Este jueves es la compañera Rhodéa Blasón quien conduce la convocatoria creativa juevera:
https://rhodeablason.blogspot.com.es/2018/03/convocatoria-juevera.html
El sugerente tema propuesto por Rhodéa es “Equilibrio Emocional”. Confío en que mi “enninación” no te resulte aburrida, si tienes a bien leerla, atentoLector.
Un abrazo venyenloquecido.
No es tiempo de melancolías. Ahora no. Es tiempo de
disfrutar de la sensación de plenitud que me invade. Y de hacerlo antes de que
vuelva a ser tarde para todo, menos para desvivirme. Antes de que nada me
entretenga, y de que incluso descansar me canse. Antes de que, de nuevo, prefiera
la dulce expiración de la inacción, a respirar el aire impuro de la vida.
Vagabundear por el laberinto de la creación es
reconfortante: las fuentes de la imaginación alivian la aridez de lo sufrido.
El problema es adentrarme en este laberinto y convertirlo en aquella ratonera.Hace años mi arrebato por el mundo creativo me alejó de la realidad. Creí firmemente en que si deseaba algo con fuerza se cumpliría… y acabé dejando de creer en mí. Como “Narciso” ante su reflejo en el estanque, me lancé al vacío en búsqueda de una quimera.
Sobreviví de milagro a la caída. El desequilibrio con que me incorporé me hizo culpar a los demás. Luego me inculpé de todos los delitos emocionales que había cometido en cada una de mis encarnaciones. Mi pecado original fue soñar que la fantasía podía mejorar mi mundo. La expiación conllevó la autoexpulsión del edén creativo. Deambulé desmemoriado por atajos de realidad, obsesionado con personas inexistentes y relaciones ilusorias.
Abrir «Ven y enloquece» conllevó volver a
encarar parcialmente mi reflejo… y gustarme. Poco a poco, recuperé peso y me puse
en forma. Aquí he ido ejercitando músculo y cerebro. Y el esfuerzo ha dado sus
frutos. Vuelvo a disfrutar haciendo lo que me gusta. Pero debo evitar la
demencia narcisista. El hedonismo creativo tiene su espacio en mi vida. Lo
complicado es mantenerlo en armonía con la realidad monótona. Lo difícil es no recurrir
al opiáceo del egocentrismo.
Me encuentro en un momento de fertilidad creativa y de
recomposición afectiva. Temo volver a perder el equilibrio físico y emocional.Para prevenir una nueva caída debo enloquecer lo justo y necesario. Debo escribir sin hacer memoria. Debo fabular sin creer mis ficciones. Debo hacerlo y lo haré.
Gracias por ayudarme a mantener el equilibrio, atentoLector. (350)

