Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

viernes, 10 de febrero de 2017

Yo lo cuento a mi manera

El saber que son muchos los que lo cuentan mejor, no hace que deje de contar las cosas a mi manera. El leer vuestros comentarios lectores sobre la reflexión de Elvira Lindo respecto al juego de espejos y humo que acompaña a ciertos procesos de lectura, me ha animado a contarlo a mi manera.

Lo primero que me sorprendió tras abrir este blog fue el interés que desperté en otros. Nunca pensé que mis ensoñaciones resultaran de interés ajeno, de ahí que tomara para este blog el título de “Ven y enloquece”, pues los gregarios siempre se han puesto de acuerdo en aclamarme como “loco”.
Mi sorpresa se fue moderando al comprobar que, además de disfrutar de lectores empáticos, sufría de miserables apáticos que al comentarme buscaban evocar mis miserias. Aguafiestas que, aunque carentes del mínimo conocimiento semiológico, se integraban como apocalípticos al augurar para mis ínfulas creativas un final tan catastrófico como el que es el habitual en mis pasiones carnales.
Si había algo que me pasmara entre estos leídos empáticos era que no buscaban ponerse en mi lugar, sino que ocuparlo. Pero eso tardé en entenderlo y ya os lo contaré llegado el momento –probablemente durante mi discurso de rechazo al Nobel de Literatura (al premio, que el cheque me lo guardaré encantado)–.
Al principio me parecía prueba suficiente de mi mal escribir el que esos ignorados sufrientes se creyeran presentes en mis ensoñaciones pasadas; me avergonzaba el que, si fabulaba sobre un marciano, ellos se dieran por aludidos; y me sonrojaba el que, si ronroneaba a una venusiana, ellas se sintieran piropeadas. Lo de intentar aclarar a esos ayunos que Nino Ortea es mi heterónimo y lo que él escribe no es lo que YO vivo, acabó siempre en fracaso, pues no me hacían ni caso: mis verdades les sonaban a mentiras, lo verdadero no estaba en lo que yo afirmaba, sino en lo que ellos leían entre líneas.

Pasado ese tiempo, donde hubo miserables ahora hay ausencias, cuento con lectores respetuosos y con comentaristas atentas.
Pasado ese tiempo, mantengo abierto este blog y he publicado tres novelas, un libro infantil y una antología caprichosa.
Llegado este tiempo, amigo lector, te agradezco tu tiempo de lectura.

Feliz viernes, feliz fin de semana. ¡Salud y suerte en la vida!

Nino

10 comentarios:

  1. Y yo te agradezco el detalle de tus reflexiones al hilo de tu experiencia como blogger y escritor. Del camino andado y de sus cosas buenas y las no tanto, pero que como bien dices, te ayudaron a "filtrar" las reacciones, para descubrir que tienes muchos lectores a los que sí le importas.
    Un cálido abrazo, Nino.
    (Te diría que me siento muy identificada con tus palabras, no estoy desencantada de escribir en el blog, pero sí he sentido esa presencia de lo banal, artificioso e incluso algo de envidia, pero, hoy lo que queda, me parece que es lo auténtico. Eso me vale).

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    1. Buenas tardes, Clarisa:
      Te admiro. Siempre que te leo aprendo y disfruto. Tienes una voz propia, un estilo depurado y una gracia única para acompasar la individualidad sensitiva con la habilidad expresiva que acerca tu “yo” a “nosotros”.

      Entre mis muchos defectos, no están el de la envidia ni el de la avaricia. Desde niño han intentado que sienta ambiciones que son ¿normales? en la mayoría, que desee vivir en normalidad y no en felicidad. Nunca lo han logrado. Soy como soy, y me gusto. Esa independencia emocional, ese no depender de la valoración ajena para lo intrínseco, hace que los gorilas intenten abusar de mí y que los últimos monos critiquen por jactancioso mi andar erguido de simio. Yo no voy donde ellos van, ni a lo que ellos van. yo voy a lo mío. Mi lugar no es peor ni mejor que el suyo, pero lo siento mío.
      Aunque te pueda sorprender, mi lugar no está en la escritura compartida. Me cuesta compartir lo que escribo y me resisto a hacerlo, no le veo atractivo para otros. Pero sé que me conviene publicar parte de lo que escribo- a ver si no me lío intentando explicarme, Clarisa:
      Tiendo al caos, a ese mismo caos que está presente en todo lo natural. Pero sé que formo parte de una sociedad ordenada según pautas artificiales. Escribir es el mejor recurso artificioso para entenderme en mis interacciones sociales, escribo por necesidad de negarme que soy una necedad social. Escribir es para mí un recurso vital, una forma de afrontar una vida que, sin ser dura, no es fácil. Lo fácil es embrutecerse en una vida normal. Yo quiero una vida feliz, una vida natural, poder vivir en el caos. Pero sé que no es humanamente imposible vivir en el caos. El caos es soledad, es entonar un canto a mí mismo que resuena a canto del loco. El caos es una exaltación del “yo” y una difuminación del “nosotros”.

      El que me leáis es un regalo: no publico para ser leído, al igual que no vivo para que me hagan regalos, pero cada una de vuestras lecturas es un regalo de esperanza.
      Bueno, Clarisa, confío en que mis palabras formen un mensaje comprensible.
      Ánimo, compañera.
      Nino

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  2. Mi experiencia como blogger me llevó a trabajar para dos periódicos de Miami
    Fueron años de salario y buenas emociones.
    Los periódicos decidieron no tener mas bloggers tampoco columnistas .
    Amo escribir por lo tanto sigo moldeando mis letras .

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    1. Buenas tardes, Mucha:
      Me alegra que mantengas viva tu pasión escritora: tienes cosas que contar y sabes contarlas. Gracias por compartirlas.

      Por mi parte nunca encajé en proyectos creativos literarios; tanto como articulista como de traductor me encontraron egocéntrico por no aceptar que me trataran como al último mono. Incluso intenté formar parte de asociaciones creativas, pero marché espantado. De hecho, estos encuentros entre creadores en Blogger son la experiencia más grata que he vivido de sentirme tratado como un igual.
      Gracias por tu trato igualitario, Mucha.

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  3. Me parece que tu conflictiva o armoniosa relación con tu heteronimo, es algo con resultados creativos.

    ¿Ronronear a una venusina? Eso me despierta intriga.

    Y yo agradezco por lo que escribís.

    Saludos.

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    1. Buenas tardes, Demiurgo:
      Gracias de nuevo por tus muestras de aprecio.
      No me creo un Conan Doyle. No sólo carezco de su ingenio, sino que no siento ningún recelo hacia mi personaje literario. Yo no lo tiraré de ninguna catarata, como mucho lo arrojo a los abismos de la pasión. Es más, soy un gran relector de lo que escribe mi heterónimo; me sorprende lo que cuenta y me anima el que siga haciéndolo. Son otros los que parecen no tener clara la diferencia entre mi realidad y su deseo. Aunque, imagino que tú también acumulas historias en ese aspecto, compañero Demiurgo.

      Las venusianas son peligrosas, aunque no sean peligrosas: son esas mujeres de actos ingrávidos y modales cómplices, que cada vez que te rozan, crees que te acarician, aunque en realidad te arañan el corazón por su curiosidad en ojear si aún te late o es de hojalata.
      Gracias por tus generosas palabras, Demiurgo.

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  4. Siempre aparecen personajes y personas, y entre letras no es distinto a cualquier distrito de una calle más o menos rocambolesca.

    La luz se abre camino y hay destellos que te seguimos.

    Mi abrazo

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    1. Apreciada AtHeNeA:
      Por suerte hay ocasiones en los que estos agradables encuentros creativos entre personalidades literarias, permiten encuentros gratos entre personas reales. Por suerte esta ficción de ensoñarme escritor, me permitió conocerte.

      Como buen ladrón, Rocambole sabía quitarte la cartera sin arrebatarte el ánimo. El problema con los rocambolescos es que en su vulgaridad no llegan a robarte la ilusión, pero sí que te quitan momentáneamente las ganas de confiar.

      Gracias por ayudarme a mantener los destellos, AtHeNeA.
      Un abrazo.

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  5. Escribir tiene sus visicitudes, que no sólo provienen de las para que uno debe hacer por embotamiento, o por insultos, deprecaciones de lectores, que muchas veces ignoran la calidad de un texto. Bueno, al fabulador de este blog y sus novelas. Hay que seguir escribiendo. Siempre habrá alguien que nos lea. Mi abrazo de amigo y lector. Carlos

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    1. Generoso lector y amigo Carlos:
      Vuelvo de tomar un café y en lugar de sentarme frente a un teclado lo hago junto a tu compañía. Gracias, por tus palabras de aprecio y afecto.
      Creo que poco le puedo contar a un escritor de tu valía sobre la inutilidad de las deprecaciones de los ignorantes sobre la valía de nuestras fabulaciones. Es lógico que no les guste lo que hacemos, lo que es irracional es que nos digan que es malo, y lo inhumano es que aprovechen nuestras debilidades e inseguridades para quitarle valía a nuestras ilusiones.
      Es siempre un placer leerte, maestro, y toda una suerte contar con tu compañía, camarada.
      Un abrazo.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.