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martes, 26 de noviembre de 2024

Pensamientos discordes 03


 Soy una persona excéntrica –no extravagante, estrafalaria o estrambótica–.

Toda mi vida descentrada ha transcurrido ajena a la normalidad –en algunos casos a pocos milímetros de distancia; en otros, a kilómetros–.

Por suerte soy un hombre con rasgos agraciados, un hombre con facilidad de palabra, un hombre con un lenguaje físico seguro, un hombre con ánimo firme… Quizá una de mis mayores suertes sea la de ser un “hombre”, ya que este hecho hace que muchas de mis peculiaridades sean toleradas, aceptadas o incluso resulten atractivas –mi indocilidad hace que se me elija como líder, mi individualismo lleva a que me fantaseen como pareja–. Estas peculiaridades tienen más de penalidades cuando perfilan a una mujer, en la que la indocilidad sería señalada como amargura y el individualismo como ‘zorrerío’.

Todo mi apoyo y admiración a mis compañeras indóciles e individualistas.

sábado, 16 de noviembre de 2024

Pensamientos discordes 02

Amable leyente:

Pienso que si éstos son tiempos hostiles para la libertad de pensamiento es porque nos molesta la libertad de pensamiento en otros; y los adjetivamos con descalificativos o epítetos que los califiquen de catetos.

Este ‘hipotenuso’ suele poner a todos de acuerdo en el uso del eufemismo “peculiar” para adjetivar mi sustantivo ‘ninismo’.

Una de mis peculiaridades es la de no tolerar la falta de respeto. Intolerancia que no callo y con la que muchas veces he acallado al irrespetuoso. Pero me hago viejo y los años no me están trayendo prudencia, sino cobardía.

Hace apenas una semana participaba en una actividad cultural. Durante el ejercicio de su turno de palabra, una escritora compartió el efecto de bloqueo que la tragedia que asola a la región valenciana estaba ejerciendo sobre su creatividad literaria. Su exposición fue correspondida por una ¿compañera? que, como valoración a la introspección compartida, ofreció una refutación tan calmada como irrespetuosa y soberbia: “Hay que informarse bien”. La invalidadora, otra escritora, no respetó la reflexión personal ajena –intuí que se alteró por la crítica al desgobierno estatal que la ponente había incluido en su introspección–.

Nadie corrigió la actitud censora de la descalificadora. La mujer que había leído su reflexión articuló, tras recibir la reprobación, unas explicaciones alternadas con disculpas por el fondo y forma de su texto. Nadie le trasmitió apoyo o agradecimiento por haber compartido sus inquietudes personales y la aflicción de su personalidad creativa. Nadie cuestionó la actitud cuestionable de la valoradora que se había erguido como defensora del bien.

Fui todo un “don nadie”. Me convertí, peculiarmente, en uno más de la nada adocenada.

Mi mudez cobarde me ha llevado a una gran crisis, de la que ha sido eco mi silencio en este blog.

Voy mudando mi corteza de prudencia. De este olmo viejo brotan hojas nuevas que a la música del azar entonarán un canto a mí mismo.

Eso será entonces.

Ahora debo alejarme de la gran nada.

Gracias por acercarme a tu todo, amable leyente.

Nino.


jueves, 24 de octubre de 2024

Ignorancia bestial

Ignoro si la vida es un bestiario de cronopios, que nos mantiene en la innopia mientras buscamos ser desvelados por labios de ensueño.



Sé que mi prójimo, Nino Ortea, vive ufano en un devocionario donde se afana por ser personaje fiel, devoto de la Libertad y de la Belleza. Mientras que yo, su anfitrión, soy ocasionalmente impersonal a mi persona y me afeo al atarme a ferreas cadenas de oro.

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LibrElena - Blog de Nino y Nino Ortea.

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