvia quizá como un cubo de hielo en una granizada.
      Confío en que la percepción de la realidad compartida mejore. Después de todo quienes nos sumieron en la distopía vuelven a hablar de utopía.
      Un abrazo, David.

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  4. Hola,
    Puedo entrar y enloquecer?
    Después de un pequeño paseo, me parece un blog interesante.
    Con tu permiso, me quedo.

    un abrazo

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    1. Buenas tardes, Maduixeta:
      Pues claro que sí, encantado de que entres, salgas y enredes por estas palabras..
      Como primer interesado, me alegra que este blog te parezca interesante. Escribo para comunicar y gustar; no para mejorar el mundo ni vengar afrentas no sufridas. Bueno, también en mi búsqueda de la inmortalidad; pero ése es un tema que lleva a que me consideren un “endiosado”, cuando en realidad sólo soy un encaprichado.
      Gracias por permitirme acompañarte en tu paseo. Nos leemos.
      Un abrazo, Maduixeta.

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  5. Ay, ay, ay... ya veo que no estás "ocupado" pero sigues igual de esperanzado. No, no, ya hablamos tu y yo sobre ese tema un día. Nada de esperanza, hay que esperar, sí, pero con la desesperanza de que no habrá nada nuevo en lo que nos viene, ni nada mejor. Que lo que feue nunca será y los que fuimos poco tenemos derecho a nada. ¿Quién iba a pensar en el hostión socioeconómico que nos han dado? Yo me lo olía desde hace unos diez años observando los cambios de contrataciones en las empresas azulejeras de este entorno fábril.
    Espera - nzarse es un gran "en vano", un movilizarse tal vez fuera efectivo, porque la marabunda de desempleados que somos nos hemos quedado pegados a lo que teníamos o pensamos en subvenciones y prestaciones, o hacernos los locos a ver si cuela... hemos acostumbrado la oreja a... si tuvieras nociones de marketing.... si supieras ruso......... si supieras contabilidad....... bueno, va y resulta que hacen falta empleados con todo lo que no sé...

    En fin, amigo querido, con esta desesperanza y perdida hasta la última fuerza por buscar, me hallo así, sin ganas, sin motivos, aunque la inspiración me bulle y rebulle y no me falta, más bien al contrario. Ya no me inspira el compartir, no tengo ganas. Ahora ando en mi blog griego porque echo de menos la tierra que hece latir, ya que mi patria me dejó mueeto el corazón. Quiero volver a Grecia y lo conseguiré. Demasiados años vividos allí y siento que la nostalgia que me ronda se vuelve antropófaga, se me comerá si no huelo el humo de Atenas, me como un par de pitaguiros y deambulo escuchando por la calle su poética lengua, visito a mis amigos y me relleno de nuevo de esa energía que solamenta allí respiro...

    Ya ves, me encuentras en baja forma. Pero bien, de momento ya comento, a ti, por supuesto. Me alegra ese trabajo aunque fuese eventual, es grato sentir que todavía hay un pequeño resquicio, no verde esperanza sino azul porque nos hace sonreir al mirar el cielo.

    Un abrazo de kilómetros y un cafelito con ron negrita bien quemado. Se te estima por aquí.

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    1. Buenas tardes, Verónica:
      Un fuerte abrazo, compañera. No sabes cuánto y cómo me gusta leerte, aunque ante todo alegra leer que todos estéis bien. Eres alguien que me trasmite esperanza, dignidad y fuerza. Al igual que hay personas radioactivas, otras sois estimulantes. Ha sido una suerte el conocerte.

      Sí, ya hemos ciberconversado, al aroma de un café griego, sobre la desesperanza que conlleva entregarse a la “esperanza”. Como creo haberle escrito hace poco a David, para mí la “esperanza” es el autoengaño vital que me hace curiosear, pese a que todo lo que encuentro mi indica que mi cuerpo y mi valor van perdiendo consistencia. Sinceramente, sin la “esperanza” es mi autofreno frente a la posibilidad de suicidio: sin hijos, sin grandes vínculos afectivos ni nadie que dependa de mí, lo que me aferra a este mundo no es la fuerza de la gravedad, sino la curiosidad por ver lo que está por llegar. Además, no voy a negarlo, resistir y pervivir en mi diferencia es una experiencia rocanroleante en un escenario abarrotado de bandas pop que cacarean la voz de su amo.
      El problema de ser parte de la marabunta es que al final caemos en el “¿Dónde vas Vicente? Donde va la gente? La lucha es individual y nunca debe ser contra nuestros iguales, sino contra quienes nos denigran por diferentes. Y sí, tal y como está el mercado laboral, uno tiene la sensación de que ese trabajo para el que se postula no es para un humano, sino para el marciano que espera el crápula que nos rechaza. No puedo ser más, si puedo ser mejor; por lo que cuando me exigen ser más (empático, joven, proactivo, protogermánico,…) recurro a mi mejor parte en el fino arte de ignorar a los ignorantes.

      ¡Cómo me gusta leerte, Verónica! Es el atractivo de lo opuesto: yo me regodeo en excesos y pleonasmos, tú eres sintética y ligera de todo menos ingenio. Pero, quizá porque me gusta leerte, me gusta saber de tu desgana actual por compartir tu inspiración. Confío en que la estés volcando en caricias y mimos para quienes tienes cerca, deseo que la plasmes en obras creativas que nos maravillarán. Me gusta estar expectativo ante lo bueno, me revienta que me mantengan a la espera de la indiferencia.
      Por suerte vivo en la ciudad donde quiero morir. Me lo paso fenomenal callejeando por las calles de Gijón, no echo de menos estar en otro sitio, aunque sí con otra gente. Mi problema no está en el asfalto, sino en la compañía. Cada vez me aburre más la realidad que me muestran. Sinceramente, no me interesa. Al estar sólo estoy donde quiero, aunque no con quien quiero, pero sobre todo estoy a mi aire.
      Si en baja forma eres capaz de sentir, transmitir y desear tanto; cuando estás en plena forma debes de ser un punto de luz que, junto a tus tres estrellas, hace brillar el cielo, incluso en las noches más oscuras.

      Pues sí, sentémonos a compartir ese café y, si quieres, te cuento mis aventuras en la tierra de los yahoos cuerdos.
      Un abrazo sincero a ti y a los tuyos, Verónica. Ahora y siempre os deseo lo mejor.

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  6. I have missed ya.... and all about your crazy ways haha!
    And i've also been away (not as long as you, and no cause of a job) and missed the strange way of being around here, in this blogger world, u know? It seems now a good way to enjoy words without speaking (Im sure you understand), a great way to be "near" others without HAVE TO, just being...

    Its 4:39am here... three consecutive days awake.... dont read this... maybe its just lack of sleep (or not...) ROFL!!

    (I'm glad u r back...)

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    1. Hi, my unsung Nicki:
      There’s so much I should be thankful to you. You have given my joy and eagerness in moments when all I was thinking about was quitting. I had almost made my mind into forgetting my daydreams of becoming a writer. The failure of my new novel had taken my willingness away, and I was staring to make out that maybe my skill at communicating through words was yet another of my delusions. But you came over, out of nowhere, and covered me in laughs and complicity. Even though you are not in your best mood, you are always here, with words that give me energy. I’m so proud to know that my crazy ways make you laugh. Thank you, Nicki.

      Yes, this Blogger World is a strange one. But it’s also fascinating and intriguing. Maybe that’s why it’s also so addictive. I became addicted to it, that’s a loooong story that might sound now as a joke; that’s why, sometimes, I take some time out of this world of ether.

      Yes, I do understand what you mean (well, at least I think I do )
      Three days awake in a row! That was me when I was eager and young!
      Take care, Nicki.

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    2. It's not a joke... I PERFECTLY understand...
      Been there, done that... :s

      (Unsung??? hehehehe)

      BTW... you ARE young, and u MUST be eager of everything in life to be a writter, what you surely are ;)

      "be still, be calm, be quiet now, my precious boy, don't struggle like that or i will only love you more for it's much too late to get away or turn on the light, the spiderman is having you for dinner tonight"

      Crees que el lullaby de Cure me ayude a dormir??? jajajajaja!!!!
      Kiss ;)

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    3. Morning, unsung Nicki;
      Yes, “unsung”, ´cause I haven´t still thanked you enough all your support. But don´t worry, I won’t send you a cd with my covers of a bunch of ninohits praising your nickicharm!! : -)

      Ja ja, well, yes. Now, when reading you, I do feel young; but the moment I face the mirror… What is true is that at this moment I´m willing and I feel able to fulfill my dreams (probably after facing my reflection on the mirrow, I´ll feel like in the middle of a nightmare!)
      I love The Cure! And there’s something about that song that makes me feel as powerful as a spider.
      De hecho, recuerdo una noche en un bar llamado “Sed de mal” que empezó a sonar Lullaby. Fue oírla, me giré y le propuse bailar a una embelesadora que tenía justo detrás. La mileidi quedó sorprendida cuando me vio imitar la artificiosidad de los bailes decimonónicos, pero no tardó en olvidar los ojos que nos miraban y dejarse llevar por sus ganas de diversión. Y sin dudas fue una madrugada muy diverida.

      Confío en que tu sueño haya sido reparador, Nicki.
      Un abrazo

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.