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viernes, 12 de septiembre de 2025

Estamos en el lado mejor

Los Secretos Me siento mejor

 

Te agradezco el que me recuerdes que nuestra valía está tanto en el exceso de nuestros momentos de ganas como en la carencia de los periodos de lágrimas; todos ellos fugaces y, con sus diferencias, también hermosos.

Siempre me apoyas y me animas, independientemente de las intenciones o ideas locas que comparta: gracias.

Sigo sin saber qué es eso que ves en mí que te lleva a mostrarme un apoyo continuo. Pero me gusta tenerlo. Gracias.

lunes, 1 de septiembre de 2025

Continuará gracias a ti

 Como bien sabes, no es lo mismo seguir que continuar.

Seguir requiere obediencia grupal.

Continuar exige voluntad individual.

 

 Gracias por tu voluntarioso estímulo continuista.


 

sábado, 5 de julio de 2025

There are times when I can't be

The pleasure of letting myself be carried away by my desire causes me many problems in the development of a life in society: it makes it difficult for me to keep a job, it makes me get bored with friendships or relationships, and it distances me from repetitive social contact. 

My "enninations"are my greatest stimulus. 

I like nothing more than to indulge in rambling and dreaming. It is convenient for me to create a series of daily routines; they make me get sense of the passage of time and induce me to interact with other people. They even give my life a veneer of "normality". But I get bored of being predictable, which is why I always end up leaving the stages of everyday scenes.


 

martes, 1 de julio de 2025

Hay momentos en que no puedo ser

El placer por dejarme llevar por mis ganas me supone muchos problemas en el desarrollo de una vida en sociedad: dificulta el que mantenga un trabajo, hace que me aburran las relaciones de amistad o de pareja, y me aleja del contacto social. Mi mayor estímulo son mis “enninaciones”, nada me gusta más que entregarme a divagar y ensoñar.

Me conviene crearme una serie de rutinas diarias; hacen que cobre sentido del paso del tiempo y que interactúe con otras personas, incluso le dan un barniz de “normalidad” a mi vida. Pero me aburre el ser rutinario y previsible, de ahí que siempre acabe saliendo de los escenarios de escenas cotidianas.


Los Secretos - No me imagino (Tocata)

lunes, 11 de febrero de 2019

Aunque tú no lo sepas - Enrique Urquijo y Los Problemas / LCR


Sin duda, Enrique Urquijo es el músico español al que más he admirado. Admiración de la que no he hecho secreto durante su vida, ni tras su muerte.
Compré su primer l.p. –homónimo con el nombre de su banda, «Los Secretos» (1981)– pocos días antes de mi viaje de estudios a Italia.
Los vinilos eran caros, de ahí que su primera escucha en casa la dedicara habitualmente a grabar el álbum en una casete. El de la banda Los Secretos no fue una excepción. Fueron muchas las veces que escuché en secreto esa cinta por las carreteras de España, Francia e Italia, mientras una G. B., eternamente mareada, reposaba su cabeza en mi hombro. Llevaba bajo el volumen de mi walkman para poderla oír a ella, pero lo único que escuchaba eran las canciones de Los Secretos. Al poco de volver del viaje, G. B. se encaprichó de un niño mimado. Yo seguí fiel a ella y a la que desde entonces es mi banda.
Con los años, terminé compartiendo las ganas de velocidad que acabaron llevándose a Enrique Urquijo. Para mi suerte, yo me bajé del viaje antes de que el tren descarrilara.



Creo que el día de la muerte de EnriqueUrquijo –el 17 de noviembre de 1999– fue el último en que mi madre esperó nerviosa por mi regreso a casa. En los años recientes, sin haberme vuelto a subir al tren de los excesos, abordaba esporádicamente el tranvía de la demasía. Aquél mediodía mi madre temió que al enterarme del fallecimiento de Enrique, hubiera hechos míos sus problemas.

Mi pasado pesa cuando tengo presentes los desvelos que ocasioné al vivir sin preocuparme por quienes no hacían secreto de su quererme.
Ahora, aunque ella no lo sepa, me duele el dolor que le causé. En esta tarde tranquila de lunes veo improbable el volver a meterme en viajes alucinantes. A mis ganas de velocidad las vencen mis ansias de tranquilidad.
Si me permites un consejo, amable leyente: no te evadas hipnóticamente de la Realidad, tus evasiones dejarán heridas en los corazones de quienes te quieren.

A mi madre, Elena.




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