Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

lunes, 20 de julio de 2009

Hoy hace un año



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Hoy hace un año saboreaba menos las cosas.
Aunque estaba recuperando el apetito vital, aún me obligaba a una dieta a base de tranquilidad y buenos alimentos.
Ahora, me levanto todos los días con hambre de vivencias; e incluso me pego algún que otro atracón de risas o excesos, sin que ello me lleve —una vez superada la resaca emocional— a desarrollar repugnancia hacia lo que se me atraganta. Simplemente, procuro no volver a probarlo.
En estos últimos 365 días, he intentado trazar mi recorrido emocional con migas de recuerdos; por si me vuelvo a perder, cual Pulgarcito, poder regresar a casa a la hora de cenar, y no recular a deambular por corazones baldíos de sentimientos, ni encontrarme mendigando por las esquinas migajas de cariño.
Pese a que mi pulso es más firme que hace 8760 horas, mi trazo sigue siendo errático. No es sólo que mi subconsciente me lleva a evitar plasmar ciertas conductas de las que me arrepiento —de hecho, cada vez tengo más claro que aquél no fui yo, fue El Otro—, si no que de manera consciente evito dar preponderancia a las acciones sobre las reacciones.



Finalmente he comprendido que lo que soy hoy, es la suma de todo lo que fui ayer.
Quizás en ese aceptarme tal y como soy, reside la clave de mi volver a gustarme. Pues en los cuatro años anteriores me había dedicado a amputarme de todo lo que me singularizaba, a fin de ser aceptado. Para gustar acepté ser despreciado.
No voy a ser yo quien diga si fue primero la gallina del terminar o el huevo del empezar; así que no puedo asegurar si en mi evolución fue más importante alejarme de lo que me disgustaba, o acercarme a lo que me gusta.
Dejar de fumar ha sido tan básico en la recuperación de mi autoestima como volver a escribir. Conocer a nuevas personas es tan enriquecedor como liberador ha sido el alejarme de otras. Al reconocer mis aciertos no se me olvida admitir mis errores. Pese a no poder olvidar lo malo vivido, si que puedo disculpar los males sufridos. No guardo rencor, simplemente hay cosas que uno no puede aceptar. Ni loco ni cuerdo,
A nadie nos educan para consentir ofensas escudadas en excusas que nos suenan a farsas.
Sé lo que es querer y ser querido; por lo que también sé cuando no se me quiere. Lo importante es ser uno mismo. Eso no garantiza obrar siempre bien, pero sí que nos libera de remordimientos. Al sincronizar la acción con la reacción, no quedan palabras por decir ni gestos por interpretar. Cuando tengo que pedir perdón, me siento y lo digo. Cuando tengo que decir adiós, me levanto y me voy.
No me considero mejor ni peor que nadie; pero sí que pretendo ser el mejor Nino Ortea posible. Mantener el ánimo vital y la curiosidad intelectual, se sustenta en compartir vivencias y en mantener mi idiosincrasia.
Hoy hace un año abrí este blog —Ven y enloquece— para el que tomé prestado el título en español del relato Come and Get Mad, escrito en 1949 por Frederic Brown. El porqué del uso de dicho epígrafe es bastante curioso. Y prometo compartirlo con vosotros cuando al resonarlo no falsee mis recuerdos.
Hoy hace un año abrí este blog que no habría sido nada de no ser por ti, lector.
Una vez más: gracias por venir y enloquecer.



© Nino Ortea Gijón, 20-VII-09

12 comentarios:

  1. qué genial llegar al añito en tan buen estado, a seguir currandotelo y entreteniendonos con tus locas ocurrencias. Un abrazote!!

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  2. Qué buena terapia te estás haciendo. Sigue así.
    Besos
    Maite

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  3. Pues ¡felicidades! un beso y una flor

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  4. Por una vez no diré aquello de ¿Un año? Caramba ¡Como pasa el tiempo!

    La verdad es que también a mí me han pasado muchas cosas en estos 365 días, también estoy en un periodo de cambios, en mi caso de simplificación, de redescubrir muchas cosas, de escuchar el canto de los grillos (ventajas de vivir en el campo), de aprender a usar internet como una herramienta más, como la electricidad o el teléfono ni más ni menos.

    Sí, queda lejos aquel sábado de hace un año cuando charlábamos de Clint, de banderas y de gorilas.

    Mi enhorabuena por algunos posts memorables empezando por la reseña de King Kong, y mis felicitaciones por intentar ser cada día el mejor Nino Ortea posible. De eso se trata compadre, de eso.

    Y sobre todo no olvides los consejos de Ol' Blue Eyes cuando algo parezca ir mal:

    Your castles may tumble (that's fate after all)
    Life's really funny that way
    No use to grumble, smile as they fall
    Weren't you king for a day?

    Just remember that sunshine
    Always follows the rain
    So wrap your troubles in dreams
    And dream your troubles away


    Ahora mismo la estoy escuchando (Capitol Vol 2, la tienes por ahí ;-)

    Un fuerte abrazo


    Jose

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  5. Pasado ese año saboreas mas las cosas y las compartes con nosotros, asi que miel sobre ojuelas.
    Por muchos años mas

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  6. Muy buenas, Maite:

    La terapia la hacemos entre todos, pues este proyecto no sería nada sin vosotros.
    En mi insana intención estaba no seguir así de calvo y ponerme mechas...
    Pero si por hacerte caso al consejo, me bendices con unos besos, dalo por hecho.
    Cosquillas

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  7. Verás, mi brava Medea:
    Junto al beso y la flor, ¿no deberían ir un te quiero y una caricia?
    No te preocupes, si me mandas un cheque al portador, no me daré por ofendido.
    Da por seguro, Medea, que:
    "De dia viviré, pensando en tu sonrisa, de noche las estrellas me acompañarán".

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  8. Quizás no fuera tu intención decirlo, José, pero lo has escrito.

    Pues sí, en esta búsqueda del tiempo perdido ya ha pasado un año. Comienza el segundo volumen proustiano ¿El amor de Swann?

    La verdad es que nuestra charla de aquél sábado cafetero, durante la que me animaste a abrir un blog, fue decisiva a la hora de decidirme a tomar la decisión.
    E incluso después, tu apoyo anímico y asesoramiento técnico me ayudaron a mantener el tipo y el ánimo en esta hoguera de las vanidades que es en realidad la blogoesfera.

    Una vez más, José, por todo lo contado, por lo silenciado, pero ante todo por tu amistad: gracias.

    Respecto a Sinatra, te recuerdo que es más lo que me falta que lo que tengo. je je.

    Bueno, Saul, el viaje continúa:
    So say we all!

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  9. Hola, Vega:
    ¿Hojuelas dices?
    Cuidado, ¡como se entere Jesús vazquez te echa del programa! en su condición de defensor de todo ojo u orificio, je je.

    Sean muchos o pocos, ojalá los años venideros sean felices y tranquilos.

    Gracias, Vega, y un abrazo.

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  10. Un año muy bien cumplido

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  11. Je je, esas mismas palabras, Carlos, fueron las que le dijeron al Dr. Livingstone antes de que se perdiera en el cuerno de África (tú tira palante, que ya te seguimos)
    Yo, como buen cobrde, prefiero quedarme con las mujeres a aumentar sus niños.
    ¿Chanchi?

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  12. Felicidades Nino!! Atrasadas, pero aquí están. Como ya sabrás en este mundo suele ser más fácil y divertido deshacer que hacer, por ejemplo: deshacer la cama que hacerla, comer que cocinar, derribar que construir, pervertir que orientar, alborotar que organizar y un sin fin de etcéteras. Por lo tanto siempre hay mentes que se ven atraídas por ese encanto.

    Lo que hay que tener en cuenta es que para deshacer algo se tiene que haber hecho primero con lo que los que destruyen no existirían sin los que construyen. Su existencia depende de estos, sin ellos no serian nada y simplemente están ahí para hacer que los que hacen, construyan cosas mejores y no se desconcentren, son un mero catalizador, el combustible de la grandeza.

    Enhorabuena Nino por haber seguido adelante cuando te querían destruir, enhorabuena por no cejar en tu empeño de mejorar y enhorabuena por esta herramienta que te lo permite. Gracias por venir y traernos “Ven y enloquece”.


    “Yo te pregunto ¿Para que estas aquí? ¿Para sumar o para restar? En lo primero serás bienvenido en lo segundo nos harás mas fuertes”

    So say we all… No, so say me. What do you say? ;-)

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.