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domingo, 17 de febrero de 2019

Halito 17II19

Aunque sea domingo y la tarde se presente más recreativa que creativa, en el halito de la espera me oxigeno divagando sobre el equilibrio entre el fondo y la forma que debe tener todo texto creativo compartido.

Soy un escritor que se inventa palabras y un hablador que disfruta con la cacofonía.
El relato de mis vivencias y la narración de mis fabulaciones son caprichosos en el fondo, pero formalmente son cuidadosos. Hace tiempo que no practico la publicación automática de mis textos. Suelo tomarme un rato de espera y de muchas relecturas antes de publicarlos. Esas relecturas son un recurso para codificar mi mensaje de la manera más comprensible para el receptor. Y también son un exfuerzo de evitar todo descuido –gramatical o sintáctico– que se pueda interpretar como desatención hacia mi interlocutor.

Mantener ese equilibrio suele librarme de la publicación vertiginosa de textos impulsivos fallidos.
Quizá la columna de opinión que hoy publica Elvira Lindo en el diario El País sea un texto impulsivo. Dado que desconozco su intencionalidad no lo puedo calificar de fallido. Sí que lo he encontrado sorprendente por sus fallos de fondo –es el problema de recurrir a hechos de la Historia común para sustentar circunstancias de una historia personalizada– y preocupante por sus descuidos gramaticales.





Si el texto se dedicara a una “Presidenta”, ¿seguiría apareciendo el pronombre “le” en los tres usos subrayados?

Por favor, indicadme cualquier fallo gramatical que encontréis en mis textos. No tengo el ingenio de la escritora Elvira Lindo, pero mucho menos quiero tener sus deslices.
Gracias futuras, leyentes presentes.

Y tras el hálito, el desaliento de mirar el reloj y comprobar que se me hace tarde. Disculpa si llego con retraso.

martes, 29 de enero de 2019

El mal de Montano, novela de Enrique Vila-Matas / MR


Muchas veces me he definido como un “ninotauro” refugiado en un laberinto de ensoñaciones. “Montano” tiene por mal en su deseo de convertirse en Literatura. Fueron muchas las veces en las que al leer la novela de Vila-Matas creí estar recorriendo un laberinto a espejo del mío.

Lo mismo que los paratextos hacen realidad un libro, entiendo mis actos como pretextos que aseguran mi presencia en el mundo de la Realidad. Paratextos y pretextos cobran vida para dar consistencia a una ficción. ¿Cuándo me muera, qué prueba habrá de que he vivido? Esa prueba serán mis ficciones. Cuando muera, sólo seré el Nino Ortea cuya existencia niego y en cuya persistencia confío.





He leído “El mal de Montano” en su edición de bolsillo publicada por Mondadori. Y es la maquetación que te recomiendo, mi amable leyente, por su presentación austera que permite realzar la voz del autor sin la distorsión que acompañan a publicaciones que se hacen coro de egos ajenos a la voz que quiere narrar.

Me gustaría llegar a escribir como Enrique Vila-Matas y  editar como Mondadori.



El gusto por llegar a hacerlo me dota de pretextos para hacer de mis ficciones una prueba de vida.

Contar con tu compañía, amable leyente, es una de las pruebas más gustosas de que he vivido, lo confieso.







miércoles, 7 de febrero de 2018

Gumucio, sobre Allen y Polanski



“Los artistas, con sus obras, como con su vida, quiebran esa ilusión de normalidad. Las novelas, las películas, los dramas y los poemas nos recuerdan que somos, como diría Nicanor Parra, un embutido de ángel y bestia. La vida privada —siempre demasiado pública— de los artistas confirma la complicada fórmula del embutido”.
“El artista peca por todos porque peca en público. En esa debilidad reside también su poder”.
“Un artista no tiene por qué ser transgresor, aunque de alguna forma hasta su banalidad resulta monstruosa porque hace lo que ninguna banalidad se le ocurre hacer: publicarse en detalle”.




Woody Allen y Polanski no son unos santos, no sólo no lo esconden, sino que nos recuerdan en muchas películas que tampoco nosotros lo somos. El ala más radical y visible del nuevo feminismo no cree que baste con cambiar las leyes y los reglamentos que permiten y fomentan el abuso, sino extirpar de los hombres el deseo de abusar. El arte, el bueno, sabe que acabar con el monstruo que podemos ser es también destruir el santo que convive con él, en él. El arte, el bueno, proclama y susurra al mismo tiempo que no existen los monstruos, ni tampoco el mal absoluto, ni el bien definitivo, que no existe la inocencia total y la culpa de nacimiento”.
© Rafael Gumucio. 7 FEB 2018

Los párrafos anteriores son los que más me han llamado la anterior del artículo de opinión «Woody Allen y Polanski nos recuerdan con su arte que no somos unos santos» escrito por Rafael Gumucio y publicado en la edición digital del diario español El País.

Te invito, atentoLector, a que lo leas en su totalidad.
https://elpais.com/cultura/2018/02/07/actualidad/1517997377_225831.html

martes, 6 de diciembre de 2016

Sobre la controversia alrededor de Fernando Trueba

Coincidiendo con el estreno el pasado viernes 25 noviembre de la película «La reina de España», se ha desarrollado una controversia a raíz de la recuperación de la grabación del discurso de su director, Fernando Trueba, al recibir el Premio Nacional de Cine 2015.



Yo, que siempre he afirmado que de los premios me importa su aporte en metálico, debo admitir que la locución de Trueba me parece una desfachatez, una auténtica falta de respeto: con no acudir a recoger este tipo de premios, ya queda clara tu postura y rechazo a cualquier tipo de etiqueta “nacional”. 

Me ha resultado muy interesante la lectura del artículo «Sobre el fracaso de ‘La reina de España’: ni un segundo», que Paco Sánchez Múgica ha publicado en la página web CTXT. Contexto y Acción. Te animo a leerlo. 


Gracias. 
Nino

domingo, 4 de diciembre de 2016

Sobre cinco novelas de Eduardo Mendoza

Me resultó muy interesante la lectura del artículo que Alejandro Martín publicó en la página web del diario El País sobre el reciente Premio Cervantes Eduardo Mendoza.

En su artículo Cinco novelas para entender a Eduardo Mendoza, Martín nos habla del Mendozapresente en La verdad sobre el caso Savolta, La ciudad de los prodigios, Sin noticias de Gurb, El asombroso viaje de Pomponio Flatoy Riña de gatos.
Quizá a ti también te apetezca ojear el artículo.

Gracias por leer este post.

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