Ven y enloquece

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Ven y enloquece apoya la campaña de Nino Ortea a favor de la lectura responsable y los sentimientos apasionados

jueves, 10 de septiembre de 2015

Este jueves, relato: “Historias secundarias”








Servilio Casca arrojó la daga en su huida tras perpetrar el magnicidio.



 
Imagen tomada de Internet. Desconozco autoría.



Horas después, la Decimocuarta Legión intenta mantener el orden en una Roma cuyos ciudadanos apilan pertenencias en las calles para prender hogueras similares a la pira donde ardió el cadáver de Julio César.

Ajeno al desconsuelo que inunda la plaza del Senado, Marcelus se esfuerza en eliminar de unos escalones los últimos restos de sangre imperial. Nadie espera que muestre tristeza, pero sí diligencia: un esclavo no debe pensar ni sentir, sólo cumplir órdenes; se le ordenó limpiar la sangre del tirano, no llorarlo.

Ya no quedan lágrimas de dolor en sus ojos, los años de esclavitud lo han vuelto insensible incluso al sufrimiento de sus compañeros. También sus iguales en opresión lo marginan; ellos proceden de afamadas tribus guerreras: son suevos, helvecios o dacios. Él es un astur, hijo la ignota tribu de los cilúrnigos. Teme ser el último de su estirpe tras la toma a sangre y fuego de su poblado, Noega, por las tropas del capitán Demontre Ruori. Para no llorar de rabia, Marcelus torna su ira en fuerza al restregar con esparto y vinagre los pies de la estatua de Ponpeyo.

Una madre lo mira asustada, aferra a su hija para evitar que la engulla el gentío. Él entiende el temor de la mujer a que su pequeña desaparezca: su hija Atram le fue arrebatada por unas sombras mientras, ya encadenado, intentaba frenar la hemorragia que manaba de la garganta de su esposa, Anele.

Tras dirigirle una expresión tranquilizadora, Marcelus aparta la vista para evitar ser golpeado por mirar a una ciudadana romana. Repara en una daga ensangrentada y en la voz que destaca entre el gentío: es la misma voz que resuena cada noche en sus pesadillas. A poca distancia ve a Ruori, con galas de general: los pueblos civilizados premian a los soldados crueles, no a los valientes.
Prende el puñal y salta sobre el genocida.

–¡Soy Onin, hijo de Onilecram! ¡Asturias no se rinde!



 
Muralla del castro de Noega. Campa de Torres.Gijon



Mientras, en el cerro de Noega una joven da a luz:

–Se llamará Onín, como mi padre.

35 comentarios:

  1. Ahí, así me gusta, esos asturianos dándolo todo, que no se rindan nunca :) ya sabes...
    Siento estar tan desaparecida pero no me da la vida para más, tengo muchos proyectos que espero que no se marchiten , muchos crímenes perfectos por cometer, un alma vendida al diablo hace tiempo, pero también nostalgia... así que confío en que pronto estaré un poco más tranquila y podré retomar los jueves.
    Te dejo muchos besos dulces...sin sal :))

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    1. Buenos días, Teresa:
      Gracias por tu estimulante compañía; y mucho más al saberte tan ocupada en proyectos que evitan que tu frente se marchite y hacen que tu corazón se aleje de los sueños rotos.

      Hoy fallan el premio “Café Gijón”. Si por un improbable acertaran a concedérselo a mi novela, me gustaría encontarte en la entrega. Son sueños, quizá más cercanos a los cantados por “El canto del loco” que a los compuestos por Sabina.

      En esta sociedad en la que fabular ilusiones es un crimen, eres la delincuente perfecta.
      Bailemos un tango con nuestro futuro, Teresa.

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    2. Ya sabes que un sueño solo puede triunfar si se le da la oportunidad, tú se la has dado así que por qué no?? Y si es así cuenta con que allí estaré y sin zapatillas por si no me dejan entrar en el garito :))
      Bailemos y confabulemos crímenes perfectos Mr.Ortea!!

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    3. Hola de nuevo, Teresa:
      Soy crédulo ante los presentimientos, habitualmente si me acuerdo de alguien o algo me viene a la cabeza, ese algo/alguien resulta relevante. Una vez, una compañera le dio una explicación a este rasgo, no recuerdo muy bien el nombre que le dio ya que estaba más pendiente de quien me hablaba que de lo que me decía, pero me vino a afirmar que el ver las cosas ayuda a que haga lo posible para que ocurran.
      Pues bien, ayer mientras releía un articulillo que me han encargado, me vino a la mente una imagen en la que aparecía recibiendo una distinción. Tengo claro que nunca ganaré un premio de belleza ni de entereza, por lo que ¡va a ser uno literario!
      ¿Cuándo? Ahí está la emoción, puede ser hoy puede ser en cualquier momento en que brille el Sol o resplandezca la Luna,
      Requetegracias por tu compañía, Teresa.

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  2. Es preciosa la historia según la has contado. Me encanta ese asturiano valiente.

    Qué triste tuvo que ser la esclavitud... Aunque hoy en día en cierta manera seguimos siendo esclavos.

    Muchos besos, me ha encantado.

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    1. Buenas tardes, Carmen:
      Gracias por tus palabras de aprecio.
      Me temo que en mayor o menor medida, muchos somos esclavos de algo sin ser propiedad de nadie: las relaciones de dependencia y autodestructivas, las adicciones químicas o anímicas, las dependencias económicas, las precariedades laborales…
      Pero lo triste es la trillonada de simplones que nos rodean, esclavos del qué dirán, que morirán sin haberse atrevido nunca a sentirse vivos.
      ¡Puxa Asturies!

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  3. Si tu novela está tan bien escrita como tu relato, no dudo que ell premio será para tí. ¡Suerte!

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    1. Buenas tardes, Tracy:
      Muchas gracias por tus palabras de ánimo. No voy a negar que me lo pasé pipa escribiendo esta historia a lo Spartacus. Por cierto, me acabo de ver una falta y voy a cambiar de lugar un pronombre para evitar una ambigüedad de género.
      Respecto a tus buenos deseos para el premio Café Gijón:
      ¡¡Buaaah!! ¡¡Requetebuaaah!! Lo han fallado y errado, pues a mí no me lo han dado.
      Mucho me temo que ese jurado, vetusto y fallón, lo es en realidad del Chigre Oviedo.
      Feliz tarde, Tracy.

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    2. De verdad que lo siento.
      Otra vez será, ya verás.

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    3. Buenos días, Tracy:
      Soy de los que no aceptan el silencio por respuesta; y no entiendo la vida como una competición en la que el no ser ganador te convierte en perdedor. Lo que no tengo de hermoso, lo tengo de animoso; así que sigo en la brecha.
      Gracias por tu compañía, Tracy.
      Feliz fin de semana.

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  4. La situación tan caotica fue oportunidad para su venganza. Y su hija perpetuará su nombre en su hijo.
    muy buena adhesión tema, lo cumple de una manera excepcional.

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    1. Muy buenas, Demiurgo:
      Siempre es un buen momento para una venganza apropiada: ignoremos a los miserables, amemos a los adorables y apaguemos el ruido del miedo con risas en compañía.
      Ser felices, ésa es nuestra dulce venganza.
      Un abrazo, Demiurgo.

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  5. Así que es usted un cilurnigo, Se Ortea? De lo que se entera una leyéndole!! :-)



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    1. Ya ves, Ángela.
      Si a un personaje que se cree un murciélago le compuso una banda sonora Prince, a esta persona que se sabe cilúrnigo le escribís comentarios vosotros. En eso salgo ganando.
      Buen viernes.

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  6. Nadie somos esclavos ni propiedad de nadie, las relaciones de éste tipo suelen dañar, nacimos libres y así debemos vivir y sentir hasta morir.

    Me encantó tu relato juevero, Nino, me alegra leerte.

    Un dulce beso de seda.

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    1. Buenos días, María:
      Siempre me ha llamado la atención el que algo tan preciado como el corazón se lo entreguemos a quien primero nos encapricha; mientras que algo tan impersonal como el dinero, se lo negamos a quien lo necesita y lo prestamos con intereses a quien acredita poder devolverlo.
      ¿Y qué decir de quienes hacen de la esclavitud su virtud? Como esos que no tienen para comer, pero tienen un aifón…
      Un placer leerte y sentirte cerca, ahora y siempre. María.

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  7. Sencillamente, me ha encantado.
    Nada más, solo que me gustan mucho Los Locos, no he tenido que leer la letra que vinculas en la siguiente entrada, me la sé.
    Un abrazo.

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    1. Buenos días, Juan Carlos:
      Pues gracias por tu comentario, tan sencillo como intenso.
      Sí, la música de “Los Locos” es siempre un refugio en tiempos de tormenta.
      Un abrazo.

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  8. La rebelión de los necios a los que no les queda nada que perder. Muy buen relato. Me alegra que te hayas animado a volver a escribir por aquí.
    Un saludo.

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    1. Buenos días, Pikxie_
      Una de las mayores necedades que podemos cometer es el acceder a desempeñar el papel que se nos obliga y renunciar a ser quienes somos. La Vida crea obligaciones, no esclavitudes. Revelarse requiere rebelarse contra lo impuesto.
      Por desgracia, mis ausencias de internet tienen más de forzadas que de aceptadas. Echo de menos a La hermandad juevera.
      Feliz lunes.

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  9. Nino no sabes como me alegro de volver a leerte y más con este pedazo de relato... se me ha erizado la piel, y es que Asturias nunca se rinde... Los Astures siempre en pie... Es increíble el modo de relatar que tienes, de meternos en la historia... he sentido esa valentía al empuñar el cuchillo, al saltar sobre él, he escuchado su grito de guerra, valiente guerrero Asturiano... y su hija dando a luz a su nieto... que bonito... Chapó, como siempre en pie y mi aplauso...
    Besines...

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    1. Buenos días, H…
      Gracias por tus palabras, han acariciado mi ánimo.
      Hasta donde me han contado mis padres, la totalidad de mis antepasados son asturianos. Soy un “playu” (gijonés) mundano; y me duele ver cómo ha involucionado “la nuesa Asturies” , tan mía como lo es de cualquiera que acaba de llegar a esta tierra de orgullo dormido, que lleva décadas confiando su destino a gestores incompetentes. Asturias necesita despertar, esto no es un sueño, es una pesadilla.
      Disculpa mi tono entre panfletario y exaltado; pero, como canta Serrat: “¡Harto ya de estar harto, ya me cansé!”
      Un abrazo, H…

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    2. Así que un playu... yo carbayona... :)
      Y sí, nuestras tierrina, nuestra Asturies tiene que despertar... Nada que disculpar, siempre es un placer leerte, ya sea en relato o en comentarios... Me alegra de que estés de vuelta en los jueves...
      Besines...

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    3. Buenos días, H…
      Sí, soy un “playu” nacido y criado en el barrio del Carmen.
      Me alegra saber que eres asturiana; dejando a un lado estupideces como la “pureza de sangre”, es agradable charlar con personas de un entorno cercano. Entre otras cosas se traduce en una economía del lenguaje y en un ahorro de malentendidos.

      Confío en Asturias, creo que aún estamos a tiempo de evitar que conviertan nuestra tierra en un desierto para los trabajadores y en un paraíso para los turistas.

      Ponesme roxiu con les tues pallabres, presta sentise apreciau! Lleete, equí o nel to blogue, ye siempres un afalagu pa los sentíos y un estímulu pal ánimu, H...

      Cosquilles.

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  10. la foto me dió un poco de impresión te cuento Nino ja... el realto me gusta, encierra valores además....

    te espero por mi casa entonces, en esta entrada tenes que estar! ja.... abrazo desde el sur profundo....

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    1. Buenos días, JLO:
      Sí, es una foto truculenta; pero creo que bastante fiel a lo sanguinolento de matar a alguien a puñaladas. Me parece que está sacada de la teleserie yanqui “Rome”, pero no aparece acreditada y me daba pereza ponerme a buscar el episodio en mi videoteca.
      Me agrada saberme bienvenido en tu casa. Gracias.
      Un abrazo desde el Norte, desde cerca de donde los romanos situaban el fin del mundo.

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  11. Lindo relato relacionado con la esclavitud. Su final es arrollador, con esa fuerza que impacta por su venganza.
    Beso

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    1. Buenos días, Yessy Kan:
      La belleza de cualquiera de mis relatos la otorgáis vosotros al leerlos, las palabras yacen inertes y vosotros les insufláis vida con vuestros sentimientos.
      Creo en la venganza, la practico como acto de defensa y reivindicación de los que quiero y de lo que creo. Sólo un necio perdona a los miserables y disculpa lo infame.
      Yo soy un loco, no un necio.
      Feliz lunes, Yessy Kan.

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  12. Se nota muchísimo que te has divertido escribiendo este magnífico relato, y particularmente, yo he disfrutado como un enano cuando veía una peli de romanos.
    Un abrazo y gracias por participar.

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    1. Buenos días, Ibso:
      Gracias a ti por la inspiración sugerida.
      Sí, cada convocatoria de jueves relatero es para mí una satisfacción; y la que has coordinado no ha sido una excepción.
      Me lo paso muy bien mientras escribo, creo que anticipo todas las sorpresas y aprendizajes que me acompañarán de la que leo los relatos de nuestros compañeros. Por desgracia, mi conexión a Internet es muy esquiva y me impide leeros. Confío en encontrar una solución.
      Un agrazo, Ibso.

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  13. Era la manera de hacerse respetar, que te tuvieran miedo; aunque seguro que al igual que Marcelus, muchos plantaron cara al tirano.
    Muy bien relatado.
    Un abrazo

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    1. Buenos días, Carmen:
      Por mi experiencia, algo tan sencillo como ponernos en nuestro sitio respetando el de los demás, es considerado como una muestra de inadaptación social o laboral. Si uno se respeta, es un engreído; y cuando uno se hace respetar, suele ser tratado como un trastornado.
      A los tiranos, más que plantarles cara hay que plantarlos a 2 metros bajo tierra.
      Muchas gracias, Carmen.

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  14. Pero que habilidad para arrastrarnos entre la multitud. Asi me he sentido yo, mirando desde un rinconcito a Marcelus limpiando la sangre de los escalones. Huele, Duele. Oigo el ajetreo de la turba...
    Fantástico.
    Un besazo amigo.

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    1. Buenos días, Rosa:
      Gracias por tu compañía que me hace sentir afortunado entre la multitud, al recibir el regalo de tu comentario.
      Me gusta saber que la lectura del relato ha avivado tus sentidos, al igual que tus palabras han reconfortado mi ánimo.
      Feliz lunes, Rosa.

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  15. Lamento mi retraso en contestar a vuestros comentarios y os pido disculpas por no visitar vuestros blogs.
    Llego una temporada con problemas para tomar prestada la señal wifi ajena, lo que hace que acceda a Internet desde lugares públicos, con las consiguientes faltas de tiempo y de privacidad.
    Gracias por vuestras lecturas.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.